¿Estás haciendo tu testamento digital?

El testamento digital es un documento con todas tus posesiones digitales.

Cultura, Trending  /   /  By Claudia Ayús

La muerte en la era digital es simplemente desconocida para muchos de nosotros.

 

La mayoría no tenemos ni idea de qué pasará con nuestros perfiles en redes sociales, cuentas en servicios de streaming, compras en plataformas como iTunes y otros muchos bienes más que almacenamos en diferentes cuentas de internet una vez que ya no estemos aquí.

 

Antes solo había que preocuparse del coche, la casa o las deudas. Ahora en los tiempos que corren, en el que la vida discurre entre lo digital y lo físico, hay que pensar en nuestro legado online. Es hora de plantearse redactar un testamento digital.

 

¿Qué es un testamento digital?

Crédito: Visualistan

 

Hace ya algún tiempo que los servicios más populares de Internet han tenido en cuenta lo que ocurre al fallecer el propietario de una de las cuentas que creamos online. Apenas 25 años después de la creación de internet, éste se ha convertido en un elemento fundamental en nuestra vida y una parte muy importante de nuestras posesiones y recuerdos online, en la nube o en el disco duro del ordenador. Es lo que se conoce como huella digital.

 

Hay tantas y tantas posesiones valiosas que guardamos en Internet (o formato digital), que a nosotros mismos o a nuestros seres queridos nos dolería que se perdieran. Y eso es lo que probablemente ocurrirá si fallecemos y no pasamos a alguien las claves y el acceso a ese contenido.

 

Pero una vez desaparecemos, ¿quién se hace cargo de nuestra huella digital?

La ley recoge de forma amplia todo lo relacionado con los bienes materiales del fallecido, pero no se contempla lo que sucede con toda la interacción que el fallecido ha realizado en internet.

 

La manera más sencilla de crear un testamento digital es redactar un documento con todas tus posesiones digitales, las claves para acceder a ellas, y una autorización a una persona de confianza para que pueda acceder a todo este contenido cuando fallezcas. Las suscripciones son unos de los puntos más importantes, éstas van a seguir cobrándote una cuota mensual incluso después de muerto hasta que alguien las cancele o la cuenta bancaria se cierre, por lo que es muy importante dejar bien claras las contraseñas.

 

Suele ser un trabajo laborioso (y doloroso) y te llevará un tiempo terminarlo con detalles así que lo más sencillo es dividir el contenido en grupos y gestionarlo por separado:

 
  • Cuentas de correo
  • Cuentas de servicios y contraseñas
  • Servicios de suscripción (que nos seguirán cobrando aún después de fallecer, si no los cancelamos)
  • Cuentas bancarias y otros fondos financieros
  • Contenido personal en Internet (fotos, vídeos, y documentos en la nube)
  • Contenido personal en formato físico (ordenadores, disco duros, memorias USB, móviles)
 

Por desgracia, en la mayoría de países la ley de sucesión es un tanto vaga sobre algunos tipos de propiedad online, por lo que, a menos que hayas compartido sus contraseñas, es posible que sus familiares o los beneficiarios en su testamento no puedan heredarla.

 

Para hacer el interminable testamento digital tienes que incluir el nombre de usuario y contraseña de todas tus cuentas bancarias, así como el PIN de las tarjetas. No te olvides de PayPal o servicios similares, o las contraseñas de los monederos virtuales y su ubicación, si tienes bitcoins y otras monedas criptográficas. Seguros de vida, médicos, coche… Todo cuenta.

 

Como el testamento digital contiene información muy importante conviene legalizarlo, igual que un testamento o una herencia convencional. Acude a una notaría y haz que te asignen un fiduciario, una persona que se encargará de entregar este testamento a la persona de confianza que designes, y se asegurará de que se cumplen las instrucciones que hayas dado (te tocará confiar en él).

 

Así se gestionan algunas de las plataformas más conocidas

 
  • Google: la compañía ha puesto en marcha ‘Google’s Inactive Account Manager’, o lo que es lo mismo, el Administrador de Cuentas Inactivas, un sistema que permitirá a los usuarios gestionar sus cuentas inactivas (Gmail, Google+, Google Drive, etc) desde el otro lado o que sus familiares la eliminen definitivamente, sin alejarse de la legalidad.
 
  • Microsoft u Outlook: Cuando una persona fallece, Microsoft permite a los familiares más cercanos la liberación de casi todos los contenidos de la persona como correos electrónicos, archivos, listas de contactos, tras un proceso de autenticación. Sin embargo esto no permite el acceso directo al email, para tener acceso completo a la cuenta de la persona fallecida, o en caso de solicitar la eliminación, se debe contactar con la compañía y enviar la mayor cantidad de documentos legales sobre la persona que perdió la vida y su relación con el solicitante.
 
  • Apple: En los términos de servicio de la iTunes Store no se especifica nada al respecto y se da a entender que una vez morimos los activos digitales adquiridos allí también lo hacen. En iCloud sucede lo mismo, y el llamado “No Right of Survivorship” de sus términos y condiciones especifica que nuestra cuenta “no es transferible y que cualquier derecho a tu Apple ID o contenido dentro de tu cuenta termina con tu muerte“. Al enviar una copia del certificado de defunción la cuenta se eliminará y “todo el contenido de la cuenta será borrado“.
 
  • Facebook: la red social más popular del planeta permite notificar la muerte de una persona permitiendo dos opciones: o convertir la cuenta en ‘conmemorativa‘, o que esa cuenta y sus datos queden borrados de los servidores de Facebook. Es posible tratar de acceder al contenido de la cuenta de una persona fallecida, pero suele ser un proceso largo que según la ayuda de Facebook requiere la consecución de una orden judicial.
 
  • Twitter: los responsables del servicio han puesto a disposición de los usuarios una página en la que poder comunicar la muerte de un familiar para que esa cuenta sea desactivada. Será necesario aportar la documentación pertinente para que Twitter acceda a la eliminación de la cuenta y algunas imágenes en las que aparezcan personas fallecidas “en ciertas circunstancias” y bajo petición de los familiares.
 
  • Instagram: El comportamiento es prácticamente idéntico al de Facebook, y permite que tras la solicitud en la que aportemos la documentación requerida podamos convertir la cuenta de Instagram del usuario en una página conmemorativa sin que haya luego posibilidad de editarla, o bien la borremos.
 
  • LinkedIn: LinkedIn contempla igualmente esa situación y permite que un familiar solicite la eliminación de la cuenta de la persona fallecida a través de la aportación de la documentación pertinente.
 

¿Qué ocurre con las criptomonedas y los bancos digitales?

Crédito: Steemkr

 

Quizá incluso más importante que los correos y las cuentas de redes sociales, son las cuentas bancarias y los PIN de las tarjetas de crédito. Hay bancos que solo operan a través de internet, y sin acceso a las cuentas será imposible recuperar el dinero, que irá a parar a Hacienda. De hecho siempre es una buena idea que las cuentas bancarias estén a nombre de una segunda persona que no sea el titular. Esa segunda persona ni siquiera necesita conocer las claves durante el uso de la cuenta, pero si el titular fallece podrá comunicarse con el banco para convertirse en titular y acceder al dinero y los valores que contiene.

 

Lo que ocurre en el caso de la posesión de criptomonedas por parte de un fallecido es que si muere sin pasar la clave privada, sus herederos pueden descubrir su billetera solo para darse cuenta de que nunca obtendrán acceso a la riqueza que ésta contiene. Las carteras de bitcoins no son cuentas bancarias, y el problema es que una de las ventajas que puede proporcionar esta criptomoneda es el anonimato sobre el propietario de esas carteras. Para evitarlo, el propietario simplemente tiene que asegurarse de que alguien obtenga una copia de la clave privada anotándola en su testamento digital, guardándola en una unidad de memoria flash o confiando un servicio comercial que las administre.

 

El caso de PayPal es distinto: afortunadamente sí contempla lo que ocurre en caso del fallecimiento del titular de una cuenta. Será necesario enviar cierta documentación (certificado de defunción, identificación del albacea) para poder operar con la cuenta pero se podrán recuperar los fondos antes de cerrarla, por ejemplo.

 

Y por último, el hardware

Crédito: Hardware Studio

 

Y es que además de las posesiones digitales de las que hemos estado hablando el hardware o los dispositivos físicos también hay que tenerlos en cuenta en nuestro testamento digital. Seguramente tengas pendrives o discos duros externos protegidos con contraseñas y que guarden documentos o fotos valiosas que quieras que se conserven tras tu muerte. Al igual que tu móvil u ordenador que pueden incluso servir como verificación de cualquiera de tus cuentas abiertas y que necesites para que puedan ser cerradas.

 

El recuerdo que queda de nosotros cuando morimos es lo que nos hace inmortales así que pon tus recuerdos a buen recaudo que una parte muy importante de nuestra vida ya es digital.

Comments

comments

Sobre el autor

Posts relacionados

Aunque a simple vista no lo parezca, tenemos mucho más en común los humanos con los caracoles de...

Apple ha estado eliminando aplicaciones de App Store que violan las políticas de la empresa al...

Lookout es la nueva aplicación de Google diseñada para ayudar a las personas ciegas o con...

Deja tu comentario

Simple Share Buttons