John Edmar hace esculturas que parecen animaciones pero son tan reales como tú

La colección BLOOM de esculturas estrobo-animadas te dejarán totalmente hipnotizado.

Arte + Música + Diseño, Tech, Trending  /   /  By Angie

John Edmar es un artista americano que estudió computación (Columbia) y diseño de producto (Stanford). Gran parte de su trabajo se basa en la creación de objetos basados en los patrones de la naturaleza; sus formas y transformaciones. Por eso, gran parte de su obra se basa en el arte cinético, donde las esculturas se mueven o parecen hacerlo.

 

A veces el arte es una vía de expresión de fantasía, pero Edmar basa su trabajo en las formas que ya existen, profundizando en ellas para mostrar cuán fascinantes son. Su intención es compartir el constante cambio de la naturaleza y la abundancia de formas y transformaciones que en ella se producen, mientras descubre nuevas formas y las comparte y celebra con los espectadores.

 

 

Para la creación de sus obras usa matemáticas precisas y alta tecnología, no para presumir de ellas si no porque es el único modo de poder tratar de responder a las preguntas que se hace constantemente acerca de las relaciones espaciales. Las construcciones geométricas exigentes y la matemática son esenciales para alcanzar lo que busca.

 

Su última colección de esculturas, BLOOM 2, está formada por esculturas animadas estroboscópicas que cobran vida como una criatura alienígena. Se retuercen, mueven y se doblan de una forma hipnótica, gracias a un programa de algoritmos de programación con Python, antes de ser impresas en 3D y con un poco de truco fotográfico y puestas en movimiento sobre una mesa.

 

 

 

Así explica el funcionamiento Edmar:

Las flores son esculturas impresas en 3D, diseñadas para animarse cuando se giran bajo una luz estroboscópica. A diferencia de un zoótropo 3D, que anima una secuencia de pequeños cambios en los objetos, una bloom se anima como una sola escultura autónoma. El efecto de animación de la bloom se logra mediante rotaciones progresivas de la proporción áurea, phi (φ), la misma proporción que emplea la naturaleza para generar los patrones espirales que vemos en las piñas y los girasoles. La velocidad de rotación y la velocidad estroboscópica de la bloom se sincronizan, de manera que se produce un destello cada vez que la floración gira a 137,5º (la versión angular de phi).”

Aquí tienes un vídeo captando el movimiento de las piezas que componen la colección, con el que probablemente te quedes embobado hasta que termine.

 
 

Para la grabación en vídeo usaron una velocidad de obturación muy corta para congelar los frames individuales de la escultura.

 

Todas sus obras están a la venta en su web y actualmente gran parte de su trabajo está repartido en museos de todo el mundo. Puedes visitarlo en Exploratoriu (San Francisco) y en  Technorama (Winterthur, Suiza.)

 

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