Si creíamos que el año 2020 había sido malo por el tema del coronavirus, el parón económico y la radicalización política, hoy nos enteramos de que hay otra cosa más que añadir a la lista: el imparable avance del cambio climático. Y es que, según los últimos informes medioambientales, el 2020 fue el año más caliente de nuestra historia desde que se tienen registros.

Los datos los ha publicado la NASA, la cual afirmó que el 2020 se convirtió en el año más caluroso de nuestra historia -reciente- compartiendo puesto con el año 2016. A esta conclusión también llegó el Servicio de Cambio Climático de Copérnico, perteneciente a la Unión Europea, la pasada semana.

[Crédito: Servicio de Cambio Climático de Copérnico]

Eso sí, como cada organización utiliza unos métodos y unos sistemas diferentes para medir las temperaturas medias, hay otros centros que no dan al 2020 el primer puesto, si bien sí lo colocan como uno de los años más calurosos. Por ejemplo, la Asociación Meteorológica Mundial (OMM), la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Oficina Meteorológica del Reino Unido, las cuales publicaron cifras que sitúan el 2020 dentro de los tres años más cálidos jamás registrados.

La cuestión es que todos los centros de medición están de acuerdo en que el 2020 continuó la tendencia del aumento de las temperaturas, y que está cambiando el concepto de los que se consideran “temperaturas normales” en nuestro planeta. Y para muestra de ello tenemos que los seis años más cálidos de la historia jamás registrados han tenido lugar desde 2015.

[Crédito: Servicio de Cambio Climático de Copérnico]

Y en relación con el 2020 que preocupa, y mucho, a los científicos, es que fuese el año más caliente -o uno de los tres más calientes- pese al fenómeno climático natural de La Niña, la cual tiene un efecto de enfriamiento en el planeta que suele notarse en estas mediciones. Sin La Niña, posiblemente el 2020 se hubiese convertido en el año más caluroso en solitario.

Estas mediciones, tomadas con rigurosidad científica y con perspectiva global, nos permiten observar sin fallo alguno que el cambio climático es una realidad, y que el planeta no deja de calentarse año tras año.

[Y mientras los polos derritiéndose – Crédito: Unplash]

Tendremos súper nevadas como nunca antes, veremos temperaturas extremadamente bajas en periodos muy concretos del invierno, monzones brutales… pero todos esos fenómenos no serán otra prueba más de que el clima se está volviendo extremo, y para peor.

A la afirmación “mira, está nevando como nunca antes, el cambio climático no existe”, el sentido común no falla con la respuesta: si están sucediendo cosas que antes no ocurrían es porque algo está cambiando… concretamente el clima.