La información es un arma de doble filo. Por un lado te cura la ignorancia, pero el efecto inmediato de la información es que vemos hechos que nos incomodan, y lo peor de todo, nos descubre hasta qué punto somos responsables de cosas de las que culpábamos a otros. ¿Por qué iba a ser sino bendita la ignorancia?

En Before the Flood, Leonardo Di Caprio viaja alrededor del mundo enfrentándose cara a cara con los devastadores efectos del calentamiento global, provocados por un estilo de vida dependiente del consumo masivo de una especie dominante, o sea nosotros. Esto está modificando el comportamiento de un planeta que se mantiene gracias a un equilibrio muy frágil, que nos ha permitido existir en unas condiciones óptimas los últimos 12,000 años. Nuestra primera reacción es culpar a los gobiernos, a las multinacionales, a Rajoy, Obama o China, pero lo que de verdad necesitamos son otras dos cosas: hacernos cargo del papel que jugamos nosotros y empezar a actuar en nuestra parcela de poder.

Si para algo puede servir este documental es para que tomemos la iniciativa y empecemos a cambiar nuestros hábitos alimenticios y de consumo, actuando no por que pensemos que sea lo correcto, sino porque sabemos que es necesario.

No compres nada con aceite de palma

This photograph taken on February 24, 2014 during an aerial survey mission by Greenpeace at East Kotawaringin district in Central Kalimantan province on Indonesia's Borneo Island, shows cleared trees in a forest located in the concession of Karya Makmur Abadi which is being developed for a palm oil plantation. Environmental group Greenpeace on February 26 accused US consumer goods giant Procter & Gamble of responsibility for the destruction of Indonesian rainforests and the habitat of endangered orangutans and tigers. AFP PHOTO / Bay ISMOYO (Photo credit should read BAY ISMOYO/AFP/Getty Images)

“Si quieres hacer algo que tú puedas hacer por tu cuenta, sin apelar a autoridades o involucrar al gobierno, no se me ocurre una manera más fácil que cambiar tu dieta. Puedes empezar esta noche”. Gidon Eshel, doctor en física medioambiental lo expone de la manera más clara posible. Si realmente te importa el medioambiente y estás dispuesto a hacer algo por él, no es necesario que salgas a la calle, organices una revuelta o entres en un pleito con Doritos y Pepsi, dos de las empresas que se están lucrando con su producción. Basta con no comprar sus productos.

El aceite de palma es como el azúcar, se esconde en más productos de los que te imaginas desde la alimentación a la cosmética, pasando por el detergente y aunque no lo parezca, es uno de los productos que más daño hace a uno de los pocos lugares del mundo en los que los orangutanes, elefantes y tigres seguían viviendo en libertad. Ahora casi todos han muerto o viven en jaulas, son refugiados y supervievientes de uno de los crímenes ecológicos más salvajes del Siglo XXI. Un solo vistazo a lo que está sucediendo en Sumatra y no creerás que esté pasando eso realmente solo para que podamos seguir comiendo patatas fritas mientras ves una película.

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Lo mejor que nos podría pasar es que los gobiernos locales prohibiesen la expansión de los campos de cultivo, detuviesen a los pirómanos que queman la selva para que las empresas puedan entrar a plantar más y devolviesen sus territorios a los animales que los habitaban, pero eso no depende de ti. En cambio el dinero con el que se paga a los pirómanos, a las personas que lo cultivan en condiciones infrahumanas y que mantiene las chimeneas encendidas proviene directamente de tu bolsillo cada vez que compras una bolsa de Doritos sin saber lo que estás haciendo.

¿Cómo averiguas si algo tiene aceite de palma? Si eres capaz de leer esto y te estás molestando en hacerlo, puedes hacer lo mismo con la etiqueta de los productos que compras. Si pone aceite o grasa de palma, haznos un favor a todos a la vez que te lo haces a ti: devuélvelo a la estantería.

Reduce el consumo de ternera

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De todos los causantes de la deforestación tropical, la carne de ternera es el principal de los culpables. La carne de ternera es una de las carnes menos eficientes del mundo. Solo en Estados Unidos, el 47% del terreno se utiliza para la ganadería vacuna, y no hablamos del terreno utilizado para la producción de alimentos, sino del terreno nacional. Pero lo grave es que las vacas producen metano que es uno de los peores gases de efecto invernadero. Cada molécula de metano equivale a 23 moléculas de CO2 y de todo el metano en la atmósfera, casi todo proviene de la carne. En cuanto al CO2, entre el 10% y el 12% del total de de emisiones en Estados Unidos provienen del ganado vacuno.

Pero apaga la antorcha y deja el tridente en el granero, nadie te está diciendo que te hagas vegano. Con que reduzcas a la mitad el consumo de carne de ternera y comas más pollo ya estarás reduciendo sustancialmente tu huella de carbono.

Usa coches eléctricos, transporte público o bicicleta

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Si no tienes ninguna manera de llegar al trabajo sin usar tu coche o tu moto y  no puedes comprar un coche eléctrico, ni te molestes en leer esto. No se trata de frustrarte ni de hacer lo imposible sino todo lo contrario. Si por el contrario puedes usar el metro, prueba. Si vives en una ciudad que lo tenga, no lo dudes ni un segundo, usa Car2Go y si eso no te vale, usa carsharing. Nosotros te ayudamos a saber cómo.

El transporte público es otra buena opción y te da tiempo para leer más y sino, nada como ir al trabajo en bicicleta, no solo porque además te hace bien a ti sino porque ir al trabajo en bici te hace inmediatamente más feliz que comerte el ataso de ida y el de vuelta. Si todo esto no te motiva lo suficiente, echa un ojo a lo que estás ayudando a conservar cuando lo haces mirando la foto de más arriba.

Apoya a gobiernos que no te traten como a un idiota

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Es probable que estemos hablando de lluvia a Noé, pero por si acaso hay alguien aquí que vota raro, es importante recordar que el calentamiento global y el cambio climático provocado por nuestra especie no es una teoría, es un hecho. El calentamiento global es un hecho, no una opinión, con tanto consenso en la comunidad científica como la fuerza de la gravedad. Cualquiera que diga lo contrario está intentando engañarte, y no lo hace por ignorancia sino por defender unos intereses personales a expensas de la devastación de nuestro planeta. No es una exageración, una vez más, es un hecho.

Gregory Mankiw es un profesor de economía de Harvard y fue asesor de varios presidentes republicanos (hablando de votar raro) pero eso no le impidió ver las cosas como son. Al contrario, asesoró a sus presidentes para que impulsaran el impuesto sobre el carbono con poco éxito porque no era un propuesta popular. El caso es que, como el mismo dice, nuestros cargos públicos no son nuestros líderes selectos sino nuestros seguidores electos. Necesitan nuestros votos por tanto, cuando algo es popular o altamente demandado, son los primeros en ponerlo en marcha. El ejemplo de la fluctuación del apoyo de Obama al matrimonio gay en la hora 1:02:05 del documental sirve para hacernos ver que los políticos no apoyan las propuestas que encajan con sus intereses, sino aquellas que encajan con los de la mayoría del electorado.

El impuesto sobre el carbono es una de las iniciativas políticas que debemos apoyar, además de empezar a exigir a nuestros políticos que den al tema la importancia que tiene. Otra cosa que no podemos permitir es que se de marcha atrás a la hora de apoyar las renovables. Necesitamos urgentemente explotar la energía solar y dejar atrás nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Eso no se va a conseguir si el gobierno pretende defender los intereses de las eléctricas e inventándose impuestos absurdos que impidan a los ciudadanos utilizar energías sostenibles.

Esto no te obliga a hacer algo, ni siquiera te convierte en culpable, pero hay algo que no podemos eludir una vez sabemos el papel que jugamos: nuestra responsabilidad. Si te fijas, el sacrificio es insignificante comparado con lo que está en juego y no importa lo poco que hagas, si haces tan solo una de estas cuatro cosas, ya estarás haciendo algo. Si quieres saber más, no dejes de ver el documental de National Geographic en YouTube.

Gracias por leer.