Es por todos sabido que si hay un material que haya vivido su apogeo en los últimos 100 años ese es el plástico. Fácil y barato de producir, útil y versátil, y se le puede dar cualquier forma y resistencia imaginable. Todo -o casi todo- lo que compramos lleva plástico, y mucho nos ha costado ver que no era bueno todo lo que relucía. Ahora le hemos declarado la guerra, pero queda mucho por hacer. ¿Empezamos por Amazon?

Aquí hemos traído muchas veces a la empresa de Jeff Bezos por sus insistentes planes y medidas por ser más verde. Que si menos emisiones, que si carbono cero, que si eficiencia en la logística, etc. Y son planes reales, proyectos que están en marcha. Pero aún queda mucho por hacer.

Amazon y su lucha contra el cambio climatico
[Crédito: Unplash]

Y decimos esto porque según un informe de la organización sin ánimo de lucro Oceana, en 2019 Amazon fue responsable de 210 mil toneladas de desperdicios plásticos. Eso sí, antes de seguir, la propia Amazon niega la veracidad de estas cifras (ellos dicen que la cifra es exagerada en un 350%).

La cuestión es que si bien hacemos caso a los datos de Oceana o a los de Amazon (éstos no han querido hacer declaraciones concretas sobre el tema), el problema es evidente: es demasiado plástico usado.

Dado que Amazon no ha hecho públicas las cifras de su contaminación plástica, Oceana trató de rastrearla por su cuenta. “Lo que no se mide no se puede gestionar. Así que tuvimos que estimar esto. Obviamente, sería mucho mejor si Amazon publicara su huella de plástico”, comentó Anne Schroeer, directora de iniciativas estratégicas de Oceana, a The Verge.

[Crédito: Chris Jordan]

Según explican los responsables del informe, para llegar al dato total tuvieron que utilizar una forma indirecta para averiguar cuántos residuos plásticos crea Amazon al año, (principal motivo por el que hay una gran discrepancia entre sus cifras y las que da Amazon). Para llegar a su estimación de 210 mil toneladas, Oceana reunió datos de la industria sobre la cantidad de envases de plástico utilizados en todo el mundo. Entonces asumieron que la parte de Amazon de esos residuos plásticos se correspondía con su parte del mercado de comercio electrónico.

Como veis no parece demasiado fiable, ya que hablamos de magnitudes realmente grandes, por lo que los márgenes de error son enormes. De ahí la indignación de Amazon con Oceana. Pero como antes se excusaba la organización, si los de Jeff Bezos fueran más transparentes no tendrían ellos que averiguarlo.

[Los océanos están totalmente saturados de plástico – Crédito: Unplash]

Eso sí, al César lo que es del César. Amazon lleva años tomando medidas para reducir la cantidad de basura que sale de sus almacenes, como enviar los artículos en su embalaje original en lugar de empaquetarlos, o mandarlos en sobres de cartón en vez de en plástico. La compañía asegura que ha reducido más de 900.000 toneladas de material de embalaje desde 2015.

El camino es largo, se están dando pasos, pero el objetivo aún queda lejos. Nuestro planeta nos necesita, a todos.

Actualización: A raíz de este texto un portavoz de Amazon se ha puesto en contacto con nosotros para traernos esta declaración: “Compartimos la ambición de Oceana de proteger y recuperar la vida en los océanos y apoyamos la reducción del uso de plásticos.  Sin embargo, creemos que esta organización ha calculado de manera errónea el uso de plástico por parte de Amazon y ha hecho una estimación que es un 350% más alta que la realidad. Utilizamos aproximadamente una cuarta parte de los envases de plástico estimados por el informe de Oceana”.

Para acabar diciendo que: “Desde 2015, hemos reducido el peso de nuestros embalajes en más de un tercio y hemos eliminado casi un millón de toneladas de material de empaquetado. Como miembro fundador de The Climate Pledge, en Amazon estamos comprometidos con la protección del planeta y damos la bienvenida a un diálogo constructivo e informado sobre estos temas con ONG y cualquier otra parte interesada.”