Si lleváis la actualidad del mundo de los videojuegos al día, esto no os pillará de nuevas, pero para mucha gente Capcom era una de esas grandes que veía desde lejos sus mejores días. Por fortuna -para todos- la vetusta empresa nipona lleva los últimos cuatro años sorprendiendo al mundo. Y su último gran trabajo es “Resident Evil 3 Remake”.

Si hace un año pudimos comprobar que los lanzamientos de “Devil May Cry 5”, “Monster Hunter: World” o “Resident Evil VII” no eran una casualidad, tras el lanzamiento del remake de “Resident Evil 2” se confirmó que el trabajo de Capcom estaba siendo redondo. Esta reimaginación del juego del 98 traía a la alta definición las aventuras de Claire y Leon, y la adaptaba a los exigentes estándares de 2019. No era un trabajo fácil y aun así lo consiguieron.

Y ahora nos llegaba “Resident Evil 3 Remake”, justo un año después del primer remake de la saga y con la pesada tarea de estar, al menos, a la altura de su predecesor. Pues bien, ya os adelanto que lo han vuelto a hacer, si bien tiene sus cosas.

Volvemos a Raccoon City

El juego nos lleva de vuelta a la ciudad más asolada por los zombis del universo Resident Evil, la ya famosa e icónica Raccoon City. Seguramente os suene a todos, ya que también es la ciudad del RE2 Remake, y si jugasteis entonces volver es todo un ejercicio de nostalgia y disfrute.

Ahora quienes están al mando de la aventura son la agente Jill Valentine y el mercenario Carlos Oliveria (que goza del mejor pelo de la generación) y su misión, por supuesto, es salvar la ciudad de una epidemia zombi que está destruyéndola.

Eso sí, no estamos para muchos líos ni investigaciones profundas, ya que las urgencias del presente nos tienen bastante liados. Y cuando digo urgencias del presente quiero decir no morir asesinados por Nemesis (nuestro archienemigo) o por los cientos de no muertos que nos quieren comer el cerebro. Está la cosa fea en Raccoon City.

Un lío de mercenarios (que no sabemos muy bien a qué han venido), policías y agentes S.T.A.R.S. nos llevan al caos total, donde la trama viene y va y donde, como siempre, buscar una cura parece lo más sensato. El guion sigue aguantando, pero no nos engañemos, la acción es quien sostiene el castillo.

Mas tiros y menos puzles

Algo que caracteriza a las primeras entregas de los Resident Evil es que los puzles tenían un enorme peso, y si los jugasteis de pequeños seguro que recordáis con terror algún que otro acertijo que no supisteis resolver.

El problema (o no, depende de cómo lo mires) es que con los años los puzles han ido perdiendo importancia en pos de los disparos. Más shooter que survival horror, y eso tiene su precio a pagar.

En “Resident Evil 3” ya se observa cómo, comparado con “Resident Evil 2”, apenas tenemos algún acertijo o puzle, siendo el gunplay quien se encarga de amenizar las 5/6 horas de duración del juego. Un mejor balanceo de estas mecánicas habría sido lo ideal, pero aun así el resultado final es bueno.

Los tiros están muy bien, y se nota que desde Capcom han tenido que modificar el movimiento de los personajes para que, en estos tiempos modernos donde los controles son mucho mejores que entonces, disparar a los zombis a la cabeza o esquivarlos sea algo difícil de hacer con soltura.

Gráficamente bueno, muy bueno

Una de las mejores cosas que tiene en Capcom es el motor gráfico Re Engine, el cual optimiza de maravilla el rendimiento y consigue modelados y personajes realmente buenos, por no hablar la iluminación, que es de locos.

Ya lo vimos en acción, para sorpresa de todos, en RE2 Remake, y en esta entrega vuelve a la acción. Eso sí, el corto año que separa ambos juegos se nota es que en esta tercera entrega no vemos un salto gráfico, sino un juego prácticamente igual. Pero esto no es problema, ya que se ve increíble.

La definición de los personajes es de otro nivel (aunque no como el insuperable Devil May Cry 5), teniendo a una Jill y a un Carlos como nunca antes habíamos visto. Jugar es un ejercicio de inmersión que nos lleva a Raccoon City igual de bien que lo hacía RE2. Si tenéis el botón de capturar a mano podéis sacar más de un fondo de pantalla para el ordenador sin mucho esfuerzo.

¿Compra obligatoria?

Cuando nos pasamos Resident Evil 2 Remake pensamos que su compra era obligatoria, sin lugar a dudas. Si bien eras fan de la saga o tan sólo te gustaban los juegos de miedo y tiros. Pero cuando nos hacemos esta misma pregunta ahora no nos vemos tan seguros a la hora sentenciar su compra.

Análisis de Resident Evil 3 Remake, Capcom está en racha con Jill estando genial en su papel

El juego es bueno, muy bueno, de eso no hay dudas. Me lo he pasado genial jugando y he pasado momentos muy buenos (algún que otro susto que no nos avergonzamos de confesar), pero como casi siempre pasa conforme se acerca el final el título pierde algo de ritmo y se vuelve, un poco, repetitivo.

La mayor virtud de RE3 es, también, su mayor defecto: que es casi idéntico a su predecesor. Por lo que quien jugó en su momento posiblemente no tenga ganas de volver a jugar a lo mismo, y que además, quien compare ambos juegos, encontrará que Resident Evil 2 es mejor en casi todo.

Si os gusta el género, los zombis o, más concretamente, la saga Resident Evil, creo que la compra y disfrute de “Resident Evil 3 Remake” es casi obligatoria, pero teniendo en cuenta que es realmente corto, y que tan sólo llega un año después de un juego tan sublime como su predecesor, entiendo que a muchos se les puede hacer algo cuesta arriba.