Arms saldrá para la Nintendo Switch el próximo 16 de junio y me ha devuelto la confianza en los controles por movimiento. Desde que probé la Switch sus controles han sido uno de sus features favoritos, pero con Arms he descubierto que no son solo otro gimmick inútil y frustrante, que te hace sudar y tener agujetas. Parece que por fin tenemos unos controles de movimiento que sirven para algo más que para jugar a party games.

Cuando probamos Arms en febrero ya nos dio la sensación de que, además de entretenido, prometía llevar la experiencia con los Joy Con un paso más allá. Al contrario que otros títulos en los que basta con agitar los brazos tan rápido como puedas y rezar a Shigeru Miyamoto para que la máquina decida que has ganado, en Arms los controles son precisos y la técnica importa. De verdad.

Los modos de juegos

Hace unas semanas empezó el Global Testpunch y Nintendo permitió a quien se descargase el beta probar el juego en combates online contra otros jugadores. Solo los combates por parejas, uno contra uno o todos contra todos y el volleyball estaban abiertos. El uno contra uno y todos contra todos se explican solos. Eliges un personaje, un guante para cada mano de entre los 3 que tiene cada personaje al principio y te enfrentas a otro jugador o jugadores en un escenario al azar.

En los combates por pareja cada jugador está “encadenado” a otro y se enfrentan a otro dos con la misma suerte. Si uno de los dos muere, el otro se quedará luchando contra los otros dos hasta que solo queden uno o dos miembros de la misma pareja en pie.

El Volleyball consiste en jugar una partida solos o por parejas (esta vez sin estar enganchado a nadie) en la que debemos mandar un balón explosivo al campo rival antes de que éste explote. Si el balón da en el suelo, explota; si pasamos demasiado tiempo pasándolo de un campo a otro y no llega al suelo, también explota.

El Baloncesto es el modo perfecto para practicar los agarres. Consiste básicamente en usar a tu enemigo como un balón para pasarlo por el aro. Esto se consigue con agarres o una ráfaga de golpes cuando tengamos el poder cargado.

Y cómo no, la opción madre de todas las opciones es el modo Gran Premio, en el que elegiremos a un luchador y competiremos contra el resto de personajes hasta vencerlos a todos. Hay 7 niveles y empecé por el 4. 5 derrotas más tarde bajé al 3 y ahora empiezo a hacer algo.

Pero por supuesto, el modo online se lleva la palma. Es divertido, pica que flipas y va mucho más fluido que el Ultra Street Fighter II, que da algunos problemas de latencia.

El juego más exigente para los Joy Con

Como digo, Arms no es fácil. es un juego verdad, con técnicas y complicaciones en el que ya se puede ver quién lo controla de verdad y a quién le cuesta más. Tanto en el Global Testpunch como en las partidas que estamos jugando con el código que nos ha dado Nintendo, se ve que quien se hace con el control de los mandos se diferencia de los que somos más torpes.

El bloqueo es tan importante como frustrante (aún no sé cuándo hay que bloquear para no comerme una ráfaga de hostias infinitas) y moverse es algo menos intuitivo jugando con los Joy Con en movimiento que con el mando en posición convencional. Por otro lado, hacerlo con el mando normal es mucho más aburrido.

Arms está hecho para los Joy Cons y parece que pasa lo mismo al revés. El juego de Kosuke Yabuki, productor de Super Mario Kart 8 Deluxe y director de Mario Kart 7 para Nintendo 3DS, puede ser el primer juego de la Switch que haga sentir a los gamer más serios que esos manditos que parecen Tamagotchis no están hechos solo para jugar a la consola con tu madre.