Todos conocemos la saga de videojuegos Fallout, donde los personajes salen de un búnker en Estados Unidos tras una guerra nuclear que lo ha devastado todo. Los objetivos de cada juego eran diferentes y no vienen al caso, lo que nos interesa aquí es la idea que nos presentaba una y otra vez: una sociedad emergiendo de unos búnkeres tras una catástrofe nuclear.

Esta imagen choca culturalmente con muchas sociedades, como la española, ya que el concepto de búnker no existe en nuestro día a día. Ni siquiera tenemos un familiar o conocido que pueda conocer a alguien con uno. Son cosas que vemos en las películas pero que no creemos reales. La cosa es que en EE. UU. esto no una anécdota, es un sector y está al alza.

Gracias a un reportaje de The Verge hemos podido conocer a la que es una de las urbanizaciones más surrealistas del planeta, ya que se trata, más concretamente, de una zona militar abandonada donde han construido cientos de búnkeres del fin del mundo y, lo más curioso, es que se están vendiendo como churros.

La idea de montar una urbanización de estas características la tuvo Robert Vicino, CEO de Vivos, hace casi 40 años, cuando se hizo con un terreno de varios kilómetros cuadrados en Dakota del Sur por la friolera de un dólar.

Eso sí, la genial idea de los búnkeres se quedó cogiendo polvo hasta el pasado 2008, cuando la constructora Vivos comenzó a trabajar en el enorme rancho del medio oeste de los Estados Unidos.

Ahora mismo la urbanización está llena de vecinos y no es de extrañar, ya que el precio por cada uno de estos búnker es de tan sólo 35 mil dólares, y la verdad es que viendo cómo está el mercado inmobiliario en España es para pensarse el comprar uno como segunda vivienda.

Lo curioso es que en EE. UU. los compradores que están llegando a la urbanización del fin del mundo son inquilinos que se han animado a comprarse la casa para tenerla como residencia vacacional, mientras dura la pandemia del coronavirus y si “por si acaso” todo se desmorona.

Como siempre, este tipo de ideas suele atraer a un target bastante definido, tal y como explican en el reportaje, donde aseguran que casi todos los vecinos con los que hablaron eran “blancos, muy educados y votantes de Trump”.

En xPoint, que es como se llama la urbanización, hay unos 550 búnkeres, de los cuales ya se han vendido más de 50 casas. “Ahora mismo estamos vendiendo casi una al día”, comenta Robert Vicino, que pese a los beneficios que da dice que no está en este negocio por el dinero.

Sin duda Estados Unidos es un país particular, donde tiene cabida cosas que en otros lugares vemos inconcebibles. Serán cosas del sueño americano, qué se yo.