Ya no nos dan las manos para contar las ediciones de Call of Duty. Sin duda, una de las sagas de videojuegos más importantes de la historia y en Black Ops Cold War no han bajado el listón.

Una campaña que nos devuelve a los ochenta

No es una sorpresa, se llama Cold War por algo. Este Call of Duty Black Ops es una secuela directa del Black Ops primigenio. Mismos personajes, misma época, mismos feels.

Antes de nada, lo dejo claro, soy consciente de que una campaña de Call of Duty es el equivalente en videojuegos a una película de Michael Bay. Espectacular, repleta de acción, una americanada como ya quedan pocas, y con un giro final un tanto previsible. Y Black Ops Cold War no es una excepción, pero al igual que con Transformers o Dolor y Dinero, me la meriendo de principio a fin pasando un buen rato y sin remordimientos.

Sin entrar en spoilers, os diré que, resulta que los comunistas no nos caen bien y que Ronald Regan mola mucho. De verdad, me podría extender en 5 párrafos, pero el resumen real es ese.

La historia no es particularmente larga, pero nos entretendrá y ayudará a familiarizarnos con las armas que después usaremos en el multijugador.

Lo mejor del online de Call of Duty actualizado a los tiempos actuales

Aunque los nostálgicos del PONG vean en el Black Ops 1 o en los Modern Warfare originales, juegos hipermodernos, la verdad es que cuando los jugamos hoy notamos el paso de los años. Cold War mantiene la esencia con añadidos que vienen bastante bien.

Nuevos modos, pero también tenemos los clásicos. Duelo por equipos, dominio, buscar y destruir, baja confirmada, punto caliente… No hay que arreglar lo que no está roto.

Armas relativamente equilibradas y muy, muy personalizables. Hay muchísimos accesorios, muchísimas miras, cañones, cargadores, empuñaduras, etc. Si te mola personalizar tu armamento, vas a disfrutar como un niño. El resto de la construcción de clases es bastante clásico. Las escopetas, son armas secundarias, recuperan la potencia que veíamos en títulos como Modern Warfare 2. Echamos de menos, en un título de Black Ops el mítico Cuchillo Balístico así como la ballesta, aunque está el Tomahawk.

Las rachas de bajas no obstruyen demasiado el juego. Además, el sistema de recarga y obtención de rachas es bastante dinámico, ya que se mantienen los puntos pese a que muramos y podremos usar varias veces las rachas de menos puntos (avión espía, por ejemplo) sin necesidad de haber desbloqueado ya la más cara (como el helicóptero con artillero).

Respecto a los mapas, se nos antojan un tanto escasos, y, probablemente se verán aumentados mediante DLCs. Algo que, no nos gusta y que hará perder el interés de muchos jugadores que no están dispuestos a gastarse dinero adicional en el título, algo completamente comprensible cuando recordamos que es un juego de 60€ en una época en la que hay tantos FPS online gratuitos.

Vuelven los Zombis, con un poco de decepción

Como muchos sabréis, desde Call of Duty World at War, en los títulos de Treyarch se incluye el modo Zombies. Pero a partir de Black Ops III este modo obtuvo mucha más profundidad y se volvió casi un título en sí mismo.

Para mí, el salto del zombies de Black Ops II a Black Ops III fue increíble e histórico. Pasó de ser un arcade con algún easter egg interesante a una historia completa, compleja y larga. Shadows of Evil, así como la mayoría de los mapas de los DLCs de ese juego son muy profundos y perfectos para disfrutar con amigos, probar tácticas distintas y estudiar la estrategia.

Para Black Ops: Cold War esperaba algo de este estilo, algo profundo e interesante, y aunque ojo, hay muchas mejoras, en el único mapa que hay, la profundidad desaparece en seguida.

Tenemos el mapa original, el clásico, Nacht der Untoten, extendido, ampliado, con una pequeña historia detrás y poco más. No vamos a expoilearte lo poco expoileable que hay, pero sorprende lo corto que puede ser.

Se añaden cosas interesantes respecto a jugabilidad como barras de vida, gestión de clases (empezaremos con una clase que elijamos, no con una pistola), mejoras de campo, rachas de bajas, etc. Además, nuestro progreso estará ligado con el del modo multijugador, haciéndolo dependiente de este.

Por último, tenemos un modo nuevo, muy distinto, de puro arcade y totalmente inspirado en los juegos retro. Vista aérea y zonas por fases. Es divertido y frenético, pero poco más.

En resumen, unos zombis, que pese a ser algo decepcionantes de momento (habrá que esperar a los DLCs), siguen siendo todo lo frenético que cabe esperar de este fantástico modo de juego y que son una opción fantástica para las noches de vicio con colegas.

Un buen Call of Duty que es perfecto para fans de la saga

Todos los que amamos Call of Duty vamos a amar Black Ops: Cold War. No tiene errores, es correcto, divertido y bueno. Podemos echar en falta, quizás, vehículos o mapas más grandes y con más jugadores. Pero, al fin y al cabo, es un buen juego, lleno de dinamismo, diversión y acción, que es lo que hace de un Call of Duty, un Call of Duty.

El Call of Duty Black Ops Cold War (empieza a tener demasiados apellidos) está disponible en PS4, PS5, XBOX One, Xbox Series y PC a través de Battle.net, que es la plataforma en la que lo hemos jugado para esta review, y para nuestro gozo personal.