Si hay una estrella imbatible en la era de Internet, ésta son los perros y los gatos. Nadie dice que no a una foto o vídeo de una de estas criaturas conquistándonos con su adorabilidad. A un animal de compañía nunca se le dice que no, sobre todo cuando nos mira con los ojos más llenos de amor del mundo, o incluso cuando nos distrae de nuestra jornada porque sólo quiere nuestra atención y jugar un ratito con nosotros. Incluso tienen aplicaciones y gadgets y videojuegos dedicados a ellos.

Tanto los perros como los gatos tienen su propio día internacional y, aunque a veces nos da la sensación de que dicha fecha se repite varias veces a lo largo del año, siempre hay una buena excusa para compartir en las redes sociales lo mucho que amamos a nuestra mascota.

Menudo juegazo, pero… ¿puedo acariciar al perro?

En los videojuegos, los perros y los gatos han reclamado su propio protagonismo. Tenemos criaturas famosas como Albóndiga, el inseparable compañero Fallout; y Cat Quest, un RPG ambientado en un mundo gatuno y que cuenta con una segunda parte que trata la rivalidad entre felinos y cánidos. No obstante, en los últimos tiempos la cultura del videojuego ha experimentado un nuevo fenómeno gracias a Twitter: la cuenta Can You Pet The Dog.

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Probablemente, hayas visto un vídeo viral procedente de dicha cuenta, en el que se demuestra que en Assassin’s Creed Valhalla puedes acariciar a un gato tan grande como una pantera, o que en la crudeza de The Last of Us Parte II hay tiempo para dar mimos a una perrita. Lo que se ha iniciado como un meme simpático de Internet ha acabado calando dentro de la industria. Can You Pet The Dog ha causado un impacto dentro del diseño y promoción de juegos; muchos estudios siguen a esta cuenta y han incorporado en sus títulos la mecánica que permite acariciar a una criatura —y digo criatura porque los gatos, pájaros y demás tienen cabida en la página—. La publicidad derivada es un aliciente para incluir este adorable guiño a quienes adoramos a los animales.

El cariño incondicional es bueno para la barra de salud

En su mayoría, los videojuegos nos ponen en un conflicto tenso que debemos resolver: matar a una serie de enemigos para progresar, sobrevivir a un peligro indomable, resolver puzles en situaciones de vida o muerte. Tener un espacio para el amor, que sirva de paréntesis en el que entregarnos al relax durante unos instantes, resulta bastante gratificante. “A nivel básico, es una gozada acariciar un perro en la vida real, así que una aproximación digital siempre nos resultará atractiva”, declara el anónimo creador de Can You Pet The Dog en The Guardian.

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Asimismo, el único propósito de mimar a una animal en un juego es el mero placer virtual del jugador. No hay forma de “perder” si nos entretenemos con un perro o gato, y rara vez somos recompensados por ello. Se trata de una interacción trivial, que no rompe con la narrativa de la partida y que nos hace sentir bien por unos segundos.

El creador explica qué le inspiró a crear una cuenta que informara a sus seguidores sobre en qué juegos se puede acariciar al perro: “Me frustró mucho que The Division 2 pusiera a los perros en una situación lamentable para buscar que el jugador empatizara con ellos, pero no había ninguna forma en la que pudiéramos consolar o cuidar a esas criaturas hambrientas y asustadas”. Además, acariciar a un perro ayuda a liberar tensión, en especial en esos títulos de 60 horas que exigen nuestro tiempo y dedicación de los cinco sentidos.

La guía de los amantes de perros virtuales

Can You Pet The Dog puede considerarse una cuenta colaborativa, puesto que, además del contenido que proporciona, los mismos usuarios envían clips y fotografías que demuestren en qué juegos pueden acariciar animales. Es posible, además, utilizar esta página como guía, poniendo en el buscador la ID de Canyoupetthedog y el título del juego que nos interesa. Además, si nos asomamos a su timeline, vemos una multitud de juegos con esta tierna mecánica, e incluso algunos títulos la han incorporado tras una actualización. Por ejemplo, en Assassin’s Creed Origins descubrimos que podemos juguetear con los incontables gatos que hallamos en el camino, y Valhalla, la última entrega de la saga, no se ha quedado atrás. También tenemos títulos como Sea of Thieves, que han incorporado la posibilidad de mimar a nuestro compañero. En Overcooked 2, podemos acariciar a Kevin, el leal cánido que nos asiste en nuestra misión culinaria. Si bien en la entrega anterior esto no era posible, el remaster All You Can Eat sí permite esta función en los niveles del primer juego.

Por supuesto, también hay espacio para el humor, como el despropósito de que en Watch Dogs no existan ni siquiera perros. O también tenemos la advertencia sobre los doberman zombi de Resident Evil 2, a los que no podemos ni debemos acariciar, o las consecuencias serán fatales.

Nunca hay que olvidar Nintendogs.

“Me preocupa que la aparente influencia en aumento de mi cuenta acabe presionando a estudios pequeños”, expresa el dueño de Can You Pet The Dog. Títulos independientes como Afterparty o Crosscode han añadido la mecánica de acariciar perros con una actualización expresamente enfocada a ello. El autor de esta cuenta, concienciado con temas como el movimiento LGTB o los derechos laborales, es consciente de los recursos limitados de los creadores independientes y del fantasma del crunch. Si bien el amor a estas queridas criaturas en los videojuegos es un añadido interesante, le preocupa que esta idea trastoque el proceso de desarrollo de títulos humildes.

Con todo, siempre es bienvenido tener a un perro, gatito u otra criatura a la que dar amor. Y, aunque nada es comparable a la experiencia analógica, saber si podemos interactuar cariñosamente con un compañero peludo es todo un plus y un caramelo siempre bienvenido incluso en títulos llenos de sangre y explosiones.