Como dice el refrán: La memoria es como el mal amigo; cuando más falta te hace, te falla. Es una suerte de maldición y por eso, desde siempre, han existido multitud de trucos y métodos para que la memoria no nos falle. Cuando estudiaba oposiciones una de las cosas más difíciles que tenía que hacer era memorizar. Memorizar mucho. Los 1.978 artículos del Código Civil junto con sus disposiciones adicionales, la mayor parte de la Constitución Española, el Código de Comercio, normativa foral… Solo los que hemos opositado y gente como Nelson Dellis, el 4 veces campeón del Campeonato de Memoria de EE.UU., somos conscientes de que los límites de nuestra memoria son mucho más amplios de lo que pudiera parecer.

Sí Nelson Dellis dice que se sabe los 10.000 dígitos del número Pi yo le creo, porque yo, y muchos compañeros de oposición que ahora son notarios y registradores de la propiedad, somos capaces de recitar de memoria artículos completos del ordenamiento jurídico español. 

La memoria es la capacidad del cerebro de retener información y recuperarla voluntariamente. “Cualquier puede mejorar su memoria con un poco de trabajo”. Dice Nelson Dellis. Aunque no siempre se ha pensado eso. Nuestro refranero dice que para tener buena memoria hay que tomar rabos de pasa. Detrás de ello, hay una razón científica, el alto contenido en minerales y vitaminas del grupo B que tienen. Junto a las pasas, hay muchos alimentos que tienen fama de ayudar a nuestra memoria: Las nueces, los arándanos, el chocolate… Pero seamos honestos, atiborrarnos no conseguirá que recordemos esas cosas que siempre se nos olvidan.

Lo que sí parece funcionar es trabajar. La memoria es un músculo y si se entrena somos capaces de gestas impresionantes. Recuerdo, antes de comenzar las oposiciones, que un catedrático de Derecho Civil me decía que opositar era como regar un campo de fútbol con una regadera. El objetivo es que consigas que todo el campo esté húmedo utilizando tan sólo ese instrumento. Puede parecer un poco inverosímil, pero igualmente parece inverosímil que una persona recuerde 10.000 dígitos del número Pi. Yo no sabría daros los consejos que os harán tener una memoria envidiable, pero tal vez pueda ser útil los pasos que recomienda el campeón norteamericano. 

1º Empieza con imágenes fuertes

Un buen ejercicio para entender lo que os queremos contar en este post es tratar de recordar las siete maravillas del mundo antiguo. La psicóloga Julia Shaw, de University College of London, recomienda utilizar imágenes poderosas, que creen memorias que despierten el mayor número de nuestros sentidos. Esto permite recordarlas de la forma más real posible. La ciencia que existe detrás de esto nos explica que cuando las imágenes escogidas son extrañas o incluso transgresoras se retienen más fácilmente, porque nuestra amígdala cerebral le dice a otras partes del cerebro que debemos quedarnos con ese recuerdo. 

2º Localiza esas imágenes en un lugar concreto

A continuación hay que situar esas imágenes que hemos asociado en lugares que sean familiares para nosotros. Siguiendo con el ejemplo de las siete maravillas, Dellis las coloca en diferentes puntos de su casa que se interconectan y forman una ruta a lo largo de la misma. Cuanto más raro mejor, insiste Dellis.

Esta técnica se conoce como el “palacio de la memoria” y es muy útil para recordar el orden de los elementos. Shaw explica que gracias a esta técnica estamos reutilizando la memoria que ya tenemos sobre un lugar real. Con técnicas de neuroimagen se ha detectado que al utilizar esta técnica se activa la zona occipito-parietal del cerebro, mientras que la parietal es la responsable de cómo nos orientamos, la occipital es la relacionada con visualización de imágenes. 

3º Pon atención

Tal vez recordar las siete maravillas del mundo, una vez hayas asociado a ellas 7 imágenes raras no te resulte muy difícil. Pero ¿10.000 dígitos del número pi? Y ¿1978 artículos del Código Civil? Tal vez este artículo sólo te sea útil si eres opositor. Personalmente, nunca le veré ningún sentido a memorizar por memorizar, pero seguramente hay cosas que siempre olvidas y que para ti suponen el mismo reto. Para conseguirlo, cuenta Dellis, basta con repetirse “Quiero memorizar esto, quiero memorizar esto” una y otra vez. Es una suerte de mantra que pone en el mismo plano nuestra atención y nuestra concentración. De esta forma ayudamos a nuestro cerebro a recordar.

4º Divide y vencerás

Cuando tenemos que recordar secuencias de números muy largas como nuestra cuenta corriente o el número del CIF de nuestra empresa ayuda dividirlo en partes. Lo que hace Dellis para recordar los 10.000 números de pi es atribuir a cada 5 dígitos del número una imagen que pueda recordar fácilmente. La razón de ello es que las palabras son más fáciles de recordar, evocan algo que está en el imaginario de tu mente. Esto no ocurre con los números o con las cartas que pueden hacernos caer en la confusión mucho más fácilmente.

5º Termina repasando

Por último, una vez hayas escogido tu imagen y tengas tu palacio de la memoria bien poblado debes asegurarte de que todo va a permanecer en su sitio. Es importante repetir porque la mayoría de nuestros recuerdos nunca pasan a almacenarse de forma permanente, sino que se olvidan una vez los dejamos de recordar. No hay atajos para hacer esto, la clave es repetir y mucho esfuerzo. Y si dejas de hacerlo te adelanto que todo lo que hayas trabajado se pierde en buena medida. Si ahora me preguntan cualquier artículo del Código Civil seré capaz de ubicarlo y te podré decir si está relacionado con el contrato de compraventa o con las sucesiones. Sin embargo, recitarlo de memoria sin mucho esfuerzo, como era capaz de hacer hace 8 años me resultará totalmente imposible. Ni con rabos de pasa ni con nada. ¿Quién dijo que tener una memoria de elefante fuera fácil?

Fuente: Wired