Se acercan fechas muy familiares y lo normal es sentir esa necesidad de querer reunirnos con los nuestros, y esto en tiempos de coronavirus se traduce en que debemos estar alerta y no bajar la guardia. Citando el discurso de Merkel, “Si es la última navidad con los abuelos algo habremos hecho mal“.

Para estas fiestas las indicaciones del Ministerio de Sanidad son: reuniones de entre 6 a 10 personas (pero recuerda revisar la normativa de tu Comunidad Autónoma primero), distancia en la mesa de Navidad, no compartir platos, lavarse bien las manos y lo más importante, ventilar la habitación.

[La ventana abierta siempre que se pueda, que hace rasca – Crédito: Unsplash]

Y llegados a este punto nos preguntamos ¿sabemos ventilar correctamente una habitación? No, no es abrir de par en par una ventana durante horas. Lo que vemos a explicar es algo que aprendimos entre los años 1918 y 1920, concretamente durante la pandemia de La Gripe Española.

Para ponernos en situación, imaginemos esa época en Nueva York y sus característicos radiadores destartalados que recalentaban los apartamentos incluso en los días más fríos del año. Fueron esos radiadores a vapor el resultado directo de las teorías de control de la infección que se indicaron en la batalla contra la gran pandemia mundial.

[Imagen de Avian Flu Dairy]

Pero, ¿por qué fue tan crucial este descubrimiento de las calderas de vapor? Este sistema de calefacción permitía ventilar las estancias calentando el ambiente al mismo tiempo. Con ello se reducía la cantidad de CO2 de la habitación y también reducía en un 80% la presencia de patógenos contaminantes. Algo parecido es lo que vivimos hoy en día. Ventilar bien nuestras viviendas y más si recibimos visitas. Pero ¿sabemos ventilar correctamente una estancia? Vamos a verlo.

Ventilación en invierno

Cuatro son las indicaciones que nos dan desde el Ministerio. Reducir la exposición, cosa que respetando el toque de queda ayuda a que no pases más tiempo del debido expuesto tanto para ti como para tus familiares.

Luego está la ventilación, que juega un papel importante en la transmisión del coronavirus. Las probabilidades de contraer el coronavirus son casi 20 veces más altas en el interior que en el exterior. Las gotas que contienen el virus pueden permanecer en una habitación mal ventilada, y pueden propagarse incluso si se mantiene una distancia segura de los demás. Las personas que son asintomáticas no estornudan o tosen, pero aún así liberan un flujo constante de aerosoles mientras hablan. Pero podemos recudir los riesgos si ventilamos bien la estancia.

[Imagen de Rehau. Flujo de aire para ventilar una estancia]

Para una correcta ventilación, abrir las ventanas en periodos de entre 10 y 20 minutos y buscando la corriente de aire entre habitaciones, en ocasiones especiales como este tipo de reuniones es recomendable hacerlo varias veces al día. Durante la reunión, es suficiente con mantener la ventana abierta 10 cm, para permitir que circule el aire y lo recomendable es mantener la distancia de seguridad.

Como tercer consejo tenemos el monitorizar los niveles de CO2 en la habitación. Para ello os dejamos diferentes dispositivos que hemos encontrado y podrían serviros de gran ayuda.

[Tabla de la relación de concentración de CO2 y la calidad del aire]

Existen diferentes tipos de monitores para el interior de los hogares como KKmoon que por 33,72€ toma mediciones de los niveles de CO2 -entre otros- en las diferentes habitaciones que consideremos.

[Imagen de Amazon del producto]

La opción UHoo incluye el toque de diseño para que pase desapercibido en la estancia, por 277.42€ lo podéis encontrar aquí.

[Imagen de Amazon del producto]

Y como tercera opción Airthings, una alternativa para pared donde a través de su aplicación podremos optimizar todos los parámetros para obtener la mejor estancia posible. Por 143.34€ lo podéis encontrar aquí.

[Imagen de Amazon del producto]

La cuarta recomendación es filtrar el aire. Puedes darle una segunda vida a tu aire acondicionado. Y es que dependiendo de la marca, puedes buscar unos filtros HEPA H14 (es un filtro nada aparatoso) que ayudan a la ventilación de la estancia a través del filtrado del aire. Las partículas en suspensión se quedan en el filtro mientras se ventila la habitación evitando la recirculación del mismo aire contaminado. En este caso lo más recomendable es acudir a la página de la marca de vuestro aire acondicionado para comprar el filtro correspondiente.

[Imagen estándar de cómo es un filtro HEPA, muy usado en aviones y trenes]

No somos expertos, ni mucho menos, pero queremos buscar la forma de haceros lo más amena y “segura” posible la estancia si decidís pasar estas fechas señaladas con vuestros seres queridos. Cuidaos, usad la mascarilla y seguid lavándoos correctamente las manos. Ah, y feliz navidad.