Si justo hace un rato hemos publicado una guía con consejos y trucos para teletrabajar, ya que está siendo la medida estrella de las empresas para intentar frenar la expansión del virus, ahora toca dar consejos para aquellos que por obligación tienen que salir de casa cada día.

En teoría, no salir de casa durante la pandemia de coronavirus es la forma más efectiva de prevención, ya que disminuimos la posibilidad de infección y contiene rápidamente la propagación de la enfermedad. Pero, por desgracia, esto no siempre es posible y nuestra obligación también es pensar en aquellos que van a estar expuestos a diario. Hay formas de protegerse y son sencillas, pero hay que estar atento y ser muy conscientes de la situación.

En la práctica, sin embargo, no siempre es posible esconderse. Puede que sus circunstancias no le permitan el lujo de trabajar desde casa o evitar el transporte público. Y a veces la vida pasa y sólo necesitas subirte a un avión.

Viajes en transporte público

Lo mejor es ir andando o en tu propio vehículo, pero si no puedes hacer esto y tienes que utilizar el transporte público de forma obligatoria intenta que sea en las horas con menor afluencia. Por supuesto, evita tocar nada mientras viajas, especialmente las barras de seguridad y los botones de apertura de puertas. Las manos en los bolsillos, vamos.

¿Y por qué? Pues porque las investigaciones dicen que el virus puede sobrevivir en las superficies duras hasta tres días (aunque todavía no hay pruebas de que el virus se transmita de esta manera). También podéis usar guantes, pero sabiendo que conforme salgáis del tren/autobús os tocará tirarlos a la basura. Ah, y no os toquéis la cara, bajo ninguna circunstancia.

El uso de mascarillas

Tan sólo en dos casos. Uno es que presentéis síntomas y hayáis comenzado a toser, estornudar o a tener fiebre, ya que de esta forma es mucho más difícil que contagiéis a nadie. Y el otro es que vayáis a ir a un hospital o centro sanitario, ya que hay mucha gente enferma y si tenéis algo podríais hacer enfermar aún más a esas personas con el sistema inmune débil.

Pero no hace falta que vayáis a una farmacia a por mascarillas (ya que no quedan), ya que las soluciones caseras son bastante útiles, es decir, una bufanda, unas servilletas, un pañuelo de tela… Este tipo de opciones son suficientes para evitar posibles contagios si estamos estornudando o tosiendo.

Cuando vayas a hacer la compra o recibas paquetes

Cuando vamos al supermercado tenemos que ser conscientes de que los productos que toquemos han sido manipulados antes por muchas personas, sin contar los compradores antes que nosotros que pasaron por ahí y que cogieron el mismo producto para luego dejarlo en su sitio. Una vez que tenemos claro esto la recomendación de llevar cuidado mientras compramos ya parece menos rebuscada.

Entonces… ¿qué hacemos? Pues ir con las manos limpias a comprar, intentar tocar lo menos posible la comida (sólo aquella que vayamos a comprar) y, sobre todo, no nos toquemos la cara mientras estamos fuera. De esta forma estaremos evitando en gran medida contagiarnos o contagiar a otros. Y, si queréis rematar la faena, intentar pasar por la caja rápida de autoservicio, para no hacer que un dependiente esté tocando nuestra comida (y el cual ha tocado un millón de productos antes).

Ah, y si habéis comprado alimentos crudos para comer ese día no os olvidéis de lavarlos bien. Y a ser posible cocinarlos, ya que las altas temperaturas matan con facilidad a este tipo de patógenos.

En cuanto a recoger o recibir paquetes, algo muy habitual en los días en los que vivimos y que solemos hacer tanto en casa como en el trabajo, lo ideal es que tengáis guantes para coger esos paquetes y para usar el bolígrafo que nos de el repartidor para firmar el albarán de recogida. Una vez terminada la operación tan sólo hay que quitarse los guantes.

Si por desgracia no tienes guantes la otra solución también es válida, y es esperar al repartidor con las manos limpias para no contagiarlo tú a él, y una vez recogido el paquete y firmado el recibo volver a lavarnos bien las manos, por si en el bolígrafo o en el paquete hubiese restos del virus.

Hacer deporte en tiempos de estado de alarma

El principal consejo aquí es que el ejercicio lo hagáis en casa, ya que posibilidades y opciones siempre hay (sobre todo si tenéis material en casa), pero entendemos que no todo el mundo puede.

El segundo consejo es que evitéis los gimnasios y las clases grupales, ya que son lugares donde el ambiente suele estar cargado, donde se suda y donde el contacto es muy estrecho. Sin duda son sitios a los que es mejor no ir ahora mismo, pero si tienes que ir evita las horas más concurridas.

Lo que es muy aconsejable, si no puedes entrenar en casa y el gimnasio lo quieres evitar, es que hagas deporte al aire libre. Sal a correr o coge la bici en zonas abiertas sin miedo a contagiarte, ya que no compartirás aire ni tocarás material de otras personas. Eso sí, evita hacer dominadas en las barras del parque no vaya a ser.

Por último, recordad un consejo que os hemos dado varias veces: lavaos la manos, tanto antes como después de entrenar y evitad tocaros la cara durante todo el entrenamiento. Con estos sencillos consejos estáis consiguiendo que hacer deporte sea casi 100% seguro.

Qué hacer sales y entras de casa

Lo normal es que os toque hacer recados, ya que la vida no se para por completo, así que lo que debéis intentar es hacer todos los encargos de una sola vez, y evitar salir dos veces si en un sólo viaje lo podíais dejar todo hecho. También trata de evitar las multitudes yendo a las tiendas y lugares públicos temprano -antes del trabajo, por ejemplo, a última hora de la tarde.

También está bien el no mezclar la ropa de “fuera” con la de “dentro”. Es decir, que cada vez que llegues a casa cámbiate de ropa y de zapatos, ya que puedes traer contigo de fuera el virus y no saberlo.

Y un punto que suele pasarse por alto es el de los smartphones y las llaves, debido a que son dos focos potenciales de patógenos a los que nunca les prestamos atención. Pese a ser un coñazo os recomendamos que, al menos una vez al día, os esforcéis por limpiarlos. A ser posible con alcohol o jabón (y llevando mucho cuidado que los móviles son delicados). y, por mucho que nos lavemos las manos, si luego tocamos el smartphone sin limpiar y nos llevamos la mano a los ojos puedes caer infectado.

Si bien podríamos seguir el día dando recomendaciones, con estos puntos creemos que las personas que tengan que salir de casa no deberían tener mayor problema. Sed precavidos, guardad un metro de distancia y llevad las manos limpias. Parece sentido común, pero a veces se nos olvida.