Recordamos sus primeras palabras, el trabajo y la constancia de repetir frases para que el niño pudiese expresarse y conseguir cierta autonomía durante sus primeros años de vida. Fueron unos momentos dulces y a veces complicado porque no llegábamos a entender que es lo que querían exactamente. Hasta que por fin un día sucede.

Aprender a hablar y escribir es un proceso que nos ocupa toda la vida, hay tantas palabras y pronunciaciones que solo con la práctica acaban desarrollándose. Ahora que se acerca el verano es buen momento para ayudar a aquellos que han comenzado su proceso de leer y escribir.

Estas fechas pueden ser buenas para reforzar lo ya aprendido en el colegio. Por aquí os dejamos algunos consejos que os pueden servir para fomentar la lectura en los niños y que sea algo divertido mientras este aprendiendo.

Utilizar cuadernos de lecturas comprensivas. Estos pueden ser de gran ayuda para crear una rutina de aprendizaje divertida.  Habitualmente se utilizan para fomentar el desarrollo de sus capacidades de lectura y escritura. Refuerzan el aprendizaje y construye un sistema en el que niño adquiere facilidades para ser autónomo.

Cuentos. Elegir un cuento de un género que le guste al niño o a la niña, también puede ayudar a que el hábito de la lectura sea algo divertido. También la lectura de un cuento puede ser una actividad para compartir en familia. Antes de dormir o por las tardes un rato cada día, leer en voz alta les ayudará a ganar soltura en la pronunciación de cada palabra.

Cartas con palabras. Un juego divertido, puede ser crear cartas con palabras. Esto ayudará a que pueda practicar la escritura además de leer. Intentar incluir palabras que no utilice habitualmente y centrarnos en una temática que pueda gustarles como: comidas, animales, formas geométricas, personajes de películas.

Canciones. Cantar puede ser un juego que les ayude a desarrollar su capacidad de lectura, buscar un vídeo solo con letra para que escuchen al mismo tiempo que intentan leer. Seguro que les motiva si es una canción de alguna película que hayan visto recientemente o tengan fijación.

Dictados. Esto es una técnica que suele usarse en todos los colegios y que ayuda a desarrollar las facultades de escritura y a mejorar su oído. Lo mejor es optar por textos cortos, no muy difíciles y de algún tema que les pueda resultar interesante. Los dictados se pueden repetir dos o tres veces en semana.

Leer y escribir es uno de los pasos más importantes para que el niño o la niña pueda seguir avanzando y adquiriendo diferentes conocimientos. La fluidez de la lectura y de la escritura dependerá de las capacidades de cada niño o niña.

Aunque estas se pueden reforzar con los consejos que os hemos dejado anteriormente. Con paciencia y mucha constancia cuando menos te lo esperes el niño o la niña tendrá la capacidad de ser autónomo, poder leer y escribir sin problemas y con bastante fluidez. El verano será la mejor época para conseguir que la vuelta del colegio sea mucho más fácil.

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