Las maratones de series se convierten en sprints con la nueva funcionalidad de Netflix que permite acelerar la velocidad de reproducción del contenido hasta 1,5x.

Desde la compañía de Reed Hasting y Ted Sarandos afirman que los usuarios venían demandando esta funcionalidad desde hace tiempo y, a pesar de encontrarse con voces contrarias entre algunos de los grandes de Hollywood, el servicio ya está disponible tras haber pasado su periodo de prueba.

Netflix vs Hollywood

El cambio de velocidad existe desde que existe el vídeo doméstico y los creadores llevan desde el VHS sometiendo a sus obras a los horarios y caprichos de sus consumidores.

YouTube, reproductores como VLC, plataformas de podcast y de audiolibros ofrecen el control de la velocidad de reproducción. Yo, por ejemplo, he audioleído (¿se dice así?) ’12 normas para la vida’ de Jordan Peterson a 1,5x pero no se me ocurrió hacerlo con ‘El cuento de la criada’ leído por Claire Danes.

Aún así, hay quien percibe esto como una amenaza del vídeo doméstico a la integridad de las obras. En Estados Unidos ha habido reacciones como la de Judd Apatow, que se ha mostrado en contra advirtiendo de que ganaría la batalla y Aaron Paul se ha sumado a su bando.

“No Netflix, no. No me hagas llamar a cada director y creador de serie de la Tierra para pelear contigo por esto. Ahórrame el tiempo. Ganaré pero me llevará un montón de tiempo. No jodas nuestra cadencia. Te damos cosas bonitas. Déjalas como están destinadas a verse”, dice el tuit.

Otro de los argumentos de Netflix es que esta funcionalidad está pensada para mejorar la experiencia de invidentes y problemas con problemas auditivos, que desde hace tiempo solicitan poder ralentizar el contenido para que les de tiempo a leer los subtítulos.

Por otro lado, hay quien les acusa de hacerlo solo para mejorar sus resultados. Uno de los puntos clave para saber si una serie de Netflix renueva temporada es la cantidad de visionados que ha tenido en sus primeros días. A mayor velocidad, más visualizaciones.

Mientras tanto, en España…

A un amigo mío, director de cine español condecorado con un Goya, le parece “aberrante”, aunque no me deja compartir su nombre, así que he querido hablar con otros directores, artistas y miembros de la industria para conocer su punto de vista.
Esto es lo que nos han contestado:

Aviso: las siguientes declaraciones han sido levemente editadas por motivos editoriales.

“Pervertir la concepción global de (una) obra, me parece que va en contra de la creación artística”

Inés de León
Directora de “¿Qué te juegas?” y creadora de los Fashion Drama de Vogue.

[Imagen de Inés de León, Directora de cine]

En YouTube yo lo he usado, cuando quiero escuchar una receta de cocina o algo así (…), para uso técnico, lo que pasa es que cuando una obra artística se concibe todo está pensado para que impacte de una cierta manera: desde el vestuario, la fotografía, la interpretación, etcétera, entonces pervertir esa obra, o sea, la concepción global de esa obra, me parece que va en contra de la creación artística.

Al igual que no me parecía bien que antiguamente, en los televisores en 4:3, recortaban las películas de cine en lugar de poner las barras negras, me parece que es una pena porque no estás viendo la obra como está concebida por el artista.

Entiendo que hay mucho FOMO y mucho hype por las series que se quieren ver y las personas quieren comentar la última serie pero no tiene tiempo y quiere estar al día, pero la razón para ver una serie debería ser disfrutarla y no solo poder comentarla con los amigos.

“¿A la gente le parece mal esto?”

Brays Efe
Actor, director y guionista protagonista de “Paquita Salas” y “por H o por B”.

[Imagen de Brays Efe, actor, director y guionista]

Es que a mí me da igual, ¿qué más da que exista? Yo he visto películas de cine mudo a doble de velocidad, porque tenía poco tiempo y me apetecía verla o para un trabajo de clase y eso no significa que soy un peor espectador. También me he pagado la entrada en el Cine Doré para ver La pasión de Juana de Arco sin música, en un cine en silencio, y la he disfrutado y no me he aburrido ni un segundo.

Es como esa gente que siente que la tele te tiene que educar, ¿sabes? Que los electrodomésticos, las máquinas y los programas de ordenador, que la lavadora con la ropa más sucia de tu vida la tienes que poner en el programa de 3 horas. Si lo quieres poner en el programa de 20 minutos lo puedes poner, porque lo que te estás comprando es una máquina que funcione bien y tenga todas las utilidades posibles, y luego ya forma parte de tus ideas y de cómo tú eres usar esa máquina lo mejor posible.

Yo estreno una peli en Netflix dentro de dos semanas, y la verdad es que creo que no está hecha para verse a mayor velocidad de la pensada por el director. Pero si me das a mí la opción de elegir cómo quiero que la gente vea la película que yo he hecho, te tengo que decir que tampoco quiero que le den al pause.

“Es un positivo neto para las personas con discapacidades visuales o auditivas aunque no lo sea para todos lo autores”

Alice Waddington
Directora de “Paradise Hills”, la segunda película española que se ha estrenado en el festival de Sundance.

[Imagen de Alice Waddington, directora de cine]

Por un lado (entiendo que) la comunidad creativa de la que formamos parte quiera que nuestro trabajo de vea de una manera específica, con lo cual muchas veces llegamos hasta donde sea necesario para conseguir los resultados adecuados, por eso hay gente que quiere que sus películas solo se estrenen en cines.

Al mismo tiempo pienso que los métodos de distribución como los VHS, DVDs y Bluye Rays, hace tiempo que nos han permitido desde hace tiempo rebobinar y adelantar escenas en cualquier caso.

Lo que creo es que, en este caso, tenemos que tener en cuenta el punto de vista de la asociación nacional de los sordos y la federación nacional de las personas ciegas de EEUU que son las que recomendaron a Netflix que se añadiese este sistema.

“Siempre que se mantengan disponibles las versiones originales me parece bien que se saquen otras nuevas”

Alejandro Pérez Blanco
Hace cortos, cómics y juegos de mesa de vez en cuando. En la actualidad se encarga de los deepfakes de “El Intermedio”.

Ya sea con doblaje, cine antiguo coloreado o restaurado, efectos especiales nuevos, montajes del director… o una opción para cambiar la velocidad. De hecho, esto no es exactamente nuevo, si nos remontamos al cine mudo, las cámaras y los proyectores funcionaban con manivelas, por lo que cada proyeccionista acababa mostrando una versión diferente.

Fue la llegada del cine sonoro la que necesitó crear un estándar de velocidad. Y cuando se implantó descubrieron que casi todo el cine mudo se había rodado más lento, así que se aceleró para que los fotogramas encajaran. Tal vez los espectadores originales de Chaplin o Keaton nunca les vieron a cámara rápida. O tal vez unos sí y otros no. Los creadores no tuvieron voz ni voto entonces y no me sorprende que tampoco tengan ahora.

Lo que más me sorprende del asunto es que mucha gente estaba criticando antes a Netflix porque sus series parecían películas estiradas, convirtiendo en 13 horas ideas que podían durar perfectamente dos o tres. Es normal entonces que los adictos a las series quieran meterse más mandanga por minuto de la que Netflix les suministra.

¿Cuántas series soportan de verdad toda nuestra atención con el móvil apagado o sin hablar con tu pareja o sin planchar a la vez o hacer la cena? Muy pocas. Las mejores. Y son precisamente las que menos tienen que preocuparse por esta nueva función. Los que elijan verlas a trompicones perdiéndose los detalles tampoco iban a fijarse en los detalles a velocidad normal. No es eso lo que buscan.

“No creo que esta herramienta haya aparecido para interferir en el trabajo del director”

Jimmy Castro
Actor de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, recientemente en ‘The man who killed Don Quixote’.

[Imagen de Jimmy Castro, actor]

No entiendo esta polémica, Netflix ofrece al consumidor la posibilidad de ponerse un contenido más rápido o más despacio, haciendo hincapié en que no afectaría a la calidad de imagen.

Esto es como si las discográficas se enfadasen con los proveedores de mini-cadenas porque tienen ecualizador y piensan que las canciones se tienen que escuchar de una manera y yo no puedo subir los graves. Es tu movida si quieres escuchar la canción mal o si quieres ver una película de una manera diferente a como la quiera ver un director.

“Me parece catastrófico”

Edu Casanova
Actor y director de ‘Pieles’ y ‘Eat my shit’.

[Imagen de Edu Casanova]

Me parece una catástrofe que eso suceda. Hace una par de veranos estaba en Corea y veía cómo la gente veía las películas en el móvil (que también me parece una catástrofe pero se ha normalizado más) y pasaban a cámara rápida las escenas, porque no les interesaba verlas, no tenían paciencia…

Creo que es un síntoma actual de esta sociedad, esta impaciencia que nos lleva a la frustración. Cambiar la velocidad de una obra debido a que el público ha sido educado para ser impaciente y quererlo ver todo rápido intercede directamente en el punto de vista del autor o autora. En el montaje te puedes pasar horas discutiendo si sobra o falta un frame de un plano, todo tiene que ver con lo que se quiere comunicar.

Es algo horrible y que le quita sentido a lo que el artista quiere comunicar. Yo me pondría muy triste si alguien viese una obra mía a cámara rápida.

Está claro que no está claro. No hay un consenso entre ellos pero abre un debate sobre hasta qué punto una obra y su integridad dejan de pertenecer al artista un vez esta es distribuida para el público.

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