Todo lo que rodea al coronavirus está en constante movimiento, incluido nuestro conocimiento sobre el virus. Esto no es raro, todo lo contrario, es lo más normal cuando hablamos de una enfermedad que acaba de aparecer. La ciencia necesita tiempo para dar respuestas fiables, y éstas son indispensables para responder a las grandes cuestiones.

Pero, si bien el coronavirus es algo nuevo, las pandemias no lo son. La humanidad ha pasado por situaciones similares a lo largo de la historia y la comunidad científica ha podido demostrar, gracias al estudio y a la investigación, cual es la forma más efectiva de combatirlas: el distanciamiento social.

Este distanciamiento puede ser leve o severo, como estamos viendo en todo el mundo. Hay países que recomiendan a sus ciudadanos no salir a la calle, pero donde la decisión recae en las personas y en su sentido de la responsabilidad; y hay otros países, como España, en los que se ha impuesto una cuarentena y cerrado casi todas las líneas de negocio y transporte. Por supuesto, la segunda medida -la más restrictiva- es la más efectiva.

Pues bien, si alguien tiene la capacidad de rastrear y saber dónde nos encontramos en cada momento está claro que ese es Google. El gigante tecnológico y líder de la telefonía móvil ha querido hacer un informe sobre los cambios en la movilidad de los ciudadanos en decenas de países. El objetivo es dar a los gobiernos información útil sobre cómo se están comportando las poblaciones en estos días. Y los datos de España son muy esperanzadores.

El informe muestra, en porcentaje, los flujos de movimiento de los ciudadanos, comenzando a contar desde el 16 de febrero al 29 de marzo. Es decir, se compara la vida prepandemia y postpandemia. Y una vez explicado esto, y sabiendo que los registros se han sacado gracias al exhaustivo control que hacen las compañías de nuestra geolocalización, vamos a ir poniendo punto por punto los cambios sufridos en España:

Ha descendido en un 94% las visitas a centros de ocio: Esta brutal caída es normal ya que los negocios como restaurantes, centros comerciales, parques temáticos, librerías, cines y teatros se han cerrado en el país en las últimas semanas. Entendemos que si bien la bajada debería ser del 100% aún hay trabajadores que están yendo a mantener las instalaciones ya realizar labores por el estilo. Aun así estamos hablando de una caída tremenda.

Ha descendido en un 76% las visitas a las farmacias: Esto sí nos ha sorprendido, ya que la sensación que da desde fuera es que vamos más que nunca a la farmacia a por medicinas, guantes y mascarillas, pero la realidad es muy diferente. La bajada es realmente significativa y una buena señal, sólo se va a por lo indispensable.

Ha descendido un 89% las visitas a los parques: Si bien como tal no han cerrado parques y jardines, la afluencia de visitantes ha bajado drásticamente. Para justificar que el descenso no sea mayor, hay que entender que ese 11% que aún continúa yendo son ciudadanos que van a trabajar -y pasan por ellos como parte de su ruta al puesto de trabajo- o dueños de mascotas, ya que tienen permiso para sacarlas a pasear.

Ha descendido un 88% la afluencia de las estaciones de transporte: Esta bajada es realmente meritoria y clave en la lucha contra el coronavirus, ya que estos lugares (estaciones de tren o autobús, con sus correspondientes transportes) son los sitios donde más contacto y más transmisiones hay a diario. La gente está demasiado pegada entre sí (o directamente hacinados, como vemos a veces en el metro), y un enfermo puede contagiar a decenas cada día. La bajada drástica de este parámetro es muy esperanzadora para todos.

Ha descendido en un 64% los trayectos al trabajo: La prohibición por parte del Gobierno de poder ir a trabajar a aquellas personas que no fuesen de sectores necesarios durante la crisis (alimentación, transporte, limpieza, etc.) ha sido la gran responsable de que los viajes fuera de casa hayan descendido tanto. En este punto, tan sólo un 36% de los españoles siguen saliendo de casa para ir a trabajar, mientras que el resto o trabajos en casa o, por desgracia, han tenido que dejar el trabajo. Este punto es muy duro, pero también necesario para combatir la pandemia.

Si ponemos todos los datos sobre la mesa podemos comprobar que la movilidad en España se ha reducido a unos números que jamás habíamos visto antes. Y para comprobarlo tan sólo hay que sacar la cabeza por la ventana y mirar las calles y las carreteras.

Si nos vamos a Reino Unido, país que no ha querido el paso hasta hace poco, o revisamos los números del Estado de Nueva York (zona crítica de contagios en EEUU), vemos como aún tienen mucho trabajo por hacer, ya que se encuentran lejos de los buenos datos que estamos obteniendo en España en cuanto a reducción de la movilidad.

Tan sólo nos supera Italia, y por muy poco, ya que tienen porcentajes prácticamente idénticos a nosotros. Y esto es normal debido a que ambos países fueron golpeados por la pandemia con gran fuerza desde el principio. La ciencia y los científicos nos aseguran que el distanciamiento severo es la única herramienta efectiva para luchar contra las pandemias, así que no nos queda otra que hacer caso, tener paciencia y evitar salir de casa más que para lo indispensable. Estamos todos en esto.