Al fin llegó el esperado día en el que los desarrolladores tienen en Apple su momento de gloria (con su denominación en clave WWDC, o «Conferencia Mundial de Desarrolladores»). Desde el nuevo teatro que lleva tu nombre, el pasado lunes 22 de junio disteis, como suele ocurrir cada año antes del verano, pistoletazo de salida a las nuevas versiones del software que hace funcionar todos los dispositivos de la manzana.

Los humanos somos seres que damos mucha importancia a los objetos, a las cosas que podemos tocar con nuestras manos. En los últimos años, la vorágine del desarrollo de dispositivos ha convertido las presentaciones de los fabricantes de móviles un espectáculo en el que tú marcaste la pauta desde los primeros pasos de Apple. Sobre un escenario, como si de una entrega de los Oscars se tratara, mostrabas las novedades de la compañía ante un público enfervorecido.

Los aplausos y gritos de júbilo a cada nueva versión del Mac, iPod o iPhone eran vistos por muchos una excentricidad, una locura de fanáticos. Asumo que estoy entre ese público y no me avergüenzo. La vida sin pasión no tiene sentido: hay gente que se desmaya en una alfombra roja ante Meryl Streep, pierde la voz con un gol de Cristiano o llora delante un plato de Adrià. Que nos dejen vivir, ¿verdad Steve?

[El techo del hall del Steve Jobs Theatre, diseñado por Norman Foster, flota sobre los muros de cristal]

Sin embargo, pocos fabricantes como Apple que puedan presumir de presentar hardware por un lado y software por otro con tanta expectación. Este año, por culpa del Covid-19, hemos disfrutado de una versión muy diferente de esta presentación.

La Conferencia de Desarrolladores de junio ha sido virtual: un enorme silencio ha acompañado el anuncio de cada una de las novedades. Más allá del interés que alguien pueda tener en vuestros nuevos programas, recomiendo a los amantes de la arquitectura ver la presentación porque por primera vez, las cámaras pasean (casi) libremente por el nuevo edificio de Apple en Cupertino, obra de Norman Foster.

Empezando en el interior del auditorio Steve Jobs, que siempre vemos medio en penumbra, los realizadores de esta versión virtual de la presentación se han movido con mucha libertad por otros lugares del mágico recinto circular, un espacio hipnótico creado por el arquitecto que mejor ha sabido reflejar el alma tecnológica de los seres humanos, diseñando puentes y edificios que son mezcla de ingeniera y espiritualidad; basta admirar el Puente del Milenio en Londres, la cúpula del Reichstag en Berlín, o la sede del HSBC en Hong Kong. Incluso un alocado dron (abróchense los cinturones) ha recorrido el jardín interior del edificio circular con planos que bien podrían formar parte de la próxima secuela de Fast and Furious.

[Con iOS 14, tu iPhone, más sexy que nunca]

Volvamos a la presentación. Los amantes de las novedades de Apple estamos de enhorabuena. Este otoño tendremos nuevos sistemas operativos en todos nuestros dispositivos. Tu reluciente estrella, el iPhone, estrena el nuevo iOS 14 con algunos cambios que rompen tus preceptos, Steve, con respecto a la navegación.

Acercándose más a una estructura de apps mezclada con widgets que ya usan Microsoft y Google, los usuarios podremos ver contenido de algunas de nuestras aplicaciones favoritas en la pantalla de inicio. El tiempo, las canciones que estamos escuchando, la cotización en bolsa o lo sano que está siendo nuestro día, podrán verse de un golpe de vista sin entrar a cada una de las apps.

También llegará un asistente que organizará automáticamente las diferentes carpetas por temática de aplicación, pudiendo cambiar el orden de las pantallas de inicio de forma sencilla. Se acabó perder dos horas diarias buscando esa app que de pronto ha desaparecido de su sitio, por no hablar del día en el que te da por ordenar toda la porquería que te has instalado el último año y tienes que pasar por un infierno de iconos temblorosos y carpetas que los atrapan cuando no quieres, dejando siempre el trabajo a medias y el teléfono más caótico que el menú de un restaurante de comida a domicilio.

[Con WatchOS 7, dormir más o lavarte bien las manos genera puntos]

El reloj de Apple también estrena un renovado WatchOS 7, en el que tu amigo Tim Cook se ha empeñado en que durmamos mejor… con el reloj puesto. Ay esta obsesión por ayudarnos monitorizando todo lo que hacemos, Steve, no sé dónde nos va a llevar. Con esto de poder desconectar mejor de nosotros mismos vamos a terminar convertidos en cíborgs. ¿De verdad que voy a tener que dormir con el reloj puesto y luego cargarlo por la mañana mientras me ducho? El reloj se presentó con este afán de ser nuestro wearable más íntimo, ahora en otoño también medirá las veces y lo bien que nos lavamos las manos (cosas del COVID).

La funcionalidad que más me sorprende es la aparición siempre sorpresa de «atención plena» la app de mindfulness invitándote a una respiración controlada. Suele ocurrir cuando detecta un incremento de pulsaciones y me suele pasar mientras mi mente sueña con arrancarle de cuajo la cabeza a algún cliente impertinente en una reunión. Estaría bien hacerle un día caso cerrando los ojos, mataría por ver su cara al abrirlos después de un minuto de calma. ¿Qué tal para la actualización del próximo año una app de sugerencias posturales mientras hacemos el amor? 

[Con iPadOS 14, Siri leerá tu texto escrito a mano]

El nuevo iPadOS 14 también trae lo suyo. Además de compartir algunas novedades con iOS14 (como los widgets en las pantallas de inicio), el lápiz que siempre odiaste, Steve, adquiere nuevas funcionalidades. La más destacable es que la escritura manual se convertirá en la nueva forma de comunicarnos con el dispositivo. Se llama Scribble y nos permitirá rellenar cualquier campo de texto con nuestra propia letra: Siri se encargará de pasarlo a máquina (espero que no active su ingenioso autocorrector).

Tachar una línea o rodearla de un círculo serán automáticamente convertidos en acciones como suprimir o seleccionar texto, y si utilizamos libretas digitales con textos escritos a mano, Siri sabrá buscar un texto leyéndolo. También podremos copiar y pegar frases manuscritas como si fueran escritas a máquina. Maravillas de la tecnología. Esperamos ansiosos una versión adaptada a médicos, si podéis leer sus recetas como mi farmacéutica habréis ganado el cielo.

[MacOS Big Sur mejora sustancialmente el navegador Safari y la mensajería con iMessage]

MacOS Big Sur, el alma de los ordenadores Mac, viene con un torrente de novedades estéticas (se acabaron los iconos planos) y funcionales entre las que destaca un nuevo navegador Safari que protegerá nuestra intimidad hasta cotas que posiblemente harán enfadar a gigantes de la publicidad que disfrutan rastreando todo lo que consultamos, como Google, Facebook o Amazon. También incluye un sistema de traducción completo de las páginas web, metiéndose en un terreno que hasta la fecha está dominando Google (con el consiguiente coste de decirles lo que leemos).

El objetivo es que nadie sepa qué cosas nos interesan salvo que estemos interesados en disfrutar de una publicidad tan personalizada que me ponga nervioso cuando aparece un banner con un par de tacones rojos con plataforma mientras muestro en mi pantalla del MacBook a un compañero de trabajo.

La mensajería con iMessage también trae algunas funcionalidades que ya disfrutamos en WhatsApp como las menciones a usuarios concretos o contestar a un mensaje específico; o formas de ordenar los contenidos parecidos a Twitter, con la creación de hilos sobre ciertos temas dentro de una misma conversación secuencial.

[La bici, protagonista de la nueva versión de Mapas]

La novedad más inquietante a mi parecer es el protagonismo multidispositivo que ha tenido en la presentación la movilidad sostenible. Con motivo de la nueva app de Mapas, más allá de la incorporación paulatina de estaciones de carga eléctrica para coches, la información creada a medida de la bici, como la pendiente del recorrido, sugerencias de rutas más cortas (aunque haya que ir un rato andando o llevarla en brazos por un tramo de escaleras) me han hecho pensar que es posible que tu compañía pueda sorprendernos antes de lo que pensamos con un nuevo producto: la bici de Apple.

Si recordamos las palabras de Tim sobre el coche eléctrico enfriando expectativas en el muy corto plazo (es un producto demasiado caro y complicado de dar mantenimiento sin disponer de una potente red de concesionarios por el mundo), la bici eléctrica se me antoja un producto más cerca del alma de Apple: movilidad urbana sostenible, baterías última generación, sistema de navegación integrado con la nube, calorías y latidos sincronizados con la app de salud y un precio que podría estar entre los 2.000 y los 3.000 Euros, equiparables perfectamente a otros productos de la casa.

[El reloj diseñado por Marc Newson recuerda al Apple Watch.
¿Será parecida la bici de Apple a la que también ya diseñó Marc?]

La presencia de la estrella del diseño industrial Marc Newson entre las filas de Apple, traído por su amigo Jonathan Ive para ayudarle con los nuevos productos como el HomePod, el Apple Watch o quizá el futuro coche (sabemos que Marc ya ha diseñado anteriormente un coche y una bici) … se me antoja demasiada casualidad. Tengo el presentimiento de que 2021 nos va a traer esta agradable sorpresa antes de la aparición en 2022 del producto que transformará para siempre nuestra vida: las gafas de realidad aumentada.

Este nuevo wearable tendrá como objetivo principal mejorar nuestros ojos añadiendo una capa de información adicional que nos conectará permanentemente con la nube, primero para mostrarnos los mensajes nos llegan, la historia de los barrios y monumentos que tenemos delante con llamadas de atención (según nuestras preferencias de visita) o recomendando la vía más adecuada según el GPS mientras hacemos una personalizada ruta por la montaña.

Viendo la capacidad de usar filtros que modifican la imagen de nuestras caras en apps como Instagram o Tik Tok, fácilmente podremos poner pelucas de colores a nuestro cuñado coñazo o modelos de Ágatha Ruiz de la Prada a nuestro aburrido jefe. Y viendo las confianzas que Siri se toma sugiriendo cosas para lo que nos pasa en nuestro día a día, no extraña pensar que pudiera hacernos ver más grandes los pectorales o pechos de nuestra pareja, si el reloj detecta que no estamos alcanzando nuestra mejor nota en el kamasutra.

Es todo very amazing, como dicen cada rato los presentadores de la conferencia, todo menos la hebilla torcida del cinturón de Craig Federighi (Senior Vice President de Ingeniería de Software) al final de la presentación. A punto estuve de quedarme bizco para siempre. Pero esto ya lo sabíamos, no todos están a tu altura.