En el preciso instante en el que teníamos las vacunas saliendo de los laboratorios dispuestas a salvar el mundo, en Reino Unido nos daban un terrible noticia: había una nueva cepa de coronavirus y ésta parecía mucho más infecciosa y diferente a lo visto hasta el momento. En palabras sencillas, el virus había mutado y a peor. Dicho esto, comenzó el pánico.

Que si esta nueva cepa era más peligrosa, que si sólo era más infecciosa, que si las vacunas no iban a ser efectivas por la mutación del virus, que si el mundo se iba a acabar en un sinfin de variantes de coronavirus… Y la verdad es que el miedo estaba justificado, porque el año que nos hemos tirado en casa, con mascarillas y sin ver a los familiares nos ha preparado para lo peor y, sobre todo, para ser pesimistas.

Por fortuna, en mitad de todo este caos informativo han aparecido quienes tenían que hablar: las famaceuticas. Es decir, la gente que ha desarrollado durante este año las vacunas. ¿Y sabes qué? Que no hay motivo para el miedo o el pánico, ya que todo apunta a que los resultados serán favorables.

Como el principal miedo de las autoridades (y nuestro) era que al mutar el virus las vacunas desarrolladas este 2020 contra el coronavirus no funcionasen y nos tocase volver a parar el mundo mientras los laboratorios se ponían -de nuevo- manos a la obra, los científicos comenzaron a hacer pruebas con la nueva cepa, y los resultados han sido positivos.

Como leemos en el post de MIT Technology Review todos los virus sufren mutaciones aleatorias en su material genético. Ya que cualquier cambio que ofrezca una ventaja -como hacer que el virus infecte a más huéspedes o que resista a ciertos fármacos- tenderá a ser favorecido siempre que no cree también una desventaja, como hacer que el virus se replique más lentamente.

La rapidez con la que muta un virus puede influir fuertemente en la eficacia de las vacunas. Por ejemplo los virus de la gripe intercambian genes rápidamente, por lo que necesitamos una nueva vacuna cada año, mientras que todavía no hay una vacuna contra el VIH debido a que muta demasiado rápido, no dando tiempo a crear una vacuna efectiva.

Viendo esto es normal que la gente se preguntase por la efectivad de las vacunas del coronavirus ante esta nueva cepa. ¿Serán útiles?, ¿estaremos a salvo?, ¿me inmunizarán? Eran preguntas pertinentes y lógicas.

Cuanto se tarda en hacer la vacuna del coronavirus portada

Las vacunas de Moderna y Pfizer/BioNTech, las dos que tenemos ya recorriendo los cielos y las carreteras de todo el mundo, desencadenan una respuesta inmune “poliespecífica” contra el coronavirus. Esto significa que es poco probable que la mutación en el spike -la parte que determina la facilidad con la que el virus entra en las células humanas- convierta a las vacunas en significativamente menos efectivas. La variante británica, por ejemplo, incluye nueve mutaciones en el spike, pero sigue siendo 99% idéntica a la versión que las vacunas pueden neutralizar.

“Sabemos que este virus no es estable. Ningún virus es estable. Este virus evoluciona”, dijo Uğur Şahin, fundador y director general de BioNTech, en una conferencia de prensa el 22 de diciembre en Alemania. “Pero hay muchos más sitios que no están mutados”. Şahin dijo que durante el último mes, cada vez que ha surgido una nueva mutación, las pruebas de laboratorio de su compañía han demostrado que la vacuna debería seguir siendo efectiva. BioNTech ha comprobado unas 20 hasta ahora y planea hacer las mismas pruebas con la variante del Reino Unido. Ese experimento tomará dos semanas, pero Şahin dice que “científicamente es muy probable” que la vacuna aún funcione. Ojalá.

Y hacia el mismo lado apunta otro de los agentes más importantes del sector farmaceutico, Moderna, ya que segun ellos “la inmunidad inducida por su vacuna protegería contra las variantes recientemente descritas en el Reino Unido”.

También la compañía Eli Lilly, que fabrica un fármaco de anticuerpos para el covid-19, asegura que ya lo ha probado contra la principal mutación vista en la variante del Reino Unido y que los resultados han sido favorables.

Eso sí, no podemos obviar que algunos investigadores predicen que las mutaciones harán que las vacunas y tratamientos actuales sean menos eficaces -seguirían siendo fiables y efectivas, pero en un menor porcentaje-, lo que llevaría a los laboratorios a tener que actualizar sus vacunas.

Las próximas semanas serán clave para saber con total precisión qué supone la nueva cepa inglesa.