Justo ayer traíamos a la revista que Donald Trump había mostrado su hartazgo ante las prácticas de verificación Twitter debido a que la empresa de Jack Dorsey le había modificado unos tuits. Para el presidente americano esto es intolerable y, acorde a sus principios, ha actuado.

Lo que empezó con unos mensajes en Twitter acusando al voto por correo como facilitador del fraude electoral -estas afirmaciones son totalmente falsas, pero a Trump le interesa vender ese bulo para sus propios intereses políticos- ha acabado en el Despacho Oval con una orden ejecutiva que busca limitar los privilegios que tienen las compañías como Twitter, Facebook y Google.

Concretamente, el presidente Trump lo que ha hecho es atacar la ley fundamental de internet, una ley que proporciona a las compañías de medios sociales una enorme inmunidad sobre el contenido que los usuarios publican en sus redes. Ellos son el portal, pero no responsables de lo que se dice, en resumen.

Todo esto sucedió ayer noche, cuando la Casa Blanca emitió la orden ejecutiva que buscar reducir las protecciones de responsabilidad de las plataformas sociales que se encuentran en la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones. El -todavía- proyecto de orden abrirá la puerta para que el Departamento de Comercio y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) reinterprete la ley y permita a esta última crear una herramienta para que los usuarios informen sobre los prejuicios que creen haber sufrido por las redes sociales.

Según leemos en The Verge, la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información tiene ahora 60 días para presentar una petición de regulación ante la FCC. Y una vez que se reciba la petición la FCC tendrá que reinterpretar partes de la Sección 230 y decidir lo que significa que una plataforma no esté actuando de “buena fe”.

Por supuesto, las compañías afectadas han alzado la voz. En el caso de Twitter la red social ha publicado mensajes muy duros contra la orden ejecutiva: “Esta orden tiene un enfoque reaccionario y politizado de una ley histórica. La Sección 230 protege la innovación americana y la libertad de expresión, y se sustenta en los valores democráticos. Los intentos de erosionarla unilateralmente amenazan el futuro de las libertades de expresión a través de internet”.

Facebook, por su parte, también ha hablado, pero a través de Liz Bourgeois, una de las portavoces de la compañía: “Creemos en la protección de la libertad de expresión en nuestros servicios… La derogación o limitación de la sección 230 tendrá el efecto contrario. Restringirá más los discursos en internet, no menos, al exponer a las empresas a una responsabilidad potencial por todo lo que dicen miles de millones de personas en todo el mundo… ya que alentará a las plataformas a censurar cualquier cosa que pudiera ofender a alguien”.

Donald Trump troll y Joe Biden trolleo elecciones

De momento Donald Trump ha dado un primer paso, ahora la orden ejecutiva está en manos de la burocracia americana. Si sigue adelante o no está por verse, pero lo que se ha demostrado es que el presidente Trump esta vez sí iba en serio. Con Donald nunca se sabe.