En la época de las fake news y los bulos son las redes sociales quienes, de forma involuntaria, permiten que esa mentira dicha por tal político corra como la pólvora, pasando de ser escuchada por 10 personas a ser leída por un millón. El alcance es casi ilimitado y las consecuencias muy peligrosas.

El problema, como siempre que aparece algo nuevo en nuestras vidas, es que al principio no se le daba importancia y no se sabía bien como actuar ante esta industria de la posverdad que se estaba lucrando gracias a lugares como Twitter o Facebook. ¿Lo bueno? Que una vez que se identificó el problema las empresas han comenzado su lucha… por mucho que a los generadores de fake news les duela.

Jack Dorsey CEO Twitter en peligro su puesto inversor despedido

Si bien esta técnica de mentir deliberadamente para conseguir un rédito, ya sea político y/o económico, es empleada por casi todos los políticos, da igual el color de su partido, y hay figuras internacionales que se han erigido como verdaderos maestros de las fake news, llegando a basar toda su campaña en datos no muy ciertos (por no llamarlos falsos).

Por supuesto, entre la lista de candidatos a maestros del bulo y la posverdad tendríamos que poner a Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos y una de las figuras más controvertidas de la política mundial precisamente por su uso de las redes sociales. Y es por eso mismo que la noticia de hoy no nos sorprende mucho.

Hablamos de que, este pasado martes, la red social Twitter puso etiquetas de verificación a dos tuits de Donald Trump sobre el voto por correo. Estos mensajes, según la red social, contenían mentiras y desinformación relacionada con el fraude electoral, ya que el candidato republicano sostiene que el voto por correo induce al fraude.

Estas etiquetas que Twitter le ha puesto a los tuits del presidente americano llevan a una serie de artículos de noticias que desacreditan las mentiras que se vierten en los mensajes de Donald Trump.

Ante esta acción por parte de la red social, el propio presidente ha dicho que tomará cartas en el asunto y que su intención es regular fuertemente a este tipo de empresa o si no se verá obligado a cerrarlas.

Esta proclama, que bien suena muy fuerte, es un mantra que llevan repitiendo desde el partido republicano desde hace unos años y no es la primera vez que lanzan un órdago. Por fortuna para todos, estas amenazas no llegan a nada y no tiene pinta que esta vez sea diferente.

Donald Trump Rewisor

Pero, ¿por qué estas quejas vienen desde un solo lado? Pues porque los republicanos creen que las políticas de Twitter y Facebook les perjudican más a ellos que a los demócratas. Seguramente este razonamiento os suene de algo ya que en España hemos vivido casos muy similares en los últimos tiempos.

De momento Twitter ha dicho que han actuado conforme a sus políticas y que no se arrepienten de nada y, mientras, seguidores de Trump han comenzado una campaña de acoso contra el trabajador de la red social que hizo las verificaciones a los tuits de Donal Trump.

Como vemos la crispación política no es algo exclusivo de nuestro país. Mal de muchos consuelo de tontos, pero ver que hay más países como nosotros nos ayuda a no sentirnos tan especiales.