Nos contaron que era la revolución. China dio el primer paso, luego Estados Unidos se metió a embarrar la batalla. Que si se desplegaba en Reino Unido, que si en algunas ciudades de España funcionaba pero sólo con una operadora, que si tal y que si cual… Para al final estar hablando de una tecnología a la que le queda mucho camino por andar. Y, precisamente, que el 5G llegue a smartphones baratos es la clave para recorrer ese largo camino.

Si en 2019 los únicos que podían disfrutar del 5G eran aquellos con móviles tope de gama (recordemos aquel Snapdragon 855+), y en 2020 la cosa se igualó un poco con los Snapdragon 765G y 750G, ambos pertenecientes a la gama media/alta. O lo que es lo mismo, en 2019 necesitamos gastar 500 euros para comprar un móvil con 5G y en 2020 tan sólo 250 euros. La cosa se igualó hacia la baja.

[El 5G es el bastión al que siempre han querido dar prioridad – Crédito: Qualcomm]

La cuestión es que ni aun así el 2020 ha sido el año del 5G (incluso en esto el coronavirus ha sido un estorbo), y la intención de los agentes del cambio es transformar esta nueva década que comienza ahora en los años de la súper velocidad y de la hiperconexión. Y, para ello, necesitan 5G en todos los dispositivos, incluidos los más baratos.

Así es. Las gamas de entrada y las gamas medias/bajas presentan un gran porcentaje del número total de dispositivos debido a que gran parte de la población o no pueden o no quieren gastarse mucho dinero en móviles, tabletas, ordenadores y demás gadgets. Por eso, los esfuerzos del sector de las telecomunicaciones tenían que ir dirigidos a este modesto, pero voluminoso, público.

[Imagen oficial del anuncio del nuevo procesador Snapdragon 480 -Crédito: Qualcomm]

Y allí que han ido, ya que la mayor empresa de chips para dispositivos móviles del mundo ha anunciado el procesador Snapdragon 480, el primero de la gama baja en ser compatible con las redes 5G. ¿Y qué significa esto? Que para mediados de años comenzaremos a ver smartphones de 130 euros que pueden utilizar las nuevas líneas.

Esto, que puede parecer menor, es en realidad el paso que necesitaba el mundo móvil para convertir el 5G en algo mainstream y, así, conseguir que se normalice una tecnología que promete cambiarlo todo.

Así que ya sabéis, si tenías intención de cambiar de smartphone este año y quieres algo barato el 5G está a la vuelta de la esquina. Merece la pena esperar.