En esta revista hemos hablado largo y tendido de los efectos secundarios del coronavirus en nuestra sociedad, ya que en un mundo globalizado y con la casi totalidad de las fábricas tecnológicas en china, la enfermedad está causando estragos económicos a, prácticamente, todas las empresas que tienen actividad en el país asiático. Aquí nadie se salva, ni siquiera la todopoderosa Apple.

Y esto no lo decimos sin motivo, si que lo hemos traído aquí debido a que Apple dijo ayer en un comunicado oficial que los efectos globales del coronavirus están teniendo un impacto real en la compañía, llegando a tener que rebajar las previsiones de ingresos para el segundo trimestre debido al virus.

Y esto no acaba aquí, ya que además han advertido que “el suministro mundial de iPhone estará temporalmente limitado”. A lo que se une la previsión de cierre de algunas tiendas y la reducción de las compras minoristas en china.

Pese a que todas las fábricas -propias y asociadas- de Apple han sido reabiertas, la vuelta al trabajo está siendo más pausada de lo que pensaban, por lo que sus previsiones iniciales no se podrán cumplir. Es decir, que se fabricarán menos iPhone de lo que esperaban en un primer momento y eso afecta a los beneficios.

Pero los problemas en la fabricación no sólo están afectando a los productos actuales de Apple, sino que también estarían siendo perjudicados el rumoreado nuevo iPhone SE -el modelo económico- que saldría para marzo y los nuevos iPad Pro, programados para la primera mitad del año. Desde Bloomberg comentan que sus contactos en Apple aseguran que no hay cambios en los planes pero sugieren que es posible que haya retrasos.

En cuanto la situación en china, Apple ha dicho que “está reabriendo gradualmente sus tiendas y que seguirá haciéndolo de manera constante y segura”.

Tim Cook, presidente de la compañía, mandó un mensaje al personal de Apple mostrando sus agradecimientos y alabando la fortaleza que habían demostrado: Quiero agradeceros a todos vuestra dedicación, empatía, comprensión y cuidado. Nuestra principal preocupación son las personas que forman la comunidad de empleados, socios, clientes y proveedores de Apple en China.”

Y, para terminar, Apple anunció que duplicaría una donación previamente anunciada para ayudar a combatir el coronavirus. Eso sí, la cantidad exacta de la donación no se ha hecho pública.

Esto demuestra que, incluso los intocables, todo el mundo está a merced de los caprichos del destino, y que un virus originado en una ciudad china afecte a una megacompañía americana es muestra de ello. La globalización tiene estas cosas.