Jeff Bezos está desarrollando el negocio del siglo. Comenzó con una pequeña web de venta de libros y, en unos años, ha transformado ese proyecto en un gigante de la tecnología que toca absolutamente todos los palos. No sólo vende bienes -lo que le asegura tener siempre movimiento de dinero-, sino que en los últimos años se ha especializado en sus clientes… concretamente en nuestros datos. Y el dron de Amazon viene a perfeccionar esta pata del negocio.

Pero, ¿de qué estamos hablando? Pues de que la empresa de Jeff Bezos ha lanzado un nuevo producto, el cual está pensado para vigilar nuestra casa desde dentro. El dron de Amazon, llamado Ring, está diseñado para ir habitación por habitación grabando y controlando que todo esté en orden (y no confundir con los drones de reparto, que esos no entran a vuestra casa).

Esta cámara de vigilancia voladora tiene unas dimensiones reducidas, para evitar choques no deseados, y es autónomo. Es decir, que se desplegará, vigilará y volvera a su puesta de carga de forma autónoma. Es decir, igual que nuestra roomba pero ahora en vez de por el suelo por el aire.

Con un precio estimado de 249,99 dólares, la idea de Amazon es empezar a venderlo en 2021. La idea detrás de la Always Home Cam es ofrecer múltiples puntos de vista en toda la casa sin necesidad de usar varias cámaras, explicaba Jamie Siminoff, fundador de la empresa Ring e inventor jefe.

Aunque el dron de Amazon puede recorrer la casa sin problema, está diseñado para que los dueños puedan diseñar la ruta que deberá recorrer. Es decir, que el Always Home Cam puede aceptar órdenes como: vigila el salón, luego la habitación del niño y, por último, ve al despacho. Luego vuelve a tu puesto de carga.

[Imagen del dron dentro y fuera de su estación de carga – Crédito: Ring]

El cargador está diseñado para bloquear la cámara una vez se está cargando el dron y, además, la cam sólo grabará cuando esté volando por la casa. Ah, y aseguran que el aparato volador hace ruido, por lo que seremos conscientes de que está funcionando, ya que la idea es que no fuese un espía indetectable por sus propios dueños, sino un dispositivo de ayuda.

A dónde irán los datos de las grabaciones, del diseño de las casas, de los hábitos de compradores… sigue siendo un misterio, pero no creo que falle al asegurar que Amazon no piensa dejar pasar la oportunidad de hacer el doble negocio -vender el hardware y luego nuestro software-, tal y como ya hace con los Alexa y Amazon Echo. El negocio del hoy y del futuro es la información, somos nosotros.