Vivos momentos de reencuentros, poco a poco quedan atrás los aplausos de las 20:00h que cambiamos por paseos más largos, visitas, deporte o terrazas. Se respira lo que llaman “la nueva normalidad”. Y ahora llega el momento de recoger, medir, y hacer balance. Los que nos quedamos en casa repasamos nuestros consumos de estos meses, y de los que trabajaron al pie del cañón muchos no han tenido la suerte de poder renovar y ahora se preguntan el clásico: ¿qué será de nosotros?

Durante estos meses hemos podido ver, escuchar y disfrutar de diferentes promociones que empresas y marcas han preparado para la población en estos tiempos tan complicados. Pero, ¿en algún momento hemos estado realmente en el foco de su preocupación? La pregunta viene relacionada con cómo la publicidad nos cae como fina lluvia donde, queramos o no, termina calando de una u otra forma.

Sobre esto he estado investigando y recopilando información y la verdad es que el resultado es, cuanto menos, interesante. De lo primero que quiero hablar es del mundo de las telecomunicaciones, ya que en cuanto comenzó la cuarentena comenzaron con el aumento de los gigas del móvil, las opciones a más canales, el fútbol por películas, y todo para que el mensaje #Quedateencasa no fuera tan difícil de llevar.

Pero, ¿realmente lo necesitábamos? Mi abuela diría “a caballo regalado no le mires el diente”, pero allá voy.  ¿Más gigas en el móvil en pleno estado de alarma? Sin poder salir de casa esta medida no tiene sentido cuando la gran mayoría de la población dispone de internet en sus hogares. Y, ¿cuál es la razón por la que las compañías toman esa decisiones? El banco Morgan Stanley aseguraba que gracias a la crisis de la COVID-19 las operadoras de telecomunicaciones mejorarían su reputación, dejando atrás las quejas en atención al cliente, problemas de cobertura o facturas erróneas.

La oportunidad que ha brindado la COVID-19 de convertir a estas empresas en un servicio fundamental para la sociedad ha provocado que las compañías se lanzaran de lleno a ofrecer datos ilimitados y a sacar brillo a su Responsabilidad Social Corporativa con acciones “solidarias” frente al coronavirus.

Pero ni los reales decretos aprobados por el Gobierno han frenado durante el estado de alarma las subidas de precio en las tarifas como se había estipulado. “Se han producido numerosos casos de subidas tarifarias en servicios de fibra y paquetes integrados vulnerando la prohibición aprobada por el Gobierno durante el estado de alarma”, asegura FACUA. Esto ha llevado al sector de las telecomunicaciones a ser el tercer sector con más reclamaciones (atesoran el 10,1% del total de las denuncias) lejos de ese aumento en la reputación que se esperaba. Solo superado por aerolíneas y agencias de viajes. Si eres de los usuarios afectados por uno de estos casos tienes disponible la web de FACUA para poder reclamar.

Te lo mereces, ¡100.000 gracias! (lo mismo os suena)

El sector de las aerolíneas, uno de los más afectados por el parón en esta cuarentena, también se ha volcado en demostrar su reconocimiento a todos los que han luchado por nosotros desde los hospitales y otros centros.

Ejemplo de ello son las aerolíneas de nuestro país, Iberia y Vueling, las cuales, con todo lo que han enfrentado en estos meses de parón, ofrecieron vuelos gratuitos a los sanitarios que lo han dado todo durante esta pandemia. Es importante hacer números, y si desgranamos nos fijamos que se regalaban 50.000 vuelos dobles (para 2 personas) de manera que en realidad los sanitarios beneficiarios son un total de  25.000 y no 50.000. Huelga decir que se agotaron en cuestión de horas.

Si bien es cierto que el detalle es lo que cuenta -y se agradece- no podemos olvidar que solo en España existen más de 277.000 médicos colegiados (y eso es sin contar enfermeros, auxiliares, celadores, servicio de ambulancias, estudiantes de medicina y enfermería). Por lo que, si hacemos la cuenta, este tipo de promociones no pasan de ser un pequeño gesto de buena voluntad, no un agradecimiento real como parece que nos quieren vender con sus eslóganes.

En cambio Renfe, otra de las empresas que también se ha volcado durante la COVID-19, ha tenido acciones como la de dotar de unos 1.800 viajes gratuitos a médicos, personal de enfermería y laboratorio para desplazarlos desde su lugar de trabajo habitual a otras localidades como refuerzo. Así como transformar varios de sus trenes en pequeños hospitales para poder trasladar pacientes entre diversas localidades.

Haciendo un resumen sobre las últimas acciones en forma de agradecimiento para los sanitarios en España, destacaríamos el Premio Princesa de la Concordia 2020, galardón que consta de una escultura de Joan Miró, un diploma, una insignia y 50.000 euros (que a ver como se lo reparten los cientos de miles de profesionales).

Al margen de premios, encontramos casos como el acceso a museos y exposiciones de forma gratuita, para reactivar la desescalada cultural; visitas gratis a la Sagrada Familia; noche gratis de hotel en la Comunidad de Madrid; salones de belleza que ofrecen tratamientos gratuitos a sanitarios en A Coruña y Huelva o múltiples marcas de cosméticos se han querido sumar a la campaña #SiempreXNosotrosAhoraXTi.

En otros países como Italia encontramos entradas gratis a Museos Vaticanos y Villas Pontificias para médicos y sanitarios, o tours gratis en góndola por los canales de Venecia; Francia compensará a los sanitarios con ayudas de hasta 2.000€  y en China se volcaron con menús, peluquería y otros servicios de acceso gratuito por un año para los sanitarios como agradecimiento.

Tras esta investigación no sé qué sensación se os quedará, a mi personalmente un tanto agridulce. Es cierto que los gestos, la involucración y el esfuerzo de las empresas se hace notar, pero si recapitulamos y hacemos cuenta de todos (no solo sanitarios) los que se han expuesto durante esta pandemia “nos sabe a poco”.

Tras más de dos meses de lucha sin cuartel lo que nos queda claro es que el sector sanitario no necesita gestos, necesita puestos de trabajo y un agradecimiento en forma de sueldo digno.