La transformación al eléctrico del parque móvil de vehículos en Europa es una realidad que, año tras año, se va consolidando. Cada vez tenemos más coches eléctricos en las calles, vemos más plazas de aparcamiento especiales y los puntos de recarga se van convirtiendo en un elemento más del decorado urbano. Vamos hacia lo electrico, y eso significa que toca crear fábricas que puedan abastecer esta demanda creciente. Y ahí es donde Elon Musk acaba de encontrar problemas.

Y decimos esto porque recientemente un tribunal alemán ha obligado a Tesla a detener, temporalmente, los trabajos de preparación de la enorme fábrica -conocida como Gigafactory 4– que quieren construir cerca de la ciudad de Berlín después de que activistas locales trasladaran sus preocupaciones sobre el impacto en la vida silvestre y el suministro de agua que tendrá dicha fábrica.

La empresa de automóviles eléctricos está actualmente en proceso de talar 92 hectáreas de bosque en Gruenheide, al este de Berlín, donde espera construir los Tesla del futuro que abastezcan a Europa.

La empresa de Elon Musk anunció el pasado noviembre sus planes de comenzar a construir la fábrica para comienzos de 2020 y, pese a que no se le ha concedido aún los permisos, en Tesla habían comenzado las preparaciones del terreno por recomendación del Ministerio de Medio Ambiente de Alemania. Eso sí, “bajo su propia cuenta y riesgo”, según aseguran desde la BBC.

Ahora el tribunal aleman le ha dicho a la compañía americana que detengan temporalmente los trabajos para que se consideren las objeciones del grupo ecologista. “No debe asumirse que la moción de protección presentada por la Liga Verde carezca de toda posibilidad de éxito”, dijo el tribunal en una declaración justificando el paro, publica Reuters.

Poniendo números sobre la mesa, Tesla ha comprado casi 300 hectáreas para su fábrica, la cual espera abrir en 2021. El objetivo que se han impuesto es que se lleguen a producir hasta 500.000 coches al año, y que de trabajo a 12.000 personas. Como a Elon Musk el medio ambiente le importa, o eso ha asegurado, han prometido que reubicarán las colonias de hormigas, de reptiles y de murciélagos que se verán afectados por su trabajo en el bosque.

Lo que no reubicarán son las siete bombas de la Segunda Guerra Mundial que se encontraron en el terreno mientras comenzaban las preparaciones (no olvidar que aún quedan miles de explosivos repartidos por toda Europa).

El controvertido fundador de Tesla ha asegurado que la construcción de Gigafactory 4. Como veis en el tuit, Musk afirmó que la fábrica no utilizará mucha agua, y que el bosque que se está talando “no es un bosque natural”, ya que fue plantado por una fábrica de cartón y que sólo una pequeña parte se utilizará para la Gigafactory 4. “Giga Berlín construirá vehículos de energía sostenible utilizando energía sostenible, por lo que el impacto ambiental neto será extremadamente positivo”, asegura Elon.

De momento el proyecto está parado hasta nueva orden, y desde la capital de Alemania no ven el parón con buenos ojos ya que temen que en EEUU vean al país bávaro como un socio poco cooperante con sus empresas. Veremos como acaba este tema.