De cara a crear un mundo sostenible, los científicos e ingenieros del mundo llevan haciendo números desde hace más de 20 años. ¿Cómo reducir las emisiones de los coches?, ¿cómo hacer que los viajes en avión contaminen menos?, ¿cómo limpiar los océanos de plástico?, etc. Nos hemos preguntado de todo y hemos intentado de todo, y en el camino de las preguntas y las acciones a un grupo de experto se les ha ocurrido responder al que sería un reto gigantesco: cómo sería descarbonizar Estados Unidos.

Más concretamente los hogares de Estados Unidos. Con una población de 331 millones de personas, EE. UU. se coloca como uno de los países que más contribuye al cambio climático, y el motivo no es sólo su enorme población, sino sus climas. En el norte y en el centro hace un frío terrible durante meses, donde las heladas y nevadas son constantes, por lo que la calefacción siempre está funcionando. Y por el sur tenemos climas extremadamente calurosos, donde los aires acondicionados no dan abasto. ¿El resultado? Derroche energético tanto por arriba como por abajo.

[La típica casa que vemos mil veces en las películas – Crédito: Unplash]

Y oye, es lo normal, hablamos de climas tan extremos que el uso de estas tecnologías es obligado. Y la idea de los expertos que han hecho el estudio del que hoy hablamos es que los ciudadanos puedan seguir con sus hábitos domésticos pero sin contribuir al cambio climático.

Para ello, los americanos deberían prescindir de su actual fuente de energía: el carbón. Ya sea a través de gas, de diésel o de gasolina, los estadounidenses tienen como primera opción energética los combustibles fósiles. ¿El objetivo? Cambiarlo por viento, sol y agua.

Como siempre, lo bien que suenan estos cantos de sirena acaban chocando con la inversión. Los hogares no pueden transformarse de un día para otro de contaminantes a verdes. Para ello necesitan gastar mucho dinero en una transformación integral: electrodomésticos, caldera, coches…

Imagen ejemplo de como descarbonizar un hogar en Estados Unidos
[Imagen ejemplo de la descarbonización del hogar – Crédito: Rewiring America]

Gracias al estudio que publican en Rewiring America, ahora podemos saber que el coste medio por casa en Estados Unidos sería de unos 70.000 dólares. O lo que es lo mismo, 20.000 dólares más que lo que gana un trabajador medio en ese país en todo un año.

Viendo esto con perspectiva, es normal que descarbonizar los hogares de Estados Unidos no esté siendo una prioridad para los ciudadanos, ya que con un coste tan alto la realidad es que muchas familias no pueden hacer frente a un gasto así.

La cuestión es que los estudios presentan un futuro muy prometedor para aquellos que quieran dar el paso. Según los datos que manejan el hogar medio gasta alrededor de 4.200 dólares al año en energía (muchas más si es una zona fría). Y esto es más que en educación. Y lo positivo viene ahora, ya que si los hogares se pasaran a la energía renovable, en el escenario correcto, un hogar podría ahorrar una media de 2.500 dólares al año.

[Con el terreno que tienen en EE.UU las opciones verdes son infinitas – Crédito: Unplash]

Y estos números son quedándose en la superficie, ya que cosas como el casi inexistente mantenimiento de los coches eléctricos y la reducción de los costes derivados de la sanidad si la contaminación disminuye son escenarios a tener en cuenta. Según el estudio, el ahorro total para el país podría ascender a 321.000 millones de dólares.

“La gente no tiene que renunciar a sus coches o a sus todoterrenos, y la gente no tiene que renunciar a sus mansiones”, dice uno de los autores del estudio. Y es que hacer estos cambios ayudaría a eliminar gran parte de la huella de carbono del país, ya que el 37% de las emisiones de EE.UU. provienen de hogares individuales. El balón está en el tejado de los políticos, sólo ellos pueden impulsar el cambio.