Desde que en 1955 saliera el primer disco duro hasta nuestros días, han pasado muchas cosas (nooooo… ¿en serio?). Para empezar, nuestros ordenadores personales hace décadas que no tienen el tamaño de una cama de matrimonio empotrada y la evolución en rapidez de procesamiento computacional se ha visto multiplicada de forma exponencial doblando su velocidad cada 18 meses. Un progreso tecnológico inevitable que hasta tiene nombre, la Ley de Moore.

Algo parecido a lo que ha venido pasando con la capacidad de almacenamiento de sus memorias.

 

Si en los 90 nos parecía una pasada insertar un disquete de sólo 1mb de capacidad para poder jugar al Heroes of Might and Magic, a día de hoy estamos más que acostumbrados a tener un pendrive de uso diario de 8gb en el bolsillo, una tarjeta de 128gb en nuestra cámara de fotos y discos duros externos con teras y teras para rellenar, o lo que es lo mismo, un aumento de capacidad de un 50.000% en tan sólo unos años.

 

Pero de la misma forma que hablaba de la inevitabilidad de la Ley de Moore, es inevitable que sigamos avanzando cada día para reducir el tamaño de nuestros ordenadores mientras aumentamos además de su potencia, su capacidad.

Esto bien lo saben en IBM. Hace 3 años se decidieron a realizar un tedioso y largo experimento con el fin de crear niveles de almacenamiento casi infinitos en el menor espacio posible dando como resultado, entre otras cosas más prácticas, a la película más pequeña de la historia. Literalmente.

 

Resulta que a día de hoy, todas nuestras memorias de almacenamiento están hechas a partir de imanes de 1 millón de átomos, teniendo las memorias un número determinado de capacidad dependiendo de la cantidad de imanes con los que cuente.

 

Y fue gracias a este experimento, moviendo uno a uno los átomos con los que ir construyendo los frames de la película, como consiguieron descubrir que sólo se necesitan 12 átomos de una partícula concreta para ser capaces de crear imanes funcionales aptos para almacenar información.

 

Piénsalo bien y es que dentro de no mucho, tu disco duro de 5 teras podría reducir su tamaño en 120.000% o tener el mismo tamaño con 120.000% más de capacidad. Casi nada.

 

Y es que cómo dicen los creadores de la película más pequeña de la historia, muy pronto podremos almacenar toda la historia del cine en un disco duro.