En plena carrera en busca de la vacuna del coronavirus, una de las guerras abiertas la tenemos en el campo de los medicamentos, es decir, en aquellos productos que combaten el virus una vez hemos sido contagiados. Está claro que lo suyo es evitar el coronavirus, pero a falta de pan buena son tortas y el que haya medicinas que nos ayuden a sobrevivir a la COVID-19 es una gran noticia.

Pues bien, mientras medio mundo pelea por conseguir la vacuna, por fin tenemos el primer tratamiento terapéutico autorizado para el coronavirus. Es decir, que ya hay un medicamento que se sabe que es efectivo contra la Covid-19 y que ha sido autorizado por los organismos sanitarios.

[Crédito: Unplash]

El medicamento se llama remdesivir y fue creado para combatir el ébola (enfermedad recurrente en África y que tiene una tasa de letalidad muchísimo mayor que la del coronavirus). Eso sí, curiosamente no funcionó entonces -no era muy efectiva- pero que esta vez con la Covid-19 sí hace un buen trabajo, principalmente porque ayuda a los pacientes a recuperarse más rápido.

¿El problema de todo esto? Que, si bien el descubrimiento del remdesivir es una gran noticia por la que muchos países han aplaudido con fuerza a la comunidad científica que lo ha descubierto, su uso casi exclusivo está reservado a Estados Unidos, ya que estos han comprado prácticamente todas las reservas del fármaco.

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Para los ensayos clínicos se hicieron 140.000 dosis que ya se han agotado (se está usando una nueva formula del fármaco desarrollada por Gilead Sciences) y las 500.00 dosis que se van a producir para julio, agosto y septiembre ya han sido compradas casi en su totalidad por EE. UU.

“El presidente Trump ha llegado a un acuerdo increíble para garantizar que los estadounidenses tengan acceso al primer tratamiento terapéutico autorizado para Covid-19”, ha reafirmado con orgullo Alex Azar, secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.

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Y si bien esto es una gran noticia para ellos, a Europa y al resto del mundo nos ha dejado en una situación complicada: “Tienen acceso a la mayor parte del suministro de medicamentos contra el coronavirus por lo que no hay nada para Europa”, se queja el doctor Andrew Hill, investigador visitante de la Universidad de Liverpool, en un artículo publicado por The Guardian.

Estados Unidos es el país con el mayor número de infectados y de fallecidos por la enfermedad, pero habría que ver hasta que punto es ético agotar las reservas de un medicamento que puede salvar vidas en una pandemia mundial donde todos los países están sufriendo sus consecuencias.