La tecnología espacial rusa vuelve a estar en el punto de mira. Estados unidos ha acusado a Rusia de poner a prueba un arma espacial antisatélite. Lo ha hecho a través de un comunicado en el que el jefe del Comando Espacial Estadounidense, el general Jay Raymond, ha tachado la acción de inconsciente y ha alertado de que, aunque el ensayo no ha sido destructivo, habría podido causar daños en satélites estratégicos. Por su parte, la Dirección Espacial de Reino Unido, que se ha unido a las acusaciones, ha instado a Rusia a que evite más pruebas de este tipo.

Ocurrido el pasado 15 de julio, el hecho al que se refieren las autoridades anglosajonas es el lanzamiento, por parte del satélite ruso Kosmos 2543, de un objeto que sería capaz de apuntar y destruir un satélite. La presunta arma espacial fue lanzada muy cerca de otro satélite ruso, lo cual no es algo fuera de lo común. Hasta cierto punto, es habitual el lanzamiento de objetos al espacio cerca de otros satélites para realizar labores de inspección.

De hecho, Rusia había avisado previamente de que llevaría a cabo inspecciones de su equipamiento espacial. Rehuyendo de las acusaciones, el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, ha reconocido que en esa fecha el Kosmos 2543, en órbita desde 2019, se acercó a otro satélite con este fin. Sin embargo, lejos de contentarse con la explicación, Estados Unidos fundamenta sus sospechas en el hecho de que la velocidad a la que se lanzó el objeto es inusualmente alta para tratarse de una mera inspección.

Según Raymond, el Kosmos 2543 ya estuvo en el punto de mira a principios de este año. Fue uno de los dos satélites rusos acusados de realizar maniobras inusuales demasiado cerca de otro vehículo espacial estadounidense el 11 de febrero. No obstante, aunque el gigante americano vigila de cerca las acciones de Rusia en el espacio y a pesar de que el cruce de acusaciones entre ambos países es constante, se trata de la primera vez que Washington acusa a Moscú públicamente de probar armas antisatélites en órbita.

En tierra, en cambio, de acuerdo con las cuentas de Estados Unidos, desde 2015 Rusia ya habría realizado diez pruebas con su sistema de misiles antisatélite. La última, el pasado mes de abril. Este sistema recibe el nombre de Nudol y consiste en un vehículo cargado con misiles balísticos, un tipo de arma antisatélite que también ha sido desarrollada por China, India y Estados Unidos.

En cualquier caso, está claro que este incidente solo contribuye a escalar aún más las tensiones entre Estados Unidos y Rusia, ya que en las últimas semanas también ha sido acusada de intentar robar la vacuna contra el coronavirus.