Esta primera mitad de 2020 está siendo un punto de inflexión para las inteligencias artificiales, las cuales llevan siendo acusadas de ser racistas desde hace bastante tiempo. Por eso mismo y por la desconfianza que generan en la población, gigantes como IBM, Amazon o Microsoft han decidido tomar cartas en el asunto (llegando algunas a cancelar sus proyectos de IA). Y es por esto mismo por lo que Facebook investigará si su tecnología también cae en el mismo error.

El descubrimiento de sesgos raciales por parte de las inteligencias faciales no es nuevo -desde 2015 ingenieros y científicos han trabajado para demostrarlo en diferentes artículos- pero que las empresas hayan dado el paso de revisarse y comprobar cuales son estos problemas es un movimiento que invita la esperanza en un campo tan importante en el hoy y, sobre todo, en el mañana.

Grupos Facebook Coronavirus

Para esto Facebook está formando equipos internos dedicados a estudiar si su principal red social, junto a Instagram, tiene prejuicios raciales. O lo que es lo mismo, saber si sus algoritmos entrenados con inteligencia artificial afectan negativamente a negros, hispanos y otras minorías.

El equipo, en palabras de un portavoz de Facebook a The Verge, tendrá “la tarea de asegurar que la justicia y el desarrollo equitativo de productos estén presentes en todo lo que hacemos. Y seguiremos trabajando estrechamente con el equipo de Inteligencia Artificial Responsable de Facebook para asegurarnos el encontrar- si los hubiere- sesgos en nuestras respectivas plataformas”.

Con este movimiento, Facebook pone fin a una posición muy poco ética -por su parte- en la que se negaban a hablar de cualquier tema que insinuara que su inteligencia artificial es racista. Y esto no hubiera sido un problema si no fuese porque en Estados Unidos se ha escrito, y mucho, sobre este tema.

La inteligencia artificial es racista

Por ejemplo, cuando se descubrió que la compañía permitía a los anunciantes excluir a ciertos grupos minoritarios cuando se anunciaban en mercados regulados federalmente, como la vivienda y el trabajo. Después de que Facebook tirara balones fuera con excusas técnicas, la presión de la prensa les obligó a reaccionar. Al final acabaron deshabilitando de los anuncios esas opciones raciales. Esto fue tan grave que durante el proceso tuvieron que mediar grupos de derechos civiles.

Ahora, con una reivindicación social justa y con una sociedad en la calle pidiendo justicia e igualdad, la empresa de Mark Zuckerberg parece haber entendido que si quieren avanzar junto a sus usuarios no tienen más remedio que revisarse.

Mark Zuckerbeg leak filtraciones

Y a todo esto se le suma una promesa -más humana- que va enfocada hacia el mismo objetivo: la de duplicar la representación de negros e hispanos dentro de la empresa en tres años (ahora mismo tan sólo un 4% de sus trabajadores son negros).

Sí, es cierto que Facebook investigará y revisará sus acciones y sus tecnologías, y hay tiempo para arreglar sus problemas, pero todo lo que ha rodeado a la compañía de Mark Zuckerberg en estos años apunta a que los sesgos han existido y no sólo en su software, sino también en su hardware. Silicon Valley tiene que dar el paso hacia la igualdad y la justicia, es el único camino.