Elon Musk y la adaptación de Ghost in the Shell tienen una cosa en común: son dos de los temas sobre los que más hemos escrito desde que abrimos la web. Pero mientras que el último no para de alegrarnos con sus triunfos, lamentablemente es el fracaso de Ghost in the Shell lo que hoy nos hace sentirnos optimistas.

Disclaimer:

Antes de nada quiero dejar claro que no me gusta alegrarme del fracaso ajeno, y creo que hay que ser muy cabrón para hacerlo. Cualquier película, libro, cómic o canción lleva un curro detrás y requiere un valor que solo por eso hace que admire a su autor, pero hay tantas cosas mal hechas en Ghost in The Shell que van más allá del error, que en este caso podríamos decir que este flop era necesario.

Quien mucho abarca…

El problema de querer caer bien a todo el mundo es que al final se te nota tanto el esfuerzo que acabas por no caerle bien a nadie. Ghost in the Shell peca, y mucho, de eso.

fracaso de ghost in the shell rewisor

Como dijimos en nuestro post sobre lo mejor y lo peor de la película de Rupert Sanders, se notan demasiado los esfuerzos por reducir al mínimo el debate existencial y tecnohumanista, que fue precisamente lo que enamoró a los lectores originales del manga de Shirow y a los amantes del anime. En la adaptación parece que GITS solo se tratase de tiros, ciudades y armas diseñadas de la hostia y cortes de pelo guays.

Que es genial y compro eso, pero en la obra original solo eran adornos, no pilares. GITS es mucho más Matrix que Robocop. El debate que plantea sobre lo que es realmente la vida, qué diferencia a una IA de un humano y hasta qué punto todos tenemos o no un creador y no somos más que algoritmos ya nos puso la piel de gallina en los 90.

En un momento en el que Neuralink podría conectar nuestros cerebros a softwares y dispositivos electrónicos, los robots nos reemplazarán en el trabajo y la inteligencias artificiales aprenden por sí solas a contarse chistes, Ghost in The Shell se vuelve más relevante y sobre todo, es más fácil de comprender que nunca.

Sin embargo el estudio, los productores y/o su director quisieron complacer a todo el mundo y pensaron que llenarían las salas soltando 3 veces las palabras “inteligencia artificial” para posicionar en SEO pero sobre todo repartiendo balazos, dando hostias y poniendo a Scarlett Johansson en portada. Resultado: fracaso estrepitoso.

Actualmente la película ni se ha acercado siquiera a las cifras esperadas y según IGN se estiman perdidas de al menos 60 millones de dólares, lo que hace muy improbable una secuela para la franquicia.

El revés del whitewashing

El whitewashing ha sido uno de los temas por los que más se ha atacado a la película. La elección de Scarlett Johansson para interpretar a la Mayor Kusanagi no fue bien aceptada por los fans originales y tampoco ayuda que no solo la protagonista haya sido “blanqueada”

También el nombre fue convenientemente neutralizado a “La Mayor”, aunque al ver la película te das cuenta de que el blanqueamiento es incluso peor y que Scarlett “es” japonesa, solo que su cuerpo no lo es. Un delirio…

fracaso de ghost in the shell rewisor

Paramount optó por contratar a Scarlett pensando que sería un imán inmediato para un público mayoritario y, ¡ZAS, en toda la boca! Ahora admiten que la polémica del whitewashing podría haberles hecho más daño del esperado y supongo que se estarán preguntando lo que habría pasado en el caso de haber contratado a una actriz japonesa.

Lo curioso es que parece que a Hollywood le cuesta aprender de sus errores cuando películas que han caído en la misma trampa, como God of Egypt, ya ha sufrido en taquilla las consecuencias del blanqueo.

¡¿Y qué %$#@ hay de bueno en eso?!

Volviendo a lo de que no me gusta hacer leña del árbol caído, podría haber un lado bueno en el fracaso de Ghost in The Shell. Y es que si los productores, estudios y directores empiezan a entender que es más arriesgado traicionar la naturaleza de una obra que ser fiel a ella, empezaremos por fin a tener adaptaciones de calidad de los cómics y novelas que nos gustan sin ver una versión descafeinada y rancia.

fracaso de ghost in the shell rewisor

Ghost in The Shell no era la Patrulla X o Batman. Era un cómic complejo, difícil de entender y que planteaba cosas que no nos habíamos planteado antes y POR ESO nos gustó. Recuerdo leer el cómic, mucho antes de tener internet en casa, y no encontrar en ninguna enciclopedia términos como camuflaje óptico o el chip que aparece en la foto nada más abrir la edición de Norma Editorial.

Pero eso no me molestaba, o sí, pero para bien. Me hacía querer saber más, imaginar más y sobre todo, me hacía hacerme preguntas. Y si lo que quieres es hacer una película que te deje comerte unas palomitas en paz sin tener que darle vueltas a la cabeza, adapta Shin Chan, pero no simplifiques una obra compleja porque  te quedarás con algo que no le gustará a nadie.

Este flop es también otra victoria contra el whitewashing. El motivo en el que se escudan los que ponen el dinero es que las películas con blancos hacen más dinero, pero si eso deja de ser verdad empezaremos a ver un cine más diverso, multicultural y policromático, descubriendo por fin a actores y artistas que solo vemos haciendo de malos silenciosos, secundarios graciosos o vendedores de ultramarinos.

Y si para eso hace falta que Ghost in the Shell haya sido una decepción, por mí está bien así. Esperemos que si la franquicia no continúa, alguien la retome con otra actriz y un guión más profundo. Eso sí, con Weta Workshop y Clint Mansell de nuevo en nómina.