Si yo estuviese leyendo esto que escribo, probablemente pasarían dos cosas. Primero cerraría los ojos y apagaría el ordenador, no vaya a ser que me encuentre un spoiler, pero tranqui, hasta el último punto, no habrá spoilers en este post. Segundo, aunque el balance de pros y contras fuese de treinta a uno, me daría igual. Seguiría yendo a ver Ghost in The Shell el día del estreno. Pero lo mismo me pasó con los 3 episodios malditos de Star Wars y mira tú…

Pero no nos pongamos melodramáticos, GITS no es ni de cerca tan cutre como la Gran Pifia Galáctica y de hecho para la mayoría de los espectadores (la gente que se entretuvo con Lucy, por ejemplo) puede hasta ser un planazo para el fin de semana. Dicho esto, aquí van 5 razones por las que merece la pena ver la película de Rupert Sanders y otras 5 por las que estarías mejor en casa releyendo las novelas gráficas de Shirow Masamune o poniéndote el anime de Mamoru Oshii.

Las 5 razones para verla

Ghost in The Shell

1) El concept art

Si hay algo que define la calidad de una película de sci-fi es el concept art. En el caso de Ghost in The Shell, el equipo de Maciej Kuciara consigue que te quieras ir a vivir ahí. Junto a Ash Thorpe y Vitaly Bulgarov, el diseñador del primer mecha real, han conseguido crear un entorno personal, con referencias visuales Blade Runneras pero sabiendo adaptarse a los nuevo tiempos.

El proceso de creación de La Mayor, las armas, los robots y el tanque araña son creíbles, apetecibles y encajan con una ciudad de realidad aumentada en la que han mantenido los coches, las motos y las balas de plomo. Esto solo confirma lo que ya habíamos comprobado cuando empezaron a salir las primeras imágenes, sobre todo esa pelea en el agua que va camino de convertirse en la escena de la pelea en el lobby de Matrix.

2) La música

Clint Mansell se hizo famoso por su inconfundible banda sonora en Requiem por un Sueño y desde entonces ha ido dejando su huella en pelis y series como Black Swan o Black Mirror (sí, le va el rollo oscurete al tío).

En Ghost in The Shell consigue que confundamos la música con sound design y nos transporta a un estado de trance techno orgánico. No, en serio, suena a pajillería de crítico musical pero es un foquin viaje. Eso sumado a la sinfonía de Kenji Kawai hace de GITS una película que se podría ver y escuchar sin diálogos. De hecho, puede que incluso así sea mejor pero hablaremos de eso más abajo. Consejo extra: elige una sala con un buen sistema de sonido.

3) Abre un debate necesario sobre el cíberfuturo

Esta parte está aquí y en la de los contras, pero voy a explicar por qué ha llegado a esta lista. Las mejoras cibernéticas o enhancements, como las llaman en la peli, no son una cosa del futuro lejano, ni del cercano siquiera. Están aquí. Cualquiera que nos lea está al día de los implantes cibernéticos, exotrajes y mejoras que empiezan a ser de uso común.

Cuando entrevistamos a Neil Harbisson, el primer cíborg reconocido por un gobierno, hablamos de la brecha que puede generar un mundo de mejoras física y mentales. Ghost In The Shell toca el tema y de hecho plantea los retos de un futuro en el que la línea que separa a los humanos de las máquinas se  vuelva todavía más difusa.

4) Es un festival de tiros y hostias

A ver, si vas al cine a ver leña, aquí tienes para dar y tomar. Scarlett Johansson parece haberle pillado gusto al salseo y en la peli no pasa 10 minutos sin repartir justicia en forma de puños. “Beat” Takeshi Kitano también aporta su savoir faire a la hora de ser un chulo matón y tiene un momento de gloria propio hacia el final que dejará contentos a sus fans. Conmigo al menos lo consiguió.

Pilou Asbæk que repite con Scarlett después de Lucy mola como compañero malote, es un Batou imponente y nos lleva de lleno al quinto y último punto positivo de la peli…

5) No te calza una historia de amor por la cara (o no del todo…)

Todos sabemos que Hollywood tiende a poner a sus protagonistas a enamorarse hasta en el Soldado Ryan, pero parece que esta vez han conseguido contener al romántico de turno. En Ghost In The Shell la historia se centra en la persecución del malo y el encuentro del propio yo de La Mayor, con algún apunte a tramas de escala más grande pero en ningún momento hay beso ni caricias forzadas.

Dicho esto, hay una historietita ahí que alguien en una mesa de reunión consiguió colar, pero de la que no vamos a hablar porque cuenta como spoiler y te he prometido que no te haría eso (haste el final).

Las 5 razones para NO verla

Ghost in The Shell

1) Es previsible AF

En serio, no hay una sola cosa que pase en la película que no sepas que fuese a pasar desde el minuto uno. De hecho, la intro es un spoiler en sí mismo. La Mayor actúa como esperas que vaya a actuar, los malos son malos hasta el final, los buenos no tienen flecos y más que giros lo que hay son curvas señalizadas.

Si hay algo malo en ella es la falta de espontaneidad, el poco sentido del humor y la previsibilidad de la historia.

2) Se queda TAN en la superficie

Esto es una pena porque la historia original da mucho espacio para la imaginación y su universo es riquísimo, sin embargo da la impresión de que, como con muchas otras cosas, en Ghost in the Shell no se han querido arriesgar.

En lugar de jugársela como en su día lo hizo Matrix, planteando una historia a todas luces incomprensible pero que al final conseguía envolverte, y de hecho marcó un antes y un después en la cultura popular,Ghost in The Shell ha preferido quedarse en la superficie para no asustar al espectador que solo quiere entretenerse. Todo lo complejo está solamente rozado por encima y cuando lo hacen, lo explican sin darle mucha importancia para poder pasar rápidamente a la siguiente búsqueda, persecución o pelea.

Si buscabas un debate ciberpunk, criptoanarquista o ampliar tus inquietudes transhumanistas, olvídate. Cómprate un combo familiar de palomitas y refresco y ciégate a luces, colores y hostias, que al cine ya no se va a pensar.

3) Colega, ¿dónde está mi hacker?

No es que esperase que la película estuviese hecha solo para usuarios de TOR, pero ¿no había una manera de desarrollar mejor el perfil de un hacker como Kuze? Aunque el diseño de Kuze, la interpretación de Michael Carmen Pitt y el retoque de la voz SE SALEN, sus capacidades son un poco ‘meh’. Es decir, si puede hackear casi a cualquier humano con aumentos implantándole hasta falsos recuerdos, ¿por qué no hackear máquinas?

¿Por qué no tiene un ejército de robots a su alrededor, o se funde directamente con los sistemas para operar dentro de ellos? Esto es un poco una pataleta y entiendo que cualquiera me diga, “pues haber hecho tú la peli, pringao,” pero es mi espacio y hablo de lo que me da la gana.

4) ¿Whitewashing o yellowface tecnológico?

Espera, no sigas leyendo sin tener esto en cuenta: ES EL MOMENTO DEL SPOILER

La polémica del whitewashing en Ghost in The Shell trae cola. Llevamos bastante hablando de ello y es que, teniendo en cuenta lo raro que es encontrar una protagonista japonesa en una obra internacional, es una mierda que tenga que ser reemplazada por una occidental. Y sí, me la suda eso de que los inversores quieran proteger su retorno,porque el cine es mucho más que un negocio; es arte y es cultura.

 

Durante toda la promoción hemos escuchado y leído el nombre de “La Mayor” para La Mayor Motoko Kusanagi, pero debió ser un truco para calmar a los fans. En la película La Mayor se llama Mira Killian, hasta que algo sucede y de pronto resulta que Scarlett “es” japonesa.

Sí, La Mayor sigue siendo Motoko, de apellido Kusanagi y aunque no te lo creas es japonesa. Es solo que los cabrones de Hanka, la empresa que hace los robots, le ha puesto un cuerpo occidental a un cerebro japonés. Pero no os lo toméis mal, no es racismo. Es solo para proteger la inversión.

No quiero pasarme de la raya, que para empezar no soy asiático, pero esto es casi peor que el whitewashing; es casi yellowface. Una actriz blanca interpretando a una japonesa pero de la manera más tecnofuturista vista hasta ahora. En lugar de rasgarle los ojos, solo ha habido que implantarle el cerebro al cuerpo adecuado.

Entonces, ¿la veo o qué?

Pues mira, no soy tu padre, pero si me preguntas a mí te diré, ¡corre! Ve a ver GITS porque merece la pena el tiempo y el dinero, pero es todo artificio técnico. Es una peli que pudiendo ser Matrix o Blade Runner se ha quedado en Robocop, que oye, es la hostia, pero yo esperaba mucho más.

Ghost in The Shell llega este viernes 31 de marzo a los cines.