El mismo día en que salía Ghostrunner a la venta el equipo de CD Projekt Red anunciaba que Cyberpunk 2077 sufría otro retraso, trasladando su lanzamiento al 10 de diciembre. La excusa era que necesitaban tiempo para que el juego saliera compatible en todas las consolas (PS5 y Series X incluidas). A algunos les sentó mal la noticia, pero a otros les pilló katana en mano y disfrutando como enanos, ¿el motivo? El Ghostrunner.

Aventura de malos malísimos, mundo de neones y experimentos fallidos y, mientras, nosotros con una katana pegando botes de muro en muro. Ghostrunner es la propuesta de One More Level y 3D Realms junto a 505 Games y, os aseguro, que sabe a agua fresca en la que aclararse la garganta justo antes de la tormenta perfecta que se nos viene encima con la nueva generación de consolas.

Jugabilidad exquisita casi sin peros

Para quien no sepa que es Ghostrunner os lo resumo rápido: un juego en primera persona donde llevamos a una especie de samurai con katana que es rescatado y puesto ante una difícil misión: liberar a la ciudad del control de una corporación malvada y de unos villanos muy malos. No es nada novedoso, pero es que no nos hace falta. Aquí hemos venido a matar y pasarlo bien.

Una vez explicado esto, como ya os imagináis, nuestra motivación será ir superando pruebas en las que el entorno y los enemigos son los escollos a superar. Y funciona de maravilla.

El juego rapidísimo, te pone en tensión y te hace exprimirte para conseguir el mejor tiempo y las menos muertes posibles por fase. Porque no te lo he dicho, pero hay tabla de resultados y la idea es que te piques con tus amigos.

El único pero que le pondría viene del control, ya que me parece que le faltaría pulirlo un poco. También diré que yo jugué con una versión para prensa que aún no tenía todos los parches, por lo que es un problema fácilmente salvable y que, según tengo entendido, se ha mejorado desde ayer.

La agilidad ojo mano puesta a prueba

Ghostrunner es más exigente de lo que pensaba viendo los tráilers. Es rapidísimo, te obliga estar atento a todo y a tener finísima la memoria muscular de qué hace cada botón del mando/teclado. Sin esto ya te digo yo que estás muerto.

Las primeras horas son de ensayo y error. Mucho error. Y mi consejo es que juguéis un rato, os quedéis con los controles y que al día siguiente os pongáis con él enserio, ya que de esa forma habréis interiorizado los movimientos y os saldrá más natural, sin pensarlo demasiado. O al menos eso me funcionó a mí.

Si bien me lo terminé hace 48 horas aún tengo en la cabeza cada salto, cada esquiva y cada golpe de katana, y eso habla bien de Ghostrunner, ya que si bien es exigente también es divertidísimo.

Conclusiones

A mi me ha encantado. No es mi estilo de juego y de no ser por trabajo no lo habría jugado, os soy sincero. Pero ahora me alegra haberme puesto con él, ya que lo pongo en mi top 5 del año. Desafiante, rápido, divertido y muy rejugable.

Y por si esto fuera poco encima se ve gráficamente muy bien (aunque ponía mi gráfica ardiendo, eso sí), así que en muy pocas cosas flojea. Dura unas 6 horas, más que suficiente y perfecto para intentar varias veces la puntuación perfecta. Os confieso que estoy como loco por ver a los speedrunners dándole a este juego.

Sin más, y por el precio reducido por el que ha salido (menos de 30€), creo que Ghostrunner puede enamorar a más de uno justo antes de la tormenta.