Webs con anuncios por todas partes, otras con una navegación lentísima porque el servidor no es bueno, luego tenemos las que nos arrastran ventanas emergentes mientras bajamos por la página y así hasta el infinito. Los usuarios hemos sufrido demasiado pero, por fortuna, parece que estamos viendo la luz al final del túnel.

Según anuncia la propia Google en un comunicado de buenas prácticas, la empresa ha decidido que es momento de poner en valor el UX, o como se conoce en español, la experiencia de usuario. Para quien no sepa qué es tan sólo saber que hablamos de un concepto que da miles de millones de euros al año… a las propias empresas que lo usan como a los expertos que trabajan en esto.

Este nuevo factor de clasificación combinará métricas cuantificables relacionadas con la eficacia, la capacidad de respuesta y la estabilidad con otros criterios como la facilidad de uso desde el móvil. También se tendrá en cuenta la seguridad en la navegación (protocolo https, vamos) y la ausencia de ventanas emergentes intrusivas.

Es decir, que Google ya no sólo optimizará el motor de búsqueda alrededor de las palabras clave, sino que también tendrá peso que la web sea más agradable para los usuarios.

Eso sí, el SEO clásico no va a desaparecer, ya que desde Google han dejado claro que los textos de calidad y las palabras clave seguirán teniendo la voz cantante, sólo que con el añadido de la experiencia de usuario. O para que nos entendemos, si un sitio tiene información de calidad pero con mal UX mientras que otra web tiene una buena experiencia de usuario y mala información, será el primer sitio quien consiga mejor posicionamiento en los buscadores.

“Una buena experiencia en la página no anula el hecho de tener un buen contenido en la página. Sin embargo, en los casos en que hay muchas páginas que pueden ser similares en relevancia, la experiencia de la página puede ser mucho más importante para la visibilidad en la búsqueda”, concluye la propia Google.

Lo único es que para ver estos cambios nos va a tocar esperar un poco, concretamente hasta el próximo año. Eso sí, la compañía ha dicho que nadie se preocupe porque antes de implementar estas nuevas medidas se avisará con seis meses de antelación, por lo que los responsables de las webs tendrán tiempo suficiente de hacer los cambios necesarios en sus páginas.

Esto es una buena noticia, al menos para los que pasamos horas y horas navegando por internet. Una web limpia e intuitiva no cuesta mucho trabajo crearla y, de verdad, que le haces la vida más cómoda y accesible a tus lectores.