Cuando hablamos de coronavirus no hay país que se libre ni etnia que salga mejor parada, ya que no tenemos defensa contra este virus, y si bien hay gente a la que no le afecta en absoluto a otros se los lleva de nuestro lado. Los científicos llevan meses estudiando este fenómeno sin mucho éxito (aunque sabemos infinitamente más sobre el SARS-COV2 hoy 19 de octubre que en febrero de este año), pero en el camino han descubierto datos muy preocupantes.

Los datos del post de hoy nos llegan de Estados Unidos, concretamente del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales (NVSS), ya que es la organización que realiza el informe de las muertes por coronavirus (o asociadas al coronavirus) en 50 estados de EE. UU. En dicho informe, lo que descubrieron los técnicos es que en la segunda ola de la pandemia hubo una etnia que salió muy mal parada.

[Tabla publicada por el NVSS en relación a las muertes – Crédito: NVSS]

Como reza el titular, el pueblo más castigado en el periodo que va del 1 de mayo al 31 de agosto es el hispano, que vio como su tasa de fallecimientos en EE. UU. aumentaba de un 16,3% al 26,4% (respecto al periodo anterior). Y esto es realmente preocupante cuando los ciudadanos americanos de origen latino sólo representan un 18,5% de la población total del país.

Entre otros datos relevantes, el informe muestra como las muertes de los afroamericanos han descendido por culpa de esta enfermedad -de 20,3% al 17,4%- al igual que lo han hecho los caucásicos -de 56,9% al 51,5%-.

Pese a que hay teorías que atribuyen que el coronavirus ataca más fuerte a los hispanos por un tema genético, los investigadores creen que se debe a factores sociales y económicos: acceso limitado a la atención médica, el hecho de tener trabajos en ambientes que dificultan la distancia social, etc.

El mensaje que da el Sistema Nacional de Estadísticas Vitales de cara al invierno -que puede convertirse en una época terrible en términos de contagios y muertes- es que lo importante es la prevención, y que está en mano de todos ser precavidos. Llevar siempre la mascarilla, lavarnos bien las manos y evitar los lugares cerrados tanto como podamos.