Este año en Nintendo no hemos tenido grandes lanzamientos -que sí buenos y variados-, pero en cuanto a grandes Triples A apenas hemos visto juegos como Animal Crossing: New Horizon, Paper Mario: The Origami King… y deja de contar. Siendo el 2020 el año del cambio de generación la Gran N ha llevado perfil bajo, y no se lo podemos echar en cara.

Pero esto no significa que no hayan seguido lanzando juegos, ni que estos no hayan sido buenos (volvemos a repetir el caso de Animal Crossing: New Horizon porque lo que ha conseguido este título es algo extraordinario), lo que queremos decir es que este año ha sido muy tranquilo, cosa que a veces se agradece.

Eso sí, nuestro descanso terminó hace unos días, ya que desde Nintendo nos mandaron una copia del Hyrule Warriors: La era del cataclismo para que pudiéramos viajar a Hyrule una vez más, sólo que unos 100 años antes del cataclismo de Ganon. ¿Nos ha gustado? Vamos a verlo

Volver a Hyrule siempre es una buena noticia

El juego parte de una premisa muy potente, ser la precuela de The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Para quien no lo conozca, BOTW fue el título que acompañó a Nintendo Switch en su estreno allá por 2017 y es uno de los mejores juegos de todos los tiempos. Por ello, el que este Hyrule Warriors fuera una precuela le iba a dar los flashes necesarios para triunfar.

Pero claro, ¿está a la altura? Hay que decir que a nivel narrativo Hyrule Warriors: La era del cataclismo es un juego que nada tiene que envidiar a otros de la saga, ya que hay más diálogos, más escenas y más personajes de lo que estamos acostumbrados en un Zelda, y eso es de agradecer.

Gracias a un pequeño guardián que no ha sido corrompido por Ganon y a un agujero temporal, de repente nos encontramos en un tiempo pasado, concretamente 100 años antes, de que BOTW sucediera. ¿Cómo llegó la princesa a quedar atrapada luchando contra el mal en el Castillo?, ¿cómo es que las bestias divinas cayeron ante los ejércitos de Ganon?, ¿qué pasó para que Link durmiera durante tantos años oculto en un santuario?…

Este juego nos lleva al momento exacto donde todo pasó y se luce contándonos unas historia llena de acción, divertida y muy respetuosa con la saga.

La puerta de entrada al mundo musou

Este género, el musou, es propio del lejano y misterioso Japón, lugar de donde salió y donde se encuentran casi todos sus jugadores. Pero aquí en occidente también tiene tirón (como casi todo lo asiático).

Pues bien, en mi caso, que nunca en mi vida había jugado a un musou, el haberlo con este Hyrule Warriors me ha permitido entrar suave y sin complicaciones al género, y la verdad es que ha sido una experiencia realmente satisfactoria.

Según los expertos que encontramos en internet, un musou es un hack and slash pero más épico, con más enemigos y con el objetivo de hacer sentir al jugador como si fuera un dios. No es raro que en una pantalla matemos a 500 enemigos en tan sólo 5 minutos.

Combinación de golpes, movimientos finales poderosos, diferentes mecánicas que enriquecen el combate… una vez que empiezas a dominarlos la batalla se convierte en un baile que es divertidísimo. Y lo mejor, poco complejo en el fondo, aunque de primeras puede agobiar.

El apartado gráfico es lo que menos me convence

Otra cosa que no he dicho es que Hyrule Warriors es, visualmente, idéntico al The Legend of Zelda: Breath of the Wild, lo que siempre es un punto súper positivo (BOTW es uno de los juegos más bonitos jamás creados), pero aunque todo este apartado pudiera parecer que es una oda a lo bien que se ve el juego, por desgracia no lo es.

Es cierto que The Legend of Zelda: Breath of the Wild era un escándalo artístico, pero también que su rendimiento no era el mejor. Bajadas de frames, apenas 900p de resolución en modo dock… Pero aún así encandilaba. Pero en Hyrule Warriors la situación es más sangrante, ya que el problema de tener que mostrar a cientos de enemigos en pantalla sólo se soluciona sacrificando apartado gráfico… y eso se acaba notando y más si juegas en una tele de 50 pulgas y 4K.

Conclusiones

Aquí es cuando me pongo sincero y os digo si merece la pena hacerse con el Hyrule Warriors: La era del cataclismo… pues soy directo, merece la pena y mucho.

Si eres amante de los Zelda y jamás has jugado a un musou es el momento perfecto de hacerlo, ya que te sentirás como en casa al mantener un montón de mecánicas de BOTW, y además disfrutarás como un enano/a con la historia que nos cuentan.

Si no eres fan de la saga o no eres muy de musous la cosa podría cambiar, pero yo os aseguro que si bien este género no me había llamado nada la atención hasta ahora, esta entrega a conseguido engancharme a los mandos. Me he divertido, me he sentido poderoso y me ha permitido volver combatir con Ganon llevando a nuestro elegido. ¿Qué más le puedo pedir?

Hyrule Warriors: La era del cataclismo salió el 20 de noviembre en exclusiva para Nintendo Switch.