¿Quién no ha escuchado alguna vez que últimamente este colectivo está en todas partes? ¿O qué están forzando demasiado la diversidad en la ficción? Pues según el informe ODA, esto no es para nada cierto. De hecho, los porcentajes de representación (tanto de personas LGBTI+ como de mujeres, personas racializadas o personas que formen parte de varios grupos) indican que están bastante infrarrepresentados. Y muchas veces se cae en estereotipos perjudiciales.

Cada año, la Alianza de Gays y Lesbianas contra la difamación (GLAAD) publica un informe sobre cómo es la representación del colectivo LGBTI+ en la ficción estadounidense. Este año, el Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA) se estrena publicando un informe del mismo tipo sobre la ficción española en 2019.

[Bruno Bergeron (David Solans) y Pol Rubio (Carlos Cuevas), de las series Merlí y Merlí: Sapere Aude]

Para realizar este informe, analizaron series transmitidas durante la Prime Time nocturna española y series estrenadas en los servicios de pago más importantes en España. Las películas seleccionadas debían de tener un mínimo de un 25% de producción española y haber sido estrenadas en 2019 en cines o plataformas de pago. En total, se analizaron 1301 personajes de 56 películas y 43 temporadas de televisión.

El informe cuenta con un análisis cuantitativo y uno cualitativo. El análisis cualitativo está basado, sobre todo, en el test de Vito-Russo. Consta de tres condiciones: contener un personaje identificable como LGBTI+, que este sea importante para la trama y que no se defina únicamente por su orientación sexual o identidad de género.

Del total de personajes, el 54’3% son hombres blancos, heterosexuales y cisgénero.

De los 1301 personajes analizados, solo el 6’15% son LGBTI+, lo que supone 80 personajes. Teniendo en cuenta que calculan que alrededor de un 10% de la población mundial es LGBTI+, esta representación es demasiado baja. La infrarrepresentación también ocurre con mujeres (42’58% de personajes femeninos cuando debería acercarse más al 51%) y personas racializadas (solo el 8’2% de los personajes analizados lo son).

[Personajes LGBTI+ en series y películas españolas. Créditos: ODA]

Podemos encontrar al 66% de los personajes racializados concentrados en 7 películas. Hay 25 hombres racializados y 16 mujeres racializadas. Dos personajes árabes, 2 personajes de etnia gitana, 2 personajes latinos y 2 personajes negros son, además, LGBTI+.

ODA advierte sobre la representación de los personajes femeninos, racializados y LGBTI+ porque suelen ser diseñados como personajes violentos y agresivos y que refuerzan el estereotipo de “lesbiana masculinizada”.

La representación gay es la más amplia del colectivo, alcanzando el 38’8% del total, seguidos de las personas bisexuales (30%) y mujeres lesbianas (27’5%). Los personajes bisexuales y trans son las únicas categorías donde el número de personajes femeninos supera al masculino.

No hay personajes asexuales o arrománticos en la ficción española

En general, el informe ve tres problemáticas principales sobre la representación de personajes bisexuales: son tramas temporales; los personajes bi+ (bisexuales, pansexuales, queer y sexualidades fluídas) son malintencionados, obsesivos y autodestructivos, y este tipo de personajes tiene demasiada tendencia a no etiquetarse (totalmente válido, pero destacable dado que esto no ocurre con otras sexualidades).

[Luna Garrido (interpretada por Abril Zamora) es una reclusa trans en la serie Vis a Vis]

Los personajes trans no llegan al 1% del total analizado. Hay solamente 4 personajes trans y solo 1 de ellos interpretado por una actriz trans. No hay personajes no binaries. ODA ve problemático que solo uno de los personajes sea interpretado por una actriz trans: “Las narrativas de los personajes trans han sido históricamente contadas (escritas, creadas y, lo que es peor aún, interpretadas) a partir de la visión de personas cisgénero, lo cual sesga completamente las verdaderas historias trans”.

Jorge Gonzalo, presidente de ODA, explicaba la importancia de este informe: “La representación que se hace de la comunidad LGBTI+ influye directamente en la percepción que se tiene de las personas del colectivo, pero además permite entender realidades que muchas veces quedan lejos de las personas que recibe los contenidos siendo muy importante el cómo se representa y la cantidad de representaciones que se hacen”.