Es cierto que el titular llama a la catástrofe, pero tranquilo todo el mundo, que no es para tanto… de momento. Pero más allá de relativizar la fuga de la Estación Espacial Internacional, lo que cierto es que se está perdiendo aire a un ritmo mayor de lo aconsejable y eso, a la larga, no es nada bueno.

La fuga se descubrió a finales de 2019, más concretamente en septiembre, y desde entonces en la EEI han estado realmente ocupados como para ponerse manos a la obra. Paseos espaciales, idas y venidas de astronautas en la Crew Dragon de SpaceX, etc. Por eso, y aprovechando que ahora vienen unos meses tranquilos, desde la NASA han decidido que ya es hora de arreglar la fuga.

Donde ver el despegue de la Crew Dragon Simulation
[Pruebas de la Crew Dragon – Crédito: SpaceX/NASA]

El aire, de forma natural, se va filtrando muy poco a poco, escapándose de la ISS (las siglas en inglés de la Estación Espacial Internacional), pero lo que no era normal era el ritmo con el que se estaba escapando el aire en los últimos meses. Una vez se dieron cuenta de esto comnezaron a hacer mediciones precisas de lo que se estaba filtrando, llegando a la conclusión de que lo que tenían en la nave era una fuga. Y lo malo es que con el tiempo esta pérdida de aire está aumentando, motivo por el que han decidido que es momento de atajar el problema.

Para llevar a cabo esta operación de sellado primero deben encontrar la fuga, y la forma de hacerlo es bastante sencilla, o así lo ha explicado la NASA. El método a seguir será trasladar a los tres astronautas que quedan en la ISS -Chris Cassidy, Anatoly Ivanishin e Ivan Vagner- al segmento ruso después de haber cerrado todas las escotillas de los otros módulos de la nave.

[La Estación Espacial Internacional flotando en el espacio – Crédito: Unplash]

Una vez en el segmento ruso, la NASA monitoreará los niveles de presión del aire de cada uno de los módulos para localizar la fuga. Los resultados de la prueba estarán disponibles la próxima semana ya que las pruebas se realizarán durante este fin de semana. Esta operación hará que los astronautas estén seguros en todo momento.

Para acabar toca recordar que las fugas en la ISS son algo habitual, teniendo el ejemplo de 2018, cuando una fuga de la Estación Espacial Internacional de mayor tamaño que la actual puso a la tripulación en alerta. Entonces se descubrió que la pérdida venía por un pequeño agujero dentro de la cápsula rusa Soyuz acoplada a la Estación.