Hace ya muchos años que los DLCs llegaron a nuestra vida. En PlayStation, XBOX y PC ya son algo normal. Es cierto que al principio suscitaron bastante polémica y ha habido casos de abuso de este sistema, pero ya se han normalizado en el sector.

Hasta no hace mucho, Nintendo no era una habitual de esta práctica y menos aún la franquicia Pokémon. Pero parece que con Switch, Nintendo está, poco a poco, equiparándose al resto de la industria.

La Isla de la Armadura, ¿un DLC forzado?

Lo habitual en la serie Pokémon siempre ha sido tener una historia bastante completa. Los gimnasios y la liga; la historia con el team Rocket/Aqua/Magma, etc… y los legendarios; a veces muchos a veces no tantos.

Como ejemplo de juego cargadito de legendarios tenemos la tercera generación (Zafiro, Rubí y Esmeralda, 2002), por ejemplo: Kyogre/Groudon, Rayquaza, Latios/Latias, Regice, Regirock y Registeel; y Deoxys: 9 legendarios, quitando este último que era por evento, el resto estaban todos en el cartucho de la vieja Gameboy Advance. En el caso de la octava generación, solo contamos con 3 legendarios: Zacian, Zamazenta y Eternatus. Hay otros 7 que vendrán en los DLCs/eventos.

Es por eso que no podemos evitar pensar en que quizás hace unos años, en una época sin DLCs, todo este contenido podría haberse incluido en el juego base. No obstante, con lo que hemos visto hasta ahora, ya os adelantamos que es bastante extenso y lo entendemos como justificado.

Más de 200 Pokémon exclusivos

Bueno, antes de hablar de eso, es importante recordaros que el DLC tiene dos variantes en función de qué edición de Pokémon tenemos. Así pues, cuando te dispongas a comprarlo, recuerda elegir la edición correcta.

En este DLC se incorporan 211 Pokémon. Algunos de ellos en su forma de Galar. Aquí tienes la lista completa.

Si, como yo, tienes el Pokémon Espada, estos son los nuevos Pokémon exclusivos a los que podrás optar:

Pinsir

Clauncher

Clawitzer

Si por el contrario, tienes el Pokémon Escudo, tus Pokémon exclusivos son:

Heracross

Skrelp

Dragalge

Toda la isla es como el Área Silvestre

En Pokémon Espada/Escudo se diferencian dos tipos de zonas: Las zonas normales y las zona del Área Silvestre. En esta última la cámara se puede mover libremente, hay nidos en los que conseguir vatios y/o realizar incursiones a Pokémon en estado Dinamax, además está plagado de Pokémon de gran tamaño que caminan por el mapa.

La Isla de la Armadura funciona en su totalidad como el Área Silvestre. Todos los Pokémon están a Nivel 60, a excepción de un gigantesco Wailord que podemos encontrar en el mar a Nivel 80.

Como contra partida negativa, encontramos frecuentes situaciones en las que se acumulan varios Pokémon en una zona y se aprecian notables caídas de FPS en la Switch, algo que ya pasaba en el Área Silvestre.

La historia principal

Todo empieza antes de llegar a la isla. En la estación del Pueblo Par en la que podremos hacer uso del Pase Armadura. Ahí nos encontraremos con Sófora en Pokémon Espada o Dreo en Pokémon escudo, son personajes un tanto pintoresco que nos pedirá que nos enfrentemos a un Slowpoke de Galar, que es bastante mono y que está a un nivel bastante bajo.

Una vez allí podremos explorar la isla por nuestra cuenta sin limitaciones, aunque deberemos ir al Dojo en el cuál se centra toda la historia del DLC.

La historia tiene tres partes principales, la inicial, en la que se nos enseña un poco como es el Dojo Maestro, realizaremos alguna misión y podremos elegir entre Squirtle y Bulbasaur (evidentemente, nosotros escogimos Squirtle, EVIDENTEMENTE), la segunda parte parte, en la que recibiremos a Kubfu, generar una amistad con él, lo entrenaremos y nos enfrentaremos al reto de una de las torres, y el cierre en el que aparece Paul para ayudarnos a Gigamaxizar a Urshifu (la evolución de Kubfu) y nos enfrentaremos al Maestro Mostaz.

Como es habitual en la saga, existen varias misiones secundarias que extienden bastante las horas de juego.

¿Agua o Siniestro? Tú eliges

Ya en la primera generación, tuvimos que elegir nuestro primer gran Pokémon de tipo Lucha : Hitmonlee o Hitmonchan. En esta ocasión no elegimos al espécimen pero sí como evoluciona.

Para ello tendremos que dirigirnos a una de la dos Torres Pugna que encontraremos por todo el mapa: La Torre de las Aguas o la Torre de las Sombras. Una vez elijamos una no podremos ir a la otra y el destino de nuestro Kubfu quedará sellado.

Aunque a Kubfu se nos entrega a un tierno nivel 10, deberemos subirlo, más o menos, al nivel 70 para enfrentarnos al desafío de las torres (con el uso de Caramelos de Experiencia y Carameloraros, es relativamente rápido). Y si crees que da igual porque podrás usar el resto de tus Pokémon, me temo que GameFreak también ha pensando en eso y por eso para llevar a cabo el reto solo podremos usar a Kubfu, aunque sí podremos tirar de objetos.

El desafío, en sí, no tiene mucha dificultad, los Pokémon a los que nos vamos a enfrentar no son particularmente duros y podremos hacerlo sin mayor dificultad. En la última planta nos enfrentaremos al Kubfu del Maestro Mostaz, ojo, tiene golpe aéreo y eso a tu osito de tipo lucha le hará pupa.

Una vez superado el reto nuestro Kubfu evolucionará a Urshifu. A Urshifu fluido si escogimos la Torre de las Aguas o Urshifu brusco si escogimos la Torre de las Sombras.

Finalmente, junto a Paul, buscaremos los ingredientes restante para realizar la Maxisopa que permita a Urshifu gigamaxizarse. Una vez terminada la misión, se cierra la historia con el enfrentamiento final contra el Maestro Mostaz. Ahí nos enfrentaremos a su Urshifu. La evidente existencia de varios Urshifus hace que el título de “Pokémon legendario” se nos haga algo raro.

Misiones secundarias

Entre las misiones y opciones secundarias que encontramos en la Isla de la Armadura, destaca a búsqueda de Duralium, una particular piedra que podemos usar para el tutor de movimientos, para restablecer los puntos de esfuerzo o para canjear por vatios.

Estos últimos serán adquieren cierto protagonismo en este DLC y es que, si ya tenían uso en el Área Silvestre, en esta ocasión podremos realizar mejoras en el Dojo Maestro “donando” vatios. La cifras no son nada desdeñables y es que ya sabemos que el desembolso total es de más de TRES MILLONES de vatios, una auténtica barbaridad.

Por otro lado tenemos los Digglets de Alola. El primero lo encontraremos antes de llegar al Dojo y junto a él, se esconden 150 en toda la isla. A medida que vayamos encontrándolos y hablando con el dueño de los mismo, él nos lo agradecerá entregándonos Pokémon de Alola.

También está el Cramobot, que nos permite mezclar objetos y obtener uno nuevo; asimismo encontramos la Prueba Ceñida, un nuevo tipo de combate con restricción de movimientos y, por supuesto, podemos explorar la isla, capturar Pokémon y recolectar cientos de objetos que están disponibles por la zona.

¿Cómo ha sido el primer DLC de Pokémon?

Sobre DLCs no hay nada escrito. En Call of Duty son armas y mapas, en los RPG suelen ser nuevas zonas, armas y demás… Así pues en Pokémon… no podemos decir que esté mal.

Sin duda hay contenido. Tenemos varios Pokémon que hasta ahora no podíamos conseguir en esta edición, objetos y una historia que, sin ser de lo más sólida… funciona.

Yo personalmente he echado de menos… Algo tocho. Un abrirse el cielo y que saliese un legendario con el que flipar un poco, un Team Rocket Reload… No sé, algo más. Es verdad que es el primer DLC y quizás no han querido ponerse el listón demasiado alto, pero nos ha sabido a poco.

No hay que olvidar que habrá otro DLC, Nieves de la Corona, del cual sabemos por los dataminers que podría venir algo más cargado. Habrá que esperar…

De momento podemos deciros que La Isla de la Armadura es un DLC correcto para los amantes de la saga y que puede proporcionarte unas cuantas horas de diversión este verano.

Y vosotros, ¿qué Pokémon inicial elegisteis? ¿Squirtle, Charmander o… Squirtle o Charmander?