Uno se ha resignado a no esperar nada de este 2020. Semana tras semana, desde aquel lejanísimo enero, la realidad nos ha ido dando bofetadas. Y ya, con la cara roja, lo mejor es dejarlo todo en manos de la entropía y el caos. Y claro, del caos salen cosas como la que hoy nos ocupa: la NASA catalana, si se me permite el símil.

Pese a que suene raro o inverosímil, la realidad es que la Generalitat anunció ayer sus planes de conquistar las estrellas. O más concretamente de comenzar su andadura espacial, como ya lo hacen la Agencia Espacial Europea, la NASA o SpaceX.

[Imagen recreada de un satélite en órbita]

Dentro del marco de las telecomunicaciones, la Generalitat de Cataluña quiere impulsar un proyecto espacial. De momento, los planes que tienen pasan por lanzar dos satélites al espacio, los cuales serán satélites exclusivamente enfocados a la transmisión de datos, nada complejo ni demasiado ambicioso.

La partida de presupuesto destinada a montar la NASA catalana consta de 2,5 millones de euros para este año y lo esperado es que se creen 1.200 empleos alrededor de esta nueva actividad tecnológica. A cuatro años vista la financiación llegará a los 18 millones invertidos.

Los satélites serán pequeños y de bajo coste, ya que el diseño de estos está pensado para orbitar a baja altura (2.000 kilómetros de altura), gracias a que el espacio -desde hace unos años- se ha liberalizado, siendo ahora más fácil que nunca poner satélites y mandar cosas allá arriba.

[Quién sabe si en unos años Cataluña nos sorprende con esto – Crédito: Unplash]

La primera misión aprobada pondrá en órbita a dos nanosatélites de datos de unos 10 kilos de peso, y la idea es lanzar seis más durante los siguientes años. Con esta pequeña constelación, la Generalitat quiere “generar datos que pondrán a disposición de la industria”.

Como leemos en la nota original el lanzamiento de estos satélites permitirá dar servicios de observación meteorológicos para el control de cultivos o de rebaños situados en lugares de difícil acceso como el Pirineo, análisis de la contaminación atmosférica, ver la capacidad de los embalses, etc.

Jordi Puigneró, conseller de Políticas Digitales y Administración Pública del Govern, remarcó que el sector puede facturar 300 millones de euros en tres o cuatro años. Ver como una Comunidad Autónoma se lanza a mandar satélites al espacio con la que nos está cayendo es un What a time to be alive de manual.