La que es una de las empresas mejor valoradas y con mayor fama fuera de las fronteras norteamericanas -la NASA, sí- ha sorprendido al mundo con una oferta que no había forma de prever. ¿Comprar rocas lunares? Suena a broma, pero no lo es. Vamos a verlo.

La NASA tiene como objetivo volver a mandar personas a la Luna para el año 2024, y de cara a esta importantísima misión, la agencia americana quiere crear un mercado lunar para preparar el terreno.

El negocio, siendo directos, consistirá en que las empresas que recojan rocas lunares podrán vendérselas a la NASA por un precio que oscilará entre los 15.000 y 25.000 dólares. Eso sí, la empresa tendrá que asegurar la procedencia de la piedra.

[Esto son rocas del lecho de un río, sino valdrían 15.000 dólares – Crédito: Unplash]

La idea detrás de la idea es dar un primer paso hacia la creación de un mercado lunar, normalizando el concepto de compra y venta de materiales que son extraídos de la Luna (y otros planetas del Sistema Solar). Tal compra, además, sería la primera transacción de recursos espaciales que se realiza fuera del planeta Tierra.

Pese a que el espacio es un lugar que tiene que ser legislado con mayor detalle en el futuro, en EE. UU. ya han comenzado a dar pasitos. Por ejemplo, en 2015 se trabajó para que las empresas pudieran ser propietarias de los materiales que recuperasen del espacio, gracias a una pieza conocida como la Ley de Competitividad de Lanzamientos Espaciales Comerciales.

[En 2024 volveremos a ver esta imagen – Unplash]

La administración Trump ha ahondado más sobre esta idea este año, con una orden ejecutiva que anima a las empresas y a los socios internacionales a reutilizar los recursos que recuperan del espacio. Y luego, el pasado mayo, la NASA anunció la creación de los Acuerdos de Artemisa, un conjunto de directrices estandarizadas para los países sobre cómo explorar la Luna y utilizar sus recursos.

Como decíamos al principio del artículo, la NASA sólo tiene un objetivo con la compra de rocas lunares: estimular la industria alrededor la exploración espacial. SpaceX, Blue Origin o Dynetics son compañías con las que la NASA tiene acuerdos y que, si ven más negocio allí arriba, pueden esforzarse un poquito más por explorar e investigar.

Como veis, la compra de rocas lunares es lo de menos, lo importante está detrás de todo eso… aunque haya que disfrazarlo de libre mercado.