La vida se abre camino, o eso nos decía el Doctor Ian Malcolm en Parque Jurásico, allá por 1993. Y esta máxima la podemos aplicar a China, país que sufrió la primera el brote de coronavirus y que ahora está volviendo, poco a poco, a la normalidad.

Entre las simpáticas (e impactantes) imágenes que nos están llegando del país asiático nos quedamos con unas que nos llegan de un colegio de primaria de Hangzhou, donde los niños han tenido una buena idea para guardar el metro de distancia de seguridad entre compañeros.

Pero, ¿qué idea han tenido? Pues hacer sombreros de un metro de longitud. Hechos a mano y por ellos mismos, los más pequeños de la escuela de Hangzhou han creado unos sombreros (de lo más original) que les permite tener las medidas de separación que recomiendan los médicos para evitar contagiarse de coronavirus.

Como podéis ver en el vídeo del periódico South China Morning Post, los niños se han currado los sombreros, usando cada uno materiales diferentes y diseños diferentes. Y pese a que parece de lo más original (para nosotros al menos), la idea tiene más de 1.000 años.

Sí, parece broma, pero no lo es. Estos sombreros tan simpáticos están inspirados en los que utilizaban los emperadores de la dinastía Song que gobernó China entre los años 960 y 1279 (después de Cristo, claro). Lo mejor es que hoy día se sigue debatiendo la razón exacta de esas largas alas, aunque si buscamos una posible explicación una leyenda afirma que los sombreros estaban destinados a impedir que los cortesanos susurraran o charlaran entre ellos.

Sea como fuere, es bien curioso que la moda de hace más de un milenio esté ayudando a los niños en China a guardar la distancia de seguridad. Bueno, ¿no decían que la moda es cíclica?