Seguramente muchos de vosotros os estéis tirando de los pelos porque vuestro viaje soñado no se va a poder realizar. No estáis solos. Ese vuelo comprado a Tailandia para agosto de 2020 nunca se realizará… y el culpable no es otro que el coronavirus.

Si aquí en España no podemos viajar entre comunidades, no os digo cómo está la situación internacional. Es lógico y el caso es que no nos podemos quejar a nadie más que a la misma naturaleza, la cual puso un virus ahí que no supimos atajar a tiempo. Así que ahora nos toca aguantar sus consecuencias, por muy duras que ellas sean.

Entre todo lo que no es muy importante (recordad que lo primero siempre es la salud y el trabajo), hay cuestiones que el coronavirus ha trastocado por completo. Como antes decíamos, las vacaciones son una de esas cosas que se han visto afectadas por la actual situación.

Y, si este tema nos fastidia bastante a nosotros, ya que mucho hemos perdido incluso miles de euros en viajes ya reservados, quienes se están arruinando meteóricamente son las aerolíneas. Con cientos de miles de vuelos cancelados y otros tantos miles de aviones parados, los reembolsos que han tenido que pagar y el cese total de su actividad ha conseguido llevar a gigantes del sector a, prácticamente, la ruina.

Según la “Asociación de Transporte Aéreo Internacional”, este año la industria de la aviación perderá 252.000 millones de dólares, y es que sólo en abril el tráfico aéreo en Europa se redujo en hasta un 90%.

Y si miramos datos de FlightRadar24, los vuelos comerciales en todo el mundo se desplomaron de un promedio de 100.000 vuelos diarios a principios de marzo a unos 30.000 diarios tan sólo cuatro semanas después.

Y, ¿cómo piensan evitar el cierre las compañías? Muy sencillo, volviendo a los cielos… pese a que no haya sitios a los que viajar. La explicación es muy sencilla.

Uno de los motivos por los que las aerolíneas se están arruinando es debido a los reembolsos por cancelaciones. Es decir, como casi todos los vuelos se compran con seguro de cancelación, y las compañías están cancelando sus vuelos, las empresas como Ryanair, Wizz Air, Lufthansa o British Airways están teniendo que devolverles el dinero a sus clientes.

Pero… ¿y si el vuelo no se cancela, se realiza con normalidad y llega al destino pero no había pasajeros? Pues ese no es problema de la compañía, sino del cliente. Y de esta forma no están obligados a devolver el dinero de los billetes. Vamos, que a las compañías les va a dar igual que vuestro país de destino u origen no os dejen viajar, ya que eso no es problema suyo. Ellos van a fletar su avión y el vuelo se va a realizar, aunque a vosotros no os dejen salir del país.

Ahora mismo la compañía Wizz Air es la primera aerolínea europea que ha reanudado sus los vuelos, comenzando con el 10% de su flota total. Luego tenemos al Grupo Lufthansa, que en sus planes esperan realizar 1.800 viajes semanales de ida y vuelta a 130 destinos para finales de junio.

Y después tenemos a Ryanair, que ha anunciado que restablecerá el 40% de sus vuelos a su horario regular a partir del º de julio, operando casi 1.000 vuelos diarios.

Si la medida es ética o no (que no mucho, la verdad) es un debate que deben tener la asociación de consumidores y las compañías aéreas, con mediación judicial de por medio, pero lo que está claro es que desde el sector de la aviación el engranaje se ha empezado a mover. La pandemia sigue, pero el mercado no puede -o quiere- esperar.