El futuro no es el mañana, es el hoy. Cada día descubrimos nuevas herramientas, ideas y tecnologías que nos dejan claro cuanto hemos avanzado en los últimos años. Y esto es normal, ya que en los últimos 100 años hemos experimentado más avances científicos y tecnológicos que en los anteriores 2.000.

Y mira que la noticia que hoy traemos no es de esas realmente innovadoras que tanto nos impresionan en Rewisor, sino que es una que pese a simple nos parece maravillosa: el construir como si de Lego se tratase.

La idea surgió de la forma de construir en algunas zonas en vías de desarrollo en Latinoamérica, ya que en aquellos lugares los habitantes sólo pueden comprar su casa con el dinero que tienen, no hay opción a hipotecas. Por ello las viviendas acaban siendo muy pequeñas (dos habitaciones de normal), y ya van ampliando cuando pueden. Por eso el arquitecto chileno Alejandro Aravena comenzó a diseñar casas que fueran fácilmente ampliables.

Una vez visto que esta idea tenía potencial, Brian Gaudio, cofundador y CEO de la empresa Module, decidió que se podía extrapolar esta forma de construir a países desarrollados con ligeros retoques, adaptándose al terreno.

Así es como comenzaron a diseñar y vender pequeñas casas que se hacen en un almacén y que luego se llevaban en grúa a la parcela para depositarla. Esto hace que una familia que tenga poco dinero pueda comprarse una casa de una planta con dos habitaciones baño y cocina y que, pasados unos años, si la familia ha ahorrado y quiere ampliar, pues puedan llamar a la empresa y encarga una planta más. Tal y como hacen los niños con las casas de Lego.

Si os fijais en las fotos la clave está en los bloques. La primera, segunda y tercera planta tienen las mismas dimensiones y encajan a la perfección. Porque esa es la idea. El terreno es tuyo, necesitas una casa más grande, ¿qué haces? Pues crecer hacia arriba y con costes muy ajustados, ya que las piezas se hacen bajo encargo en almacén y no necesitas operarios trabajando en tu casa.

Ahora mismo la compañía Module está operando en Pittsburgh, ciudad ubicada en el estado de Pensilvania (EE. UU.) y sus responsables creen que el coronavirus va a obligar a que la vivienda sea asequible y digna, ya que el golpe a la economía va a afectar a millones de personas que van a necesitar un hogar a un precio que sí se puedan permitir.

Además, las casas cumplen con los estándares del Departamento de Energía de “Zero Energy Ready Home”, lo que significa que son tan eficientes que podrían ser alimentadas únicamente con energía renovable, algo muy importante de cara al futuro.

Las casas modulares, las casas impresas en 3D, etc. El futuro pasa por construir cada vez mejor, más sostenible y más asequible. La vivienda es un derecho fundamental y la tecnología debe servir para lo que fue pensada, para hacernos la vida más cómoda y, a ser posible, más justa.