A muchos nos sorprendió, allá por 2017, la aventura de la niña con chubasquero amarillo que tenía que escapar de un mundo hostil y oscuro. El equipo responsable de dicho desarrollo era Tarsier Studios y la propuesta gustó. Tanto al gran público como a crítica. Por ello, y como muchos pedíamos, era de obligado desarrollo una secuela que profundizara más en aquel misterioso y terrorífico mundo. Ahora, y cuatro años después del primero, tenemos ante nosotros a Little Nightmares 2.

Como el primero lo jugué de salida y teniéndole muchas ganas (pocos juegos he precomprado en mi vida, y este fue uno de ellos), mis expectativas con la secuela eran altas. Esperaba algo más grande y más ambicioso, como es natural, y debido a que esto es sólo una introducción para ponernos con lo serio voy a ir cerrando la introducción, que el análisis no se va a hacer solo. Sin más dilación, allá va mi análisis de Little Nightmares 2.

Una historia oscura donde todo es libre a interpretarse

Dicen que Dark Souls es un juego críptico donde enterarse de la historia es muy complejo, a no ser que ates muchos cabos, le eches mucha imaginación y te leas todas las descripciones de objetos que encuentres. Pero, en el fondo, quien busca puede encontrar un atisbo de verdad.

Eso en Little Nightmares 2 no pasa, porque la historia es del todo desconocida, donde no hay ni un sólo diálogo, y donde no leemos ni una sola palabra escrito. Y no le hace falta, ya que el entorno se encarga de transmitir todo lo que falta.

Pero lo importante es que nos quedemos con que somos un pequeño niño perdido en un bosque, donde nuestro objetivo será siempre avanzar hacia delante, proteger a nuestra misteriosa compañera (esto ocurre en los primeros 15 minutos de juego, no es spoiler) y librarnos de los monstruosos seres que quieren cazarnos y comernos. Lo demás está de más.

Más ambicioso y más grande que el original

El primer título salió muy bien. Era divertido, original, con una atmósfera muy conseguida y asfixiante y con un arte muy llamativo. Pero era cortito de más y demasiado simple. Así que en Tarsier Studios tenían claro que para la continuación tenían que trabajar más duro. Y ha funcionado.

De 3 horas el juego ha pasado a durar 6 buenas horas de gameplay dinámico y exigente. El diseño de los escenarios es mucho mejor, con niveles muy bien pensado y donde los puzles son más complejos que antes.

Han metido también más interacción con el entorno y objetos, ya que podemos colaborar con nuestra misteriosa compañera, coger un martillo para reventar una puerta o cambiar de sitios unos fusibles para dar electricidad a un ascensor.

El juego es más exigente, más grande y más divertido. En todo han ido a mejor… menos en una cosa: el control. La interacción con los objetos y el plataformeo apenas se ha tocado en esta segunda entrega, y al ser mucho más exigente que el primero se nota, porque falla continuamente. Hachas que no se agarran, saltos que no se llegan a realizar, sprints que no empiezan, etc. El juego necesita que todo se produzca en un momento exacto o no se lleva a cabo la acción, lo que produce que no dejes de morirte y que la velocidad y ritmo se vayan al garete.

Conclusiones

Y ahora viene el veredicto final, porque de todo hay una balanza. Y en esta ocasión cae de lado de: merece la pena comprarlo ahora mismo. Si te gustan los juegos de plataformas, o los de terror/misterio, o si tan sólo disfrutas de ideas originales bien llevadas a cabo, Little Nightmares 2 es tu título.

Tiene un arte precioso e incómodo, consigue transmitir terror y mal rollo cuando quiere, y más de una vez pegarás un bote en la silla mientras juegas. Es un producto cuidado, y consigue lo que pretende, algo nada fácil.

Yo lo he disfrutado muchísimo, porque me gusta este tipo de juego de plataformas/puzles/terror y porque el juego está bien hecho, quitando el detalle de la interacción y el control, que es algo que se puede arreglar. ¿Mi opinión? Estáis tardando en comprarlo (en el enlace tenéis una demo para probarlo, por si dudáis).