Llevamos unos días hablando sobre coches eléctricos, emisiones, baterías y cambio climático. Esta problemática que tenemos que afrontar ya es una verdad incómoda que lleva demasiado tiempo sobre la mesa. Las medidas se saben y las acciones están claras. Y, aunque no sean los responsables principales del calentamiento global, los coches de combustión tienen que ir desapareciendo.

En Europa nos dedicamos a demonizar el diésel, queriendo tirar balones fuera, aunque la certificación Euro 6 del diésel emita menos que los propios vehículos de gasolina. La diana se puso en el gasoil, queriendo culpar de todo a los coches diésel, y desde la Unión Europea no han querido atender a razones. Por fortuna, no en todos los sitios piensan igual.

[Olvídate de esta escena en un coche de gasolina en 15 años – Crédito: Unplash]

Y decimos esto porque en California quieren prohibir la venta de los coches de combustión para 2035. Esta medida revolucionaria (aunque muy lejana aún), ha sido firmada por el mismísimo Gavin Newsom, o lo que es lo mismo, el propio gobernador del estado de California.

Esta orden ejecutiva fue presentada ayer y lo quiere es “prohibir la venta de nuevos vehículos con motor de combustión a partir de 2035”. La orden forma parte de un paquete de medidas destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las cuales se han presentado en mitad de un estado de emergencia por los incontables incendios forestales mortales que están arrasando el territorio americano.

Eso sí, la orden ejecutiva no prohibiría a los californianos ser propietarios de vehículos de combustión, ni tampoco venderlos o comprarlos de segunda mano. Esta medida sólo se aplica a las ventas de vehículos nuevos.

[El Golden Gate, joya de la corona del Estado de California – Crédito: Unplash]

Esta decisión viene seguida de la normal de principios de año que requerirá que todos los camiones y furgonetas comerciales vendidos en el estado tengan cero emisiones para el 2045. Como explican en The Verge, California es el primer estado de los EE.UU. que ha tomado medidas para prohibir la venta de casi todos los vehículos que usan combustibles fósiles.

Esto parecen muy buenas noticias, pero el problema real seguirá ahí mientras no hagamos algo con el sector aeronáutico (representan el 2% de las emisiones globales de CO2), los cruceros de lujo y con la industria en general. Las energía renovables son la única solución y la tecnología la tenemos, estamos tardando demasiado y los coches eléctricos ahora mismo no son la respuesta al problema.