El Infiltrado (The Mole: Undercover in North Korea) es un documental estrenado recientemente que trata de dar más luz sobre el régimen de Corea del Norte. El director, Mads Brügger, estuvo hablando con Rodrigo Taramona sobre la película en WATTBA, aunque la entrevista completa traducida está en el canal de Twitch de Rewisor.

En este documental podemos ver cómo Ulrich Larsen se infiltra de lleno en el régimen uniéndose a la Asociación de Amigos de Corea del Norte de Dinamarca. Larsen va escalando posiciones y termina participando junto con el empresario Señor James (Jim Mehdi Latrache-Qvortrup) en negociaciones de tráfico de armas y drogas junto con el gobierno norcoreano y con el español Alejandro Cao de Benós.

El inicio

Fue el mismo Infiltrado el que se comenzó las conversaciones con Mads Brügger. Ulrich Larsen, cocinero retirado y pensionista danés, sintió que debía continuar lo que Brügger había empezado años antes, con el documental The Red Chapel. Como Brügger no tenía que pagar a Larsen por infiltrarse en la Asociación de Amigos de Corea del Norte y, de hecho, pensaba que se aburriría con el tiempo, decidió darle una oportunidad. Larsen no se aburrió y esto ha llevado a un largo proyecto de once años donde se internaba en el régimen norcoreano.

Brügger comenta que vio como un gran giro de guion que Larsen viajara a Pyongyang y que conociera a Cao de Benós, con el que él mismo había coincidido en su viaje a Corea del Norte. Explica que él había cometido el mismo error de pensar que Cao de Benós era un payaso sin mucho poder. Sin embargo, como se puede ver en el documental, realmente es alguien que puede llegar a ser muy peligroso. Explica también que tras el estreno del documental nadie de la policía española ha contactado con él para conseguir más información sobre Cao de Benós. Lo cual es sorprendente dado que se muestra cómo hace de traficante de armas y drogas a nivel internacional.

Ante la respuesta de Cao de Benós explicando que él ya sabía todo lo que los infiltrados se traían entre manos, Brügger explica que no tiene sentido porque entonces Cao de Benós se lo tendría que haber dicho a Corea del Norte y no parecía que esa fuese la situación. Además, también sentía que, de haber sido, solo haría al documental más interesante.

Infiltrándose

Brügger sabe que el éxito en el que radica el documental es el largo tiempo que Ulrich Larsen y Jim Mehdi Latrache-Qvortrup invirtieron para que, tanto Corea del Norte como Cao de Benós, confiaran en ellos. “Cuando lo ves, parece que todo nos sale sin complicaciones, pero se están recogiendo los frutos de un muy largo ejercicio de confianza. Durante mucho tiempo, solamente eran Larsen y Cao de Benós en reuniones, pero eso hizo que confiaran en el Infiltrado. Y cuando el Infiltrado presenta al Señor James, confían en él porque confían en Larsen”.

Ante la pregunta de “¿por qué pareció tan fácil infiltrarse?”, el periodista argumenta que, aparte de la confianza que tenían en los dos infiltrados, los de Corea del Norte estaban, hasta cierto punto, desesperados para conseguir clientes. Además, en caso de que hubieran mirado los historiales de los infiltrados, como mucho encontrarían un exconvicto que solía ser un traficante de drogas de la jet-set (es el caso del señor James) y eso hasta les beneficiaba.

Los protagonistas

“La personalidad del señor James es una que llama la atención, que sabe imponerse, tiene un aura de Tom Hardy. Mientras que Ulrich Larsen no llama la atención en absoluto y podría mezclarse en cualquier multitud”. En el caso del señor James, el director le conoció en un bar de casualidad y al tiempo le ofreció participar en el proyecto. Como respuesta, recibió un rápido “¿cuándo empezamos?”.  

Mads Brügger podía relacionarse poco con ellos para llamar menos la atención, pero aún así les ayudaba a preparar las reuniones y entrevistas que tendrían. Cuando el Infiltrado y el señor James iban a las reuniones y negociaciones, tenían algunas instrucciones previas sobre qué preguntas hacer o informaciones conseguir: “tenía miedo de que pudiéramos perder el control, en un documental no sabes qué va a pasar a continuación y no podíamos planear demasiado las posibles complicaciones. Teníamos que confiar en que pudiesen improvisar lo que fuera”.

Repercusiones

Brügger considera que, en general, el documental ha podido pasar, hasta cierto punto, desapercibido porque aún no se ha estrenado en Estados Unidos, “entonces cambiará la situación”. Sin embargo, la ONU ha contactado con el director y, de hecho, están en conversaciones para poder enviar informaciones más sensibles que solamente deberían ser entregadas en mano. El Infiltrado, además, estará en el próximo informe que la Organización de Naciones Uniones haga sobre Corea del Norte.

“Creo que el alivio cómico que uso en mis documentales es contra productivo si queremos ser tomados en serio como periodistas, lo que podría llevar a la falta de repercusiones” dice el director. De hecho, llevaron un pequeño fragmento a un festival de cine y allí pensaron que era un falso documental. Sin embargo, expertos sobre Corea del Norte verificaron el contenido que se puede ver en la película y lo tienen como documental de referencia.

Aún así, Mads Brügger está preocupado sobre la situación en Corea del Norte, régimen al que considera debilitado por la pandemia de Coronavirus debido al cierre total de fronteras: “un régimen frágil y volátil siempre es peligroso, especialmente si tienen misiles nucleares de gran alcance”. Recomienda el libro “Los acuarios de Pyongyang” y la página web 38north para saber más sobre la situación en este país que considera que debería ser “detenido sea como fuere. Es un agujero negro en la humanidad”.