Dos días después de que Donald Trump manifestase su intención de prohibir en Estados Unidos la aplicación china del momento, Microsoft ha confirmado su interés en la compra de TikTok. Lo ha hecho a través de un comunicado publicado en su blog. En él, la tecnológica estadounidense ha anunciado que, tras haberse celebrado una reunión entre su consejero delegado Satya Nadella y el presidente Trump, “está preparada para continuar las negociaciones”, que prevé que no se dilaten “más allá del 15 de septiembre”.

Durante las próximas seis semanas, Microsoft pretende cerrar un acuerdo con ByteDance, dueña de la plataforma de microvídeos musicales, para la compra de TikTok no solo en Estados Unidos, sino también en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. De este modo, la aplicación valorada en 100.000 millones de dólares se dividiría en tres: un TikTok controlado por Micrososft en Norteamérica y en nuestras antípodas y otro activo en el resto del mundo salvo en China, donde la versión disponible –siempre bajo la propiedad de ByteDance– recibe el nombre de Douyin.

[ Satya Nadella, CEO de Microsoft. Fuente: Wikimedia Commons / CC BY-SA ]

Microsoft ha informado de que “podría invitar a otros inversores americanos a participar minoritariamente en la adquisición” y de que las negociaciones han sido notificadas debidamente al Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos. Además, ha aclarado que la compra estaría sujeta a una revisión íntegra de la seguridad de la plataforma. “Entre otras medidas, Microsoft se aseguraría de que los datos privados de los usuarios estadounidenses se transfirieran y permanecieran en Estados Unidos”, reza el comunicado.

Estas precauciones servirían para dar respuesta a las preocupaciones de Trump, que el pasado viernes fue tajante al afirmar que, haciendo uso de poderes económicos de emergencia o de una orden ejecutiva, prohibiría TikTok en Estados Unidos. Y no era la primera vez que el Gobierno estadounidense hacía un anuncio de este tipo. A principios del mes de julio, el secretario de Estado Mike Pompeo ya dejó entrever que estaban barajando esta opción, siempre bajo el pretexto de que el Gobierno chino podría tener acceso a la información de los usuarios.

Aunque por el momento no existen pruebas al respecto y pese a que la compañía ha asegurado que almacena sus datos fuera de China, el Ejecutivo estadounidense sigue firme en sus sospechas. Cabe recordar que las acusaciones de falta de seguridad a la aplicación china han llegado en un momento de escalada de tensión en las relaciones diplomáticas entre Washington y Pekín. El cierre de sendos consulados, chino y estadounidense respectivamente, en Houston y en Chengdu evidencian estas tiranteces.

Por ello, la compra de TikTok por parte de Microsoft podría ser la salvación de la plataforma en territorio estadounidense. Aparentemente puede parecer un movimiento extraño, ya que en otras ocasiones la tecnológica estadounidense ha tendido más bien a favorecer el desarrollo de software y servicios propios.

No obstante, la clave está, una vez más, en el control de los datos. Esta maniobra posicionaría a Microsoft como un verdadero competidor frente a YouTube y Facebook y le serviría para corregir su principal punto ciego: el comportamiento de los consumidores. Microsoft tiene acceso a una gran cantidad de datos sobre el uso comercial del software, pero no ha tenido éxito con los servicios de consumo puro. Por tanto, de materializarse, la compra de TikTok, que cuenta con 800 millones de usuarios en todo el mundo, sería una auténtica mina de oro –en lo que a información respecta– para Microsoft.