El mayor gigante de la informática de todos los tiempos -con permiso de la todopoderosa IBM que en otro tiempo dominó sin competencia- ha dado el que puede ser el titular del año en el sector de la tecnología, ya que quien liderara la batalla contra el software de código abierto durante los años 2000 parece haber entrado en razón.

Para quien no lo sepa Microsoft, compañía que ha tenido al frente al genio y filántropo Bill Gates durante muchos años, ha tenido brillantes y pésimas ideas a lo largo de su vida (como casi cualquier empresa). Entre los éxitos podríamos poner el haber conseguido que Windows sea el sistema operativo más usado del mundo en ordenadores, a años luz de sus competidores; y entre sus errores podríamos destacar su encarnizada lucha contra el open source.

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[Bill Gates, cofundador de Microsoft y gurú tecnológico]

Para quien no sepa que es el código abierto la definición es bastante sencilla: es un modelo de desarrollo de software basado en la colaboración abierta entre personas o grupos. Y, lo más interesante del open source, es que permite que cualquiera descargue ese software de manera gratuita y que lo modifiquen a su gusto.

Pues bien, durante toda una década la gente de Microsoft luchó contra este tipo de software. Llegando a decir gente como Steve Ballmer, que fue CEO de la empresa entre los años 2008 y 2014, que el sistema operativo Linux era “un cáncer que afecta a cualquier propiedad intelectual que toca”.

Desde el punto de vista empresarial, era de entender que Microsoft luchara contra este tipo de software, ya que ellos vendían programas que otros ofrecían gratis, y eso no era bueno para el negocio. El problema es que perdieron el foco y se metieron en una batalla en la que ellos eran, claramente, los malos de la película.

Ahora, años después, la posición de Microsoft ha cambiado radicalmente, de enemigos del software libre a defensores y, no sólo eso, colaboradores. Y el último gesto de este cambio de mentalidad son las palabras del actual presidente de Microsoft, Brad Smith, el cual reconoció los errores del pasado: “Microsoft estaba en el lado equivocado de la historia cuando el código abierto explotó a principios de siglo, y diciendo esto también me critico a mí mismo. Microsoft es ahora el mayor contribuyente a los proyectos de código abierto en el mundo“.

Como muestra de este cambio de mentalidad podemos repasar los proyectos en los que Microsoft ha empezado a utilizar código abierto: PowerShell, Visual Studio Code y JavaScript de Microsoft Edge. Además, Microsoft también ha anunciado su asociación con Canonical para llevar Ubuntu a Windows 10.

Sin duda el mundo es un lugar mejor si las grandes compañías abrazan el Open Source, ya que pone a disposición de todo el mundo herramientas y programas para poder trabajar de forma gratuita, abierta y libre.