Estamos leyendo de todo estos días sobre el coronavirus. Es normal, esta epidemia está por todos lados y los casos no hacen más que aumentar a cada hora que pasa. Por eso no mismo no dejamos de oír cosas como que es igual que una gripe, o que hay que usar mascarillas y evitar el transporte público. Muchas de estas afirmaciones no son ciertas y los datos sobre infectados y muertes suelen bailar demasiado. Por eso mismo nos vemos en la obligación de compartir con vosotros los números y las recomendaciones oficiales que nos están llegando de los expertos y científicos.

De forma pormenorizada vamos a desengranar estos consejos y los datos que están dando los organismos oficiales. Que no cunda el pánico, el coronavirus es mucho menos grave de lo que mucha gente quiere hacernos creer, pero no nos dejemos engañar, hay que actuar contra él por nuestra salud y la de los que nos rodean. Empezamos:

Los geles con alcohol son útiles: Debido a que la principal vía por la que enfermamos son las manos (ya que tocamos sin parar todo lo que nos rodea y luego nos llevamos las manos a la cara) es muy importante llevarlas limpias siempre que podamos. El método más efectivo para esto es lavarlas con abundante agua y jabón, pero como no siempre podemos hacerlo mucha gente lleva geles con alcohol encima para limpiarse. ¿El problema? Que mucha gente está diciendo que esto no es efectivo, y si bien en algunos virus es cierto -como el norovirus y el rinovirus – el coronavirus tiene una estructura que el alcohol puede destruir. Los desinfectantes de manos con más del 60% de alcohol son los más efectivos a la hora de matar microbios. Así que ya sabéis, adelante con usar estos productos fuera de casa.

Las mascarillas no son útiles contra el coronavirus

Las mascarillas no son necesarias: La OMS y otras organizaciones sanitarias han repetido hasta la saciedad que dejemos las mascarillas quietas, recomendando que tan sólo las utilicen los afectados por la enfermedad, las personas con patologías graves que son susceptibles de enfermar y la gente de los hospitales. Llevar mascarilla por la calle no va a evitar que pilléis el coronavirus, pero ya os aseguramos que estáis dejando sin un elemento de supervivencia a mucha gente que tiene problemas de salud grave. Llevar las manos limpias es muchísimo más importante que tener una mascarilla, palabra de la OMS.

El coronavirus es más peligroso que una gripe común: Pese a que en números totales la gripe sea mucho más letal porque se ha llevado consigo a mucha más gente que el COVID-19, el coronavirus tiene una tasa de letalidad mayor que la gripe. Mucha gente cree que es como una gripe pero con un nombre molón, pero en verdad es más peligrosa debido a que el número de infectados que sobreviven es algo menor comparado con las otras cepas. Fuera de China la tasa de letalidad del coronavirus no llega al 0,7% (no llega a un muerto por cada 100 infectados), mientras que el de la gripe común es del 0,13% y del H1N1 es el 0,2%. Esto es entre un 3 y 5 veces más letal, pero aun así estamos hablando de porcentajes bajísimos (y cuya proyeccción apunta a que continuarán bajando).

Se contagia más que la gripe común: Uno de los motivos por los cuales no se ha podido parar la infección es la facilidad con la que se contagia el COVID-19, siendo la tasa de contagios mayor que la de la gripe común. Según datos oficiales la gripe tiene un número reproductivo de 1,3 (es decir, que por cada infectado se contagian 1,3 personas), mientras que el coronavirus está entre 2 y 3, si bien aún no hay datos definitivos. Es decir, que cada paciente infectado con COVID-19 infecta, más o menos, al doble de personas que una gripe.

No hay que evitar el transporte público: A no ser que tengáis el virus o que estéis malos por cualquier otra enfermedad, el viajar en transporte público no hace que vayáis a coger el coronavirus, ya que el porcentaje de gente con este enfermedad es tan bajo que la posibilidad de pillarlo es ínfima. Ahora mismo casi todos los casos que se han dado en España es por gente que ha estado de viaje en zonas de contagio, no por compartir espacio en el metro. Eso sí, los organismos oficiales recomiendan guardar un metro de distancia con el resto de personas de vuestro alrededor siempre que podáis, para evitar cualquier posible contagio (recomendación extensible a casi cualquier enfermedad contagiosa).

El coronavirus es más peligroso en personas mayores y enfermos: La gente mayor y las personas con patologías severas son los más expuestos a la enfermedad, debido a que su sistema inmune es más débil. La gente joven y los adultos tienen muchas posibilidades de recuperarse del coronavirus, siendo este el motivo por el cual en España tras más de 150 casos detectados tan sólo se ha registrado una muerte (un señor de 69 años).

Las mascotas no se contagian: El Departamento de Agricultura, Pesca y Conservación de Hong Kong (AFCD) y la OMS están de acuerdo en que no hay evidencia de que las mascotas, como los gatos o los perros, puedan infectarse con el coronavirus. Si bien no se ha demostrado científicamente, los científicos dan esta posibilidad como algo demasiado remoto como para darle algún tipo de importancia.

El calor afecta al coronavirus: Como le pasa a la gripe el virus COVID-19 tiene una restructura a la que la temperatura y la luz solar les afecta. Según datos el coronavirus puede vivir hasta 28 días en el ambiente si hay menos de 10 grados, pero tan sólo llega a un día de vida si hay más de 30 grados. Esto hace que muchos investigadores crean que este virus se convierta en estacional, teniendo picos de contagios en las épocas frías y que prácticamente desaparezca durante el verano. Que la epidemia haya comenzado entre enero y febrero no es casualidad, es causalidad.

Si bien podríamos seguir con muchísimos más datos sobre el coronavirus, creemos que con estos ocho puntos los ciudadanos preocupados por la epidemia pueden sentirse más seguros al conocer el verdadero alcance y el potencial que tiene la epidemia. Aún así, hay mucho por saber y falta tiempo para conocer mejor al virus.

Los datos aquí expuestos provienen de organismos oficiales, por lo que son totalmente fiables, pero no queremos que os penséis que son inamovibles, ya que al ser una enfermedad nueva los mecanismos científicos necesitan de tiempo para afinar aún sus mediciones. En un artículo de El País, el experto en virus Adolfo García-Sastre, investigador del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, aseguraba que “existen de cinco a diez veces más infectados que lo que se está contabilizando actualmente, lo cual reduciría mucho su letalidad”.

El tiempo es lo único que nos da perspectiva, y casi todo indica que conforme pasen las semanas tendremos más mecanismo y más conocimientos para combatir el coronavirus. Lo importante es que no cunda el pánico y que intentemos guardar la mejor higiene posible. Confiemos en los profesionales y hagamos vida normal, es lo más inteligente que podemos hacer.